"Hay que saber resurgir": Pampas selló el pase a semifinales y busca pulir su marcha de cara a la definición

La victoria de Pampas por 59-0 ante Cobras por el Super Rugby Américas desató un vendaval de rugby en San Isidro y marcó la clasificación del equipo bonaerense a las semifinales del torneo. De esta manera, el equipo que conduce Juan Manuel Leguizamón se sumó a Dogos XV, que había sido el primero en asegurar su silla en la mesa chica.

Esta imponente victoria no solo dejó la satisfacción lógica del pasaje dorado, sino que funcionó como el escenario ideal para que el equipo soltara sus riendas y se largara a jugar en toda su dimensión. El cuerpo técnico aprovechó el viento a favor para darle rodaje y minutos a varios jugadores, una apuesta que por momentos devolvió dividendos altísimos en el desarrollo del juego.

Puertas adentro saben perfectamente que este viaje, que comenzó a transitarse en los primeros días de enero con la pretemporada, entra ahora en terreno de decisiones y no admitirá distracciones. La experiencia acumulada a lo largo del certamen es un fiel reflejo de la geografía del torneo: un mapa con vaivenes y accidentes que el equipo supo sortear en cada jornada para trazar su propio camino hacia la definición.

“Cuando uno hace acuerdos y se llevan a la realidad, la verdad es que uno se va contento”, resumió el head coach, Juan Manuel Leguizamón, al analizar la holgada victoria ante los brasileños, graficando además cómo viene siendo el exigente recorrido de Pampas en este Súper Rugby Américas: “Es como como la vida misma: vas, venís, subís, bajás, te caés, te levantás, hacés autocrítica, feedback. Los chicos lo saben y lo van experimentando, viviendo, asimilando y capitalizando. Toda esa información que vamos recolectando partido a partido lo importante es trabajarlo (…) es ser conscientes de lo que hacés, de cómo asimilás eso que viviste y cómo lo optimizas”.

Para el entrenador, el camino a la clasificación “es una linda montaña rusa" y agregó que una de las claves del grupo es la resiliencia: Hay que saber resurgir, hay que saber trabajar después de momentos incómodos y los chicos lo hicieron y la verdad que el grado de compromiso de ellos es muy importante”.

En perfecta sintonía con el mensaje del conductor, el tercera línea Juan Penoucos, autor de dos tries y máxima figura de la noche en San Isidro, manifestó: “Me parece que somos un equipo muy unido, tanto fuera como dentro de la cancha, entonces eso después se ve reflejado en el juego y somos un equipo que trabaja, humilde, esas son las cosas que nos pusieron en semifinales”.

El horizonte inmediato marca que todavía queda recibir a Selknam en casa y cruzar el charco para visitar a Peñarol en la vecina orilla. Sin embargo, si el ala tuviera que elegir dos estaciones de este viaje largo —una para replicar como modelo y otra para dejar en el olvido—, sabe perfectamente hacia dónde mirar: “Se me vienen a la cabeza por ahí Tarucas en Tucumán o Capibaras XV acá, creo que fueron partidos donde hicimos todo lo que habíamos planificado en la semana, que eso es lo que buscamos, jugar así. Después obviamente tuvimos partidos en los que estuvimos más flojos, por ahí en Córdoba”. A pesar de los tropiezos, el tercera línea tiene claro que en esta etapa no hay margen para los lamentos: “Nosotros tenemos que tratar de salir rápido de esos baches y buscar nuestra mejor versión”.

Pampas ya se abrió paso a pura potencia en la llanura del torneo y demostró que la exigencia y el compromiso mutuo son dos banderas que no se entregan bajo ninguna circunstancia. A medida que logra pulir el engranaje de su juego, tal como lo hizo en la perfecta e inmaculada noche ante Cobras, el panorama se aclara. Si el equipo logra ajustar los últimos detalles del libreto y mantiene la voracidad de su galope, llegará a las instancias decisivas consolidado como un candidato para quedarse con la corona continental.