GREEN BAY -- Ted Thompson, no obstante lo conservador que ha sido en muchos aspectos durante su estadía como gerente general de los Green Bay Packers, cree en las segundas oportunidades.
Lo demostró cuando firmó al problemático receptor abierto Koren Robinson en el 2006 después de que el jugador se metiera en problemas personales y legales y fuera cortado por los Minnesota Vikings. Thompson lo demostró nuevamente la temporada pasada cuando trajo de regreso al tackle defensivo Johnny Jolly después de que el liniero estuvo alejado de los Packers por tres años mientras cumplía una sentencia en prisión y una suspensión de la NFL por posesión y uso de drogas.
Así que su decisión de dar una oportunidad al talentoso ala cerrada Colt Lyerla --ex estelar de Oregon que no fue reclutado ni fichado durante la primera ola de agencia libre de novatos, pero quien firmara con los Packers el lunes después de una prueba a lo largo del fin de semana-- no debe sorprender a nadie.
"Siempre hemos creído eso, o yo siempre he creído eso, que hay ciertas cosas que las personas pueden reparar, aceptar sus errores y seguir con sus vidas", declaró Thompson el pasado fin de semana durante el minicampamento de novatos. "Y soy proponente de esa clase de personas que intentan hacer eso. Y ahí es donde estamos con Colt".
Thompson y su equipo pasaron sin duda horas estudiando los problemas de Lyerla --desde sus publicaciones controversiales en redes sociales donde sugería que la matanza en la escuela Sandy Hook en Newtown, Connecticut, era una conspiración gubernamental hasta su salida prematura del equipo de fútbol americano de Oregon luego de su arresto por posesión de cocaína-- y creyó, como Robinson y Jolly antes que él, que Lyerla sería capaz de funcionar en el sistema de los Packers.
Y seguramente recibió la palabra de los representantes de Lyerla de que ha aprendido de sus errores
"Es un talento de primera ronda y será un gran chico en Green Bay", dijo el agente de Lyerla, Vinnie Porter, al Green Bay Press-Gazette. "Ha empezado a doblar la esquina y convertirá a esta situación en algo grandioso".
No duele el hecho de que Lyerla juega una posición que ranquea como una de las mayores necesidades del equipo de cara a la temporada baja. Con los problemas médicos de Jermichael Finley y su contrato en el aire, y nadie más con el puesto titular asegurado pese al hecho de que los Packers recontrataron a Andrew Quarless y reclutaron a Richard Rodgers de Cal en la tercera ronda, es sencillo ver por qué Thompson decidió firmar a Lyerla.
Desde un punto de vista financiero, hay cero riesgo en la operación. Jugadores que llegan a probarse y reciben contratos casi nunca reciben bonos por firmar y, como los otros novatos no reclutados, obtienen el salario base mínimo solamente si permanecen en la plantilla de 53 hombres. Así que consideremos esto como una prueba extendida para Lyeria, un jugador talentoso que, al menos a los ojos de Thompson, merecía una oportunidad.
