La novela de Rodri: Barcelona, Madrid o quedarse en el City

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Rodri elige al Barcelona por sobre el Real Madrid (1:32)

En Manchester crece la sensación de que probablemente se irá, pero depende del Barcelona o del Real Madrid poner el dinero sobre la mesa.


Tras llevar a España a la gloria en la Copa Mundial de la FIFA, no es de extrañar que los gigantes de LaLiga, el Barcelona y el Real Madrid, quieran fichar al centrocampista del Manchester City este verano.

El jugador, de 30 años, no solo capitaneó a La Roja hacia la victoria frente a la Argentina de Lionel Messi en la final del Mundial —sumando así otro trofeo a la Euro que España ganó dos años antes—, sino que también se alzó con el Balón de Oro como mejor jugador del torneo.

Rodri ha conquistado 13 títulos en sus siete años en el City, incluidos cuatro campeonatos de la Premier League, y marcó el gol de la victoria en la final de la Liga de Campeones de la UEFA 2022-23. Al año siguiente, ganó el Balón de Oro, consolidando su estatus como uno de los mejores centrocampistas del mundo.

Tras formarse en las categorías inferiores del Villarreal y del Atlético de Madrid, Rodri disputó más de 120 partidos con el primer equipo de ambos clubes antes de fichar por el City en 2019.

Ahora, convertido en héroe nacional en su país y con un año restante de contrato en el City, parece probable que Rodri regrese a LaLiga. Pero ¿a dónde? ¿O podría quedarse en Manchester un año más, o incluso más tiempo?

Los corresponsales de ESPN en Barcelona (Sam Marsden), Madrid (Alex Kirkland y Rodra) y Manchester (Rob Dawson) nos ofrecen la última hora sobre la situación y analizan qué podría suceder a continuación.


Barcelona logo

Barcelona

Desde hace tiempo se considera a Rodri el sustituto ideal a largo plazo de Sergio Busquets —quien dejó el Barcelona para reencontrarse con Messi en el Inter Miami CF en 2023 antes de retirarse el año pasado—; sin embargo, el club campeón de España no había iniciado el verano con la intención de ficharlo.

No obstante, a medida que se hacía cada vez más evidente que el fichaje del centrocampista español era viable, el entrenador Hansi Flick y el director deportivo Deco se mostraron cada vez más entusiasmados ante la posibilidad de incorporarlo a sus filas.

La situación se aceleró la semana pasada cuando el Barça —que se había visto obligado a buscar un nuevo centrocampista tras la lesión de Frenkie de Jong— supo que Rodri los preferiría a ellos antes que al Real Madrid. Su deseo de regresar a España en algún momento era cada vez más evidente, aunque siempre se había dado por hecho que lo haría con el Madrid. Sin embargo, tras ganar el Mundial junto a ocho jugadores del Barcelona, ​​sentirse atraído por el estilo de juego de Flick y recibir consejos de varios catalanes que han trabajado en el City durante la última década, su interés se inclinó hacia el Barça.

Fuentes del club confirman que ya existe un principio de acuerdo sobre las condiciones personales con Rodri, por lo que crece la confianza en que el Barça fichará al exjugador del Villarreal y del Atlético. El obstáculo restante es cerrar el trato con el City. Tras el rechazo de una primera oferta, fuentes del club añadieron que continúan las negociaciones sobre la cifra final de la operación, que podría alcanzar los 70 millones de euros.

Por supuesto, las cosas pueden cambiar rápidamente. Pero, de momento, existe la firme convicción de que Rodri reforzará un centro del campo ya repleto de talento con jugadores como Pedri, Gavi, Marc Bernal, Fermín López y Dani Olmo. La gran incógnita ahora es qué supondrá esto para De Jong cuando se recupere de su lesión. No obstante, en el club creen que el fichaje de Rodri —priorizado frente a la incorporación de un central, aunque esta última opción no se descarta del todo— llevará al equipo de Flick a un nuevo nivel en Europa, donde anhelan transformar sus dos títulos consecutivos de Liga en su primera Champions League desde 2015. — Sam Marsden

Real Madrid logo

Real Madrid

La relación del Madrid con Rodri ha seguido una trayectoria particular, marcada la semana pasada por un giro inesperado y repentino que lo alejó del Bernabéu y lo acercó al Barcelona.

Durante meses, fuentes del club insistieron en que el capitán de la selección española no figuraba en la agenda de posibles fichajes para este verano. Y ello a pesar de que reunía todos los requisitos: el mejor del mundo en su posición, con un año restante de contrato, madrileño de nacimiento y capaz de solucionar muchos de los problemas del equipo.

