Después de 10 meses, Yaser Asprilla volvió a jugar con la Selección Colombia. Entró y le devolvió fútbol en ataque.
Este segundo semestre mantiene las buenas noticias para el chocoano de 22 años. Recuperó la continuidad en Girona, regresó al conjunto nacional y dejó sensaciones positivas para los últimos 20 minutos del amistoso.
Su ingreso le dio al equipo más protagonismo en ataque, en momentos en que México mantenía su dominio.
Yaser aportó control de la pelota. A partir de ahí frenó los avances del rival y permitió nuevos acercamientos a campo contrario.
Cuando la Selección estuvo más cómoda con el balón, se lanzó a las bandas. Tuvo éxito con un regate; ganó sus tres duelos y lució más fuerte físicamente.
El técnico Néstor Lorenzo evitó personalizar buenos rendimientos entre los que entraron, sin embargo, resaltó que mejoraron a Colombia.
“No quiero dar nombre por nombre, o si alguno lo hizo mejor o peor. Entraron bien. El desafío fue emparejar las cosas en la parte complementaria, más con el mismo equipo del primer tiempo. Nuestra salida fue muy lenta y permitimos la presión de los rivales”, indicó.
En tiempos de recambio, el nivel que muestra Asprilla confirma que es alternativa confiable en la segunda parte del ciclo.
