El equipo alemán no tuvo representantes en el podio por primera vez en el año, pero le alcanzó para festejar su novena corona de equipos en San Pablo.
Lando Norris, Max Verstappen e Isack Hadjar bañan con champán a todos los que están debajo del podio y de la lluvia. Se termina la celebración de los tres primeros del GP de San Pablo, 20ª fecha de la temporada, y entre bambalinas, justo en el pasillo que llega a la zona de podio y que se ve desde el paddock porque es vidriado, una muchedumbre espera. Son todos los integrantes del equipo Mercedes que se aprestan a celebrar el título de Constructores que acaban de sellar en Brasil.
Casi como jugueteo del destino, se da justo en la primera carrera del año en el que ningún piloto de Mercedes pasó a buscar un trofeo. En las 19 citas anteriores hubo siempre, al menos, un representante de las Flechas de Plata y 12 veces ocupando el primer escalón. La escudería de Brackley llegó a San Pablo con la necesidad de estirar en tres puntos su ventaja sobre Ferrari para poder celebrar, y lo consiguió en un domingo muy complicado.
George Russell finalizó cuarto y Kimi Antonelli finalizó quinto. Pero la pasaron mal los dos. El inglés realizó un insólito trompo en la calle de salida de boxes después de cambiar los neumáticos intermedios por los blandos lisos. No le fue mejor al campeón, quien hizo un trompo solito en la primera curva y perdió la punta.
Nada de eso opaca una temporada brillante. No bien se bajó la bandera de cuadros, una integrante del equipo Mercedes salió del hospitality con un montón de remeras guardadas en sus bolsitas. Minutos después, toda troupe del team aparecen en la calle del paddock con la flamante camiseta que marca del logro obtenido y se van raudos hacia el podio, con Toto Wolff a la cabeza.
Cuando el trío que festejó en San Pablo abandono el podio, se desata la locura de Mercedes. Al ritmo de música electrónica y mucho champán, hasta que todo le da paso al We are de champions que inmortalizó Queen. Mercedes llegó a 652 puntos en 20 fechas, contra 510 de Ferrari. Las Flechas de Plata lograron así su noveno título de Constructores, todos desde 2010 cuando retornó de manera oficial a F1. Allá por 1954 y 1955 cuando el equipo alemán fue campeón de pilotos con Juan Manuel Fangio, el título de escuderías no existía (comenzó en 1958).
“Todos se lo merecen. Un año increíble para todos. No solo para la gente de aquí en el circuito, sino también para la gente de la fábrica en Brackley y Brixworth. Han hecho un año increíble. Es un grupo de personas increíbles que se esfuerzan cada día al máximo para dar lo mejor de sí y brindarnos la mejor oportunidad de luchar por victorias y campeonatos. Este año han hecho un trabajo increíble y por eso se merecen este campeonato, y ahora todos lo vamos a disfrutar juntos", resume Antonelli, quien junto a Russell y Wolff posan en el centro de la celebración.