Según diversas fuentes, el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, albergaba dudas debido al historial de lesiones de Rodri, mientras que el técnico José Mourinho prefería un perfil de jugador distinto. El eje del Manchester City no estaba en la lista de candidatos para reforzar el centro del campo madridista, y la renovación de Aurélien Tchouaméni se interpretó como una apuesta de confianza por la opción que ya tenían en casa.

Sin embargo, la extraordinaria actuación de Rodri en el Mundial —que disipó cualquier duda sobre su estado de forma y condición física— provocó un cambio de opinión en el Bernabéu. El director general, José Ángel Sánchez, y el jefe de ojeadores, Juni Calafat, se mostraban ahora abiertos a su fichaje, según informaron fuentes a ESPN el mes pasado.

A partir de ahí, la confianza fue en aumento. A finales de julio, algunas fuentes del club se mostraban optimistas respecto a su contratación. Rodri deseaba volver a casa, pero fuentes cercanas indicaron a ESPN que el City quería incorporar primero a otro centrocampista. Tampoco se había alcanzado un acuerdo económico con el club de la Premier League.

Durante varios días no hubo novedades. El Madrid estaba ocupado en otros frentes, negociando por Yan Diomande y tratando la renovación de contrato de Vinícius Júnior. El club mantenía la calma, según las fuentes; Rodri quería venir y en la entidad confiaban en que la operación llegaría a buen puerto a tiempo.

De repente, la noche del miércoles, la situación cambió. El Barcelona estaba interesado, según las fuentes. Y no solo eso: algunos aseguraban que las probabilidades estaban al 50% entre el Madrid y el Barça. Rodri estaba abierto a ambas opciones.

Un día después, el panorama era aún más complicado: el Madrid creía haber quedado fuera de la puja. Algunas fuentes señalaron que Rodri sentía que las dudas sobre él nunca habían desaparecido del todo —incluidas las de Mourinho—, mientras que Flick, por el contrario, había llamado directamente al jugador para explicarle su proyecto.

El Madrid estaba dispuesto a hacer un último intento, según las fuentes, pero temía que fuera demasiado tarde. El jugador ya había tomado una decisión y su entorno estaba decepcionado por la incapacidad del Madrid para cerrar el acuerdo.

Salvo que se produzca otro giro inesperado, Rodri ya no es una opción para el Madrid. El club debe decidir si busca una alternativa —aún se desconoce quién podría ser— o si mantiene la plantilla actual; algunos informes apuntan a que Mourinho tiene a Bernardo Silva en mente para ocupar el centro del campo junto a Tchouaméni o Federico Valverde. — Alex Kirkland y Rodra

Manchester City logo

Manchester City

Públicamente, la postura del Manchester City —transmitida por el entrenador Enzo Maresca— es bastante sencilla: Rodri es un jugador clave y el club desea que se quede y firme un nuevo contrato.

En privado, sin embargo, la situación es algo más compleja.

El City conoce desde hace tiempo el deseo de Rodri de regresar algún día a España. Ese deseo fue parte de la motivación para fichar a Kalvin Phillips procedente del Leeds United en 2022, aunque aquella operación no dio el resultado esperado.

A lo largo de los años, el City se ha caracterizado por no retener a ningún jugador que quiera marcharse. Además, influyen factores como la edad de Rodri, su historial reciente de lesiones y su situación contractual; al finalizar su contrato el próximo verano, podría abandonar el Etihad Stadium gratis dentro de 12 meses.

Si el Barcelona o el Real Madrid presentan una oferta superior a los 70 millones de euros, es probable que el City acceda a negociar. El club no aceptará un traspaso a bajo coste y también debe considerar quién podría llegar como sustituto. Ante las dudas persistentes sobre el futuro de Tijjani Reijnders y Nico González, el centro del campo del City podría requerir una remodelación importante antes del cierre del mercado de fichajes.

Elliot Anderson ha llegado procedente del Nottingham Forest y hay conversaciones en curso con el Lille por Ayyoub Bouaddi —la joven estrella marroquí que destacó en el Mundial—, pero necesitarían más refuerzos si Rodri se marcha. Una cosa es segura: el City no querrá dejar a Maresca falto de efectivos y calidad en una zona clave del campo, de cara a una temporada que ya de por sí supondrá una difícil transición tras diez años bajo la dirección de Pep Guardiola.

Por el momento, el City se muestra relativamente tranquilo. Aún no han recibido ninguna oferta que consideren aceptable, así que lo único que pueden hacer es esperar. Ya se están evaluando posibles objetivos por si Rodri decide marcharse. En el Etihad crece la sensación de que probablemente se irá, pero depende del Barcelona o del Real Madrid poner el dinero sobre la mesa. — Rob Dawson