Parte del trabajo de formación que tuvo Borja consistió en una serie de ejercicios para que los jugadores aprendan a ejecutar chilenas.
Miguel Borja es originario de Tierralta, Córdoba, al norte de Colombia, zona que está a 20 minutos de Santa Fe de Ralito, donde está la principal concentración paramilitar del país cafetalero, misma de la que el delantero se alejó gracias al futbol, en el que fue parte de Fútbol Paz en sus inicios, equipo en el que aprendió a hacer chilenas, tal como la que inmortalizó el pasado sábado con América contra Chivas en el Clásico Nacional.
César Valencia, directivo de Fútbol Paz, conoció a Miguel Borja en el 2010, cuando el atacante tenía 17 años, momento en el que llamó la atención por su personalidad, carácter, potencia física, pero en especial por poner el balón donde se lo proponía. Sin embargo, el delantero dividía su gusto por el futbol con un trabajo en una ferretería, por lo que el dirigente del equipo aficionado de Cali lo invitó a unirse a sus filas con garantía de recibir apoyo al cien por ciento.
“Vivía muy lejos del sitio de entrenamiento y él se venía en una bicicleta. No sé cuánto tiempo se gastaba, pero yo creo que debe ser por hora y media, dos horas. Y luego de que terminaba el entrenamiento, se devolvía, pero al mediodía trabajaba en una ferretería cerca de aquí del entrenamiento. Y, pues, obviamente, el rendimiento de él en esas condiciones no iba a ser el óptimo, así que optamos por hablar con él y decirle, venga, dedíquese nada más al fútbol”, recuerda César Valencia en entrevista para ESPN.
“Lo saqué del sitio donde estaba, lo traje a casa hogar del Club Deportivo Fútbol Paz, y le empecé a generar otras posibilidades de vida”.
¿Cómo aprendió Miguel Borja a hacer chilenas?
Parte del trabajo de formación que hay en Fútbol Paz consiste en una serie de ejercicios para que sus jugadores aprendan a ejecutar chilenas con el fin de que tengan más variantes al momento de rematar, mismos a los que fue sometido Miguel Borja en los dos años que estuvo con César Valencia.
“El primer gesto que hacíamos con él era acostarlo boca arriba y generar el movimiento de la ejecución de la chilena como tal. Le tiramos el balón y él simplemente en el suelo hacía el gesto. Y así estuvimos trabajando mucho tiempo, y luego en cuclillas, lo mismo en el gesto, y aprendiendo a, obviamente, caer con los brazos atrás. Y luego, un poquito más complicado, que era que le tiramos el balón y él ya hacía el gesto con caída”.
César Valencia y Miguel Borja tuvieron una llamada telefónica un día después del doblete que le hizo a Chivas, incluido el tanto de chilena, en la que el directivo de Fútbol Paz le recordó que le enseñó a aventarse chilenas.
“Cuando yo cuento esto, nadie me lo cree. Y entonces estaba yo con el hijo mío, al lado que hoy en día es el presidente del club, y le dije, papi, aprovecha que Miguel está ahí, él habla, y pregúntale si es verdad o no. Y, precisamente, Miguel le contaba que sí, que yo fui el que le enseñé a hacer a hacer las chilenas”, declara César Valencia entre risas.
Mensaje a la afición del América: Miguel es gol
Los goles han sido la principal carta de presentación de Miguel Borja con América, equipo en el tiene tres anotaciones en los 36 minutos que suma en el terreno de juego, con una anotación ante Cruz Azul, además del doblete contra Chivas, lo que refleja la relación que del colombiano con las redes desde su paso por Fútbol Paz.
“Decirle a la hinchada de América de México que confíen en Miguel, que ha sido goleador dondequiera que ha ido. Y yo pienso que él va a sumar. Él es de los que aporta a los equipos en el tema de lo que necesita hoy en día con goles. Ahí están los goles. Miguel es gol”.
Miguel Borja, Julián Quiñones y su camino similar hacia el éxito
El camino de Miguel Borja y de Julián Quiñones es similar. Ambos futbolistas salieron de zonas marginadas en Colombia y fueron reclutados por César Valencia para llevarlos a Fútbol Paz, donde se forjaron para posteriormente dar el salto al futbol profesional.
Miguel Borja, estuvo en Fútbol Paz del 2010 al 2012 antes de llegar a Deportivo Cúcuta, en el que debuta a nivel profesional, mientras que Julián Quiñones saltó a Tigres, a través de una alianza que firmó con el conjunto mexicano.
