La entidad realizó un anuncio luego de la revisión del software que obligó a parar todo con bandera roja en Malasia.
Tras una larga espera por la lluvia que caía en Malasia, cuando el GP de Baréin estaba por comenzar, repentinamente varios autos se quedaron parados durante la primera de las dos vueltas previas que estaban programas detrás del auto de seguridad. Dirección de carrera debió sacar la bandera roja y rápidamente se conoció que un problema en el software de las unidades de potencia era el motivo. La Federación Internacional del Automóvil debió realizar un parche de actualización en el momento para la competencia pudiera desarrollarse.
Las críticas a lo sucedido llegaron desde los fanáticos alrededor del mundo y hasta los pilotos se quejaron de la situación que se vivió. Ante esto, la FIA realizó una investigación profunda antes de llegar a Singapur y comunicaron los motivos que generaron la anomalía.
“La FIA ha completado una revisión exhaustiva de las circunstancias que hicieron necesaria la publicación de una actualización de la configuración del software de la unidad de potencia antes del inicio de la carrera del Gran Premio de Baréin en Malasia. La revisión concluyó que algunos automóviles que circulaban a bajas revoluciones del motor en ciertos sectores del circuito donde se aplicó una reducción de potencia de 250 kW (NdeR: eso marca la normativa cuando la carrera es con lluvia) experimentaron una pérdida de potencia mayor a la prevista inicialmente, y que esta no pudo recuperarse en dichos sectores”, explicó la entidad en el comunicado.
“Por consiguiente, la configuración establecida para el evento de Sepang se restablecerá para el Gran Premio de Singapur si se prevén condiciones meteorológicas similares. Además, se lanzará una nueva actualización del software para condiciones climáticas adversas con motivo del Gran Premio de Estados Unidos, que se celebrará el 25 de octubre”, agregó.
“La revisión también recomendó que se implementaran medidas para probar el software, reconociendo que las oportunidades para realizar pruebas son limitadas, con el fin de hacerlo lo más fuerte posible. La FIA, junto con los equipos y los fabricantes de unidades de potencia, seguirá reforzando las capacidades de prueba y verificación del software de las unidades de potencia, mejorando el proceso general de validación mediante evaluaciones independientes y comentarios colaborativos, incluyendo aportaciones del proveedor de la unidad de control electrónico (ECU) estandarizada”, explicó.
Por última, la entidad con sede en la Plaza de la Concordia de París recogió el guante de las críticas: “La FIA desea abordar los comentarios que sugieren que el software no había sido probado antes de su implementación. Los equipos y los fabricantes de unidades de potencia realizaron ejercicios de simulación para validar el paquete de software, que posteriormente se probó en condiciones reales durante las sesiones de entrenamientos libres 1 tanto del Gran Premio de Bélgica como del Gran Premio de los Países Bajos”.
