La selección de Ancelotti empató en su estreno y cayó en un antecedente que jamás terminó en título.
No hay nada para celebrar en Brasil después del empate 1-1 contra Marruecos en su debut mundialista. La ‘Canarinha’ se estrelló ante el campeón ‘sin corona’ de África y activó la llamada ‘maldición del empate’ en la Copa del Mundo: los sudamericanos nunca han ganado el anhelado trofeo cuando empiezan dividiendo honores en su primer partido mundialista, ni siquiera han logrado alcanzar la final.
Según ESPN Research, eso había ocurrido en tres ocasiones en el pasado: contra Yugoslavia en 1974, cuando llegó a una instancia equivalente a semifinales; contra Suecia en 1978, cuando volvió a quedarse a las puertas de la final; y contra Suiza en 2018, cuando fue eliminada en cuartos de final.
La Brasil de 1974 fue la primera gran prueba post-Pelé en un Mundial. A pesar de llegar como vigente tricampeona, empató en su estreno ante Yugoslavia, sobrevivió a una fase de grupos muy pareja y llegó hasta la instancia decisiva previa a la final. Sin embargo, la derrota ante los Países Bajos comandados por Johan Cruyff confirmó que la campeona de 1970 ya no tenía el mismo peso.
En 1978 tuvo un destino todavía más paradójico: empató su debut contra Suecia, sufrió una polémica arbitral con un gol anulado a Zico y aun así terminó invicta. No perdió ningún partido, derrotó a Italia en el duelo por el tercer puesto y quedó fuera de la final por la diferencia de goles favorable a la anfitriona Argentina en la segunda fase.
Para 2018 el patrón volvió a repetirse. Brasil abrió su Mundial con un 1-1 ante Suiza en Rostov, con gol de Philippe Coutinho y empate de Steven Zuber. La selección de Tite reaccionó con triunfos ante Costa Rica y Serbia, ganó el Grupo E y eliminó a México en octavos, pero su candidatura se desplomó en cuartos de final ante Bélgica, que la venció 2-1 en Kazán con un autogol de Fernandinho y un tanto de Kevin De Bruyne.
Ancelotti revivió a Vinícius
Una buena noticia para Brasil es la resurrección de Vinicius como figura ofensiva del equipo. Desde la llegada de Carlo Ancelotti suma cuatro goles en 11 partidos, mientras que con los demás entrenadores apenas registraba seis goles en 39 encuentros.
Y a pesar de no haber conseguido el triunfo ante Marruecos, Brasil sigue sin perder cuando Vinicius anota: suma ocho victorias y un empate en nueve partidos, de acuerdo con datos proporcionados por ESPN Research.
