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¿Y si hubiera sido al revés?

Jesús Humberto López ESPN

El fútbol debe demostrar siempre signos de caballerosidad, hoy me parece que eso no está imperando previo al México vs Jamaica

La Selección Nacional Mexicana inicia este jueves el Octagonal Final de la CONCACAF con la obligación de clasificarse al Mundial de Qatar 2002. Su rival será el conjunto de Jamaica, el cual, dicho sea de paso, afrontará este partido sin sus mejores futbolistas debido a los criterios sanitarios que tienen a México entre los países con mayor riesgo de contagio ante cualquiera de las múltiples variantes del SARS-Cov2, según las autoridades sanitarias del Reino Unido. Esto significa que todas aquellas personas que viajen al país norteamericano durante estos días, deberán someterse a su regreso a la Gran Isla, a una cuarentena obligatoria de 10 días en un hotel establecido por el gobierno, cuyo costo monetario podría ser de hasta de 5 mil libras esterlinas, amén de las afectaciones personales y profesionales que ello obligadamente les implique.

Esta controvertida, molesta, y quizá para muchos, extremista medida de salud pública afectará tanto a mexicanos como a jamaicanos de cara al partido de este jueves en la cancha del Estadio Azteca. A pesar de la insistente solicitud de la Federación Mexicana de Fútbol para convencer al Wolverhampton Wanderers a fin de ceder a Raúl Alonso Jiménez, el jugador nacido en Tepeji del Río no estará disponible, al menos, ante los caribeños. Sin embargo, serán los Reggae Boys quienes se verán terriblemente afectados por la ausencia de hasta ¡once jugadores!, que actualmente militan tanto en la Premier League y la Championship inglesas, así como en la Premiership escocesa.

Todos sabemos de la calidad de Raúl y de la importante contribución que hace al Tricolor, pero no debemos dejar de lado dos factores importantes. Primero, el que después de una lesión que casi le cuesta su carrera y que puso en riesgo notoriamente su salud y hasta la vida, el delantero de los Wolves está buscando recuperar su nivel futbolístico y el olfato goleador que siempre lo ha caracterizado, naturalmente perdidos por tantos días de inactividad y rehabilitación. Si bien es cierto que ha jugado todos los minutos de las tres primeras jornadas de la naciente temporada, Raúl aun no se ha reencontrado con el gol y todavía está readaptándose a la cancha y al volumen de juego que todo futbolista requiere para alcanzar su máximo nivel. Por ello, al menos para mí, el cuerpo técnico de la selección debería darle más tiempo, no presionarlo y mucho menos arriesgarlo no sólo contra Jamaica, sino también ante Costa Rica y Panamá, partidos que constituyen apenas el comienzo del largo camino a tierras mundialistas.

El segundo factor tiene que ver con su equipo, quien es el que a fin de cuentas le impide viajar a México. Nadie en su sano juicio puede criticar la postura de Los Lobos. Ellos apelan a su legítimo derecho de velar por sus intereses, mismos que se verían afectados si Raúl Jiménez viaja para este primer encuentro de los tres agendados de la presente fecha FIFA. No lo tendrían disponible de inmediato y con el pésimo arranque que han tenido, sería un error hacerse el hara-kiri . Además, el propio máximo órgano rector del balompié mundial, por reglamento, no aplica sanciones a clubes que se nieguen prestar a sus jugadores en las ventanas oficiales, siempre y cuando pertenezcan a países que, al aplicar restricciones sanitarias como es el caso de Inglaterra, les imposibiliten la inmediata disposición del futbolista.

No contar con uno, no es ni remotamente lo mismo que no disponer de once. Theodore Whitmore, aquel que como seleccionado nacional le metió dos goles a Japón en el Mundial de Francia 98 y que actualmente entrena a este país caribeño, tendrá que hacer malabares para contar con un cuadro que sea lo suficientemente competitivo en el Coloso de Santa Úrsula. Jugadores como Michail Antonio (máximo anotador histórico del West Ham), Ethan Pinnok (Brentford) y Leon Bailey (Aston Vila) se perderán el primer partido del octagonal final. Otros siete elementos que juegan en la segunda división inglesa y uno más que juega en el máximo circuito del balompié escocés, como es el caso de Kemar Roofe (Rangers), también verán de lejos el debut de su país en esta fase definitiva rumbo al Mundial.

¿No les parece, por obviedad, que Jamaica se verá mucho más afectada? ¿Qué pensaría usted si el mismo fenómeno perjudicara a la selección de México? ¿Consideraría justo celebrar el partido en estas condiciones que involuntariamente favorecen a unos y lastiman a otros? Sin pensarlo, este servidor solicitaría de inmediato la reprogramación del encuentro. ¿Para cuándo? Para cuando las condiciones lo permitan con el apoyo de todos los involucrados, especialmente de la FIFA y de los clubes ingleses. Entiendo que la pandemia se ha prolongado mucho más de lo que hemos imaginado pero considerando que con la aparición y posterior aplicación de las vacunas, nos encaminamos al retorno de condiciones parecidas hasta antes de febrero-marzo de 2020. No veo la razón para que alguien se vea tremendamente perjudicado. No es decoroso ni tampoco honesto sacar provecho de nada ni de nadie. En esta ocasión, la selección que mañana visita la capital de la República Mexicana se verá notoriamente disminuida y eso no es justo para ellos ni para nadie.

Estoy convencido de que la calidad del equipo de Gerardo Martino está por encima, aun y con la ausencia de Raúl Jiménez, del que dirige Theodore Whitmore. Pero todo se debe demostrar en la cancha, con lo mejor disponible y en buena lid. Una competencia en la que está de por medio un boleto mundialista debe de jugarse con los mejores futbolistas disponibles, siempre que se encuentren sanos, elegibles y que ninguna sanción deportiva lo imposibilite. No me imagino a Martino frotándose las manos por las ausencias del rival para sacar provecho de ello y así iniciar esta última etapa para llegar a Qatar con un triunfo holgado que limpie un poco el ambiente que le rodea luego de sus dos sendos fracasos en la Nations League y en la Copa Oro. No me lo imagino siquiera esbozando una ligera sonrisa.

Dicen que en la guerra y en el amor todo se vale. Sin embargo, creo que el fútbol debe demostrar siempre signos de caballerosidad, aunque quienes formen parte de él no lo sean tanto. Sin importarme lo que piensen los demás, a mi siempre me gustaría enfrentarme a los mejores en condiciones justas y con lealtad. Hoy me parece que eso no está imperando previo al México vs Jamaica, lo cual lastima los más elementales principios del juego limpio, particularmente porque aquí, la culpa no es de absolutamente nadie. Bueno, sí, de un virus que nos sigue afectando a todos y mucho.

Termino diciendo: si estas condiciones adversas jugaran en contra de México ¿estaría usted de acuerdo en que, sí o sí, se celebre el partido? Yo, al menos, no.