México no acudió a París 2024, pero con una generación encabezada por Gil Mora se revive la ilusión de regresar a unos Olímpicos.
La Selección Nacional Mexicana Sub-20 se robó las miradas de los aficionados del futbol por el buen papel que han hecho en el Mundial de la especialidad en Chile. Los pupilos dirigidos por Eduardo Arce enfrentarán los cuartos de final ante Argentina en búsqueda de avanzar de ronda y colarse entre los mejores cuatro del torneo.
Además, el impulso que tiene el Tricolor juvenil se debe por la buena generación que tiene en el campo y en la banca. Comandados por Gilberto Mora, los seleccionados juveniles sin duda han demostrado que están a la altura del reto y que más de un elemento puede brillar en la primera división.
‘Morita’ es el alma del equipo, y está bien rodeado por jugadores como Obed Vargas, Elías Montiel, Alexei Domínguez o Iker Fimbres, y lo mejor es que luego de que se perdió un ciclo olímpico en París 2024, será esta generación la cual comande los esfuerzos por volver a Juegos Olímpicos en Los Ángeles 2028.
A la justa olímpica de París 2024 no se clasificó con el combinado Sub-23 en su momento. Fue en 2022 cuando tuvieron una mala actuación en el selectivo de la Concacaf mientras eran dirigidos por Luis Pérez.
En la fase de grupos que se celebró en Honduras, México pasó en la primera posición de su grupo y se clasificó a octavos de final tras triunfos ante Surinam, y Trinidad y Tobago, así como un empate con Haití.
En la primera ronda de eliminación vencieron a Puerto Rico 6-0, pero después cayeron ante Guatemala en penales y firmaron uno de los fracasos más importantes del futbol con límite de edad en los últimos años. Con eso, perdieron el pase a los Juegos Olímpicos de París 2024 y al Mundial de la especialidad en Indonesia 2023.
En aquel momento, Luis Pérez asumió la responsabilidad de dejar al Tricolor sin opciones de ir a los Juegos Olímpicos de París 2024.
“Apenados con todo el país, el único responsable aquí soy yo, pues desgraciadamente no pudimos pasar este partido tan importante para nosotros. La verdad (es un fracaso). Obviamente que queríamos clasificarnos al Mundial y a las Olimpiadas. Ahora hay que seguir trabajando y ojalá que los jóvenes tengan un crecimiento bueno”, dijo al término del juego el timonel mexicano.
Entonces trajeron a Andrés Lillini para que tomara el rumbo de las divisiones menores de la Selección Nacional. Fue 2023 y la meta era clara, captar talento juvenil en México y el resto del mundo, además de regresar a las competiciones más importantes en categorías juveniles.
Uno de los pecados más grandes que vio Lillini fue que una generación de futbolistas se perdió en el proceso olímpico, por eso la meta es que esta selección Sub-20 logre, en tres años, estar en la justa olímpica en Los Ángeles 2028.
Después de que esta generación termine su participación en el Mundial Sub-20, será durante el 2026 y 2027 cuando se disputen los torneos de clasificación a la justa olímpica y los jugadores como Obed Vargas, Fimbres, Alexei, Elías Montiel o Diego Ochoa puedan continuar su proceso natural.
