La WNBA declaró que fue un error que personal de seguridad pidiera a aficionados camisetas con mensajes sobre personas transgénero.
Al menos tres aficionados recibieron la petición del personal de seguridad de la WNBA de cubrirse las camisetas, las cuales llevaban mensajes sobre la participación de mujeres transgénero en deportes femeninos, durante el partido del domingo en Atlanta entre las Dream y las Indiana Fever.
La liga declaró el lunes que los aficionados debieron haber tenido libertad para llevar dichas camisetas.
"La WNBA está al tanto de los incidentes ocurridos durante el partido del domingo por la noche en Atlanta, en los que el personal de seguridad de la liga pidió a los aficionados que se cubrieran las camisetas", señaló el comunicado. "Esto no debería haber sucedido".
Dos personas llevaban camisetas con un mensaje que sostenía que los deportes femeninos debían reservarse para aquellas personas a quienes se les asignó el sexo femenino al nacer, mientras que otra persona vestía una camiseta en apoyo a las personas transgénero. La WNBA ha sido objeto de debates recientes sobre si se debería permitir participar en la liga a mujeres transgénero —personas a quienes se les asignó el sexo masculino al nacer y que han hecho la transición para alinearse con su identidad de género—. Nunca ha habido una jugadora de este tipo en la WNBA. Aunque el convenio colectivo de la liga establece que la WNBA está reservada para mujeres, no contiene disposiciones más específicas sobre la identidad de género o el sexo asignado al nacer.
Ha habido jugadoras en la liga a quienes se les asignó el sexo femenino al nacer y que posteriormente se identificaron como transgénero o no binarias.
Sophie Cunningham, de las Fever, declaró en un perfil de ESPN publicado el mes pasado que se oponía a que niñas y mujeres transgénero compitieran en deportes femeninos.
Su postura provocó pequeñas concentraciones y protestas a las afueras de los partidos de las Fever en Seattle y Portland; además, Celeste Keaton, copropietaria minoritaria de las Storm, fue sancionada con la prohibición de asistir a cinco partidos tras confrontar a dos aficionados que portaban pancartas en apoyo a Cunningham.
La liga comunicó al personal de seguridad del partido de Atlanta que habían actuado incorrectamente al pedir que se cubrieran los mensajes.
Las Dream afirmaron que el equipo no participó en las acciones del personal de seguridad.
"Las Atlanta Dream creen en la creación de un entorno seguro e inclusivo para todos. Lamentablemente, durante el partido de anoche, el personal de seguridad de la WNBA tomó medidas que no estuvieron a la altura de ese estándar", declararon las Dream en un comunicado. "En ningún momento participó el personal de las Dream en las decisiones tomadas por la seguridad de la WNBA".
