Tras superar la fase previa y ocupar el puesto 128 del ranking mundial, Nikoloz Basilashvili dio la sorpresa al eliminar a Stefanos Tsitsipas en las semifinales del ATP 250 de Almaty. El 6-3, 6-7 (5) y 6-4 le permitirá disputar su primera final desde febrero de 2022 (derrota con Roberto Bautista Agut en Doha).
Además, tiene garantizado volver al Top 100 (actualmente ocupa el puesto 94 en la clasificación en directo) y para aspirar al nuevo título tendrá que esperar para conocer a su rival: será Daniil Medvedev o Alexander Bublik.
El partido semifinal fue una salvajada: ganó un 92% de los puntos jugados con su primer servicio ante un griego que llegaba en levantada y se marchó del partido con un 0 de 3 en chances de quiebre. Es decir, fue incapaz de romperle el saque ni una sola vez en dos horas y 17 minutos.
Recientemente había recuperado su mejor forma Basilashvili al superar la fase previa y llegar a las semifinales en Chengdu donde cayó ante el eventual campeón, Alejandro Davidovich Fokina. También había superado la fase de clasificación en Shanghái, antes de ceder en la primera ronda contra Adrian Mannarino.
El georgiano, cabe recordar, fue acusado de arreglar el resultado de un partido de dobles que perdió en 2021 en la primera ronda de Wimbledon con el moldavo Radu Albot contra la pareja integrada por el húngaro Márton Fucsovics y el italiano Stefano Travaglia, con grandes apuestas en juego.
