Andrey Rublev se transformó en uno de los cuatro semifinalistas del ATP 250 de Hangzhou, en el comienzo de la gira asiática. En los cuartos de final, derrotó a Hugo Gastón en un partido que fue una montaña rusa: 6-7 (6), 7-6 (4) y 6-1. Sin embargo, todos los flashes se los llevó el ruso, pero no por el triunfo en si, sino por haber cometido otra de sus locuras.
Todo ocurrió en el segundo set, cuando el encuentro marchaba con un set a favor del francés y con un 5 a 5 en la segunda manga. Allí, apenas empezó el game, el ruso se mostró muy frustrado y enojado. Es que claro: tenía una ventaja de 5 a 2 y la perdió rápidamente. Ante esa situación, tuvo uno de sus clásicos ataques de locura y golpeó un cartel publicitario con su mano izquierda.
Si bien jugó algunos puntos más, en el 30-15 el juego se tuvo que detener. Su mano afectada empezó a sangrar en la zona de los nudillos y Rublev tuvo que solicitar MTO (tiempo médico) para ser atendido por la herida que él mismo se propinó. Tras unos minutos de parate, el partido volvió a jugarse y Gaston terminó quedándose con ese juego.
Pese al momento de frustración, el ruso supo recuperarse al estirar el segundo set al tiebreak y ganarlo después de un ida y vuelta bastante parejo. Ya para el tercero, su enojo mermó y su tenis creció. Necesitó 38 minutos y dos quiebres para cerrar el último set por 6-1 y avanzar a la próxima ronda de Hangzhou.
