Cuando Luis Enrique anuncie la lista de su equipo español para el Mundial el viernes, el mundo del fútbol lo estará esperando. A este hombre decidido y duro como el acero le encanta desafiar las expectativas de los demás y vive para frustrar los planes de sus incontables enemigos. Estamos hablando de alguien que se hace más fuerte antes las críticas y controversias de la misma manera que el personaje de dibujos animados, Popeye, después de comer su lata de espinaca.
De modo que cuando el entrenador de España pronuncie los nombres de los 26 elegidos, todos estarán atentos para saber si el brillante, pero afectado por las lesiones Ansu Fati, que no quedó en el último equipo, viajará o no a Qatar, si el DT de España y el defensor de 36 años, Sergio Ramos, se han reconciliado, y si es que hará enfurecer a Real Sociedad arriesgándose con la incorporación de Mikel Oyarzabal a pesar de que el delantero no ha jugado desde marzo.
Pero habrá otro momento de mucha expectativa que a ti también debería intrigarte si tienes algún interés en los futuros de Atlético Madrid, Barcelona, PSG, Manchester City, Liverpool y cualquier otro equipo europeo de elite. Porque este podría ser el último equipo español de "Lucho".
Teniendo en cuenta lo bien que le ha ido al mando de La Roja – semifinalistas en la Euro 2020, finalistas en la Nations League 2021, una vez más entre los últimos cuatro de la semifinal de la Nations League 2023 el próximo junio – y con recursos relativamente limitados, habrá muchos fans y observadores alrededor de España esperando que este no sea el comienzo de una extendida despedida. Pero la cuestión es que este talentoso, determinado y agresivo entrenador de 52 años terminará su contrato con la Federación Española de Fútbol al final de la Copa del Mundo.
Todos los intentos de renovar su acuerdo han quedado en nada. Los tambores del fútbol español ya están enviando el mensaje que Atleti se siente muy tentado de resolver la cuestión del declive en los resultados que está consiguiendo el régimen de Diego Simeone preguntándole a Luis Enrique si le gustaría regresar al club cuando termine con su trabajo en Qatar.
Todo comenzó hace un par de días, cuando el ex arquero de Real Madrid, Valencia y el seleccionado nacional, Santiago Cañizares, dijo en la radio: "Quizá lo mejor para el 'Cholo' [Simeone] y Atlético sea tomar caminos separados – para evitar estancarse. Hace un par de temporadas que no están haciendo un buen fútbol. Se me viene un nombre a la cabeza con el carácter para poder manejar Atleti, y ese nombre es Luis Enrique".
Además, conozco a un ganador de La Liga, finalista en la Copa de Europa con un pasado importante en Barça que cree que, si Luis Enrique está cerca de volver al fútbol de clubes, el presidente de Barcelona, Joan Laporta, va a tener un serio dilema entre ver cómo un icónico jugador y entrenador del Camp Nou refuerza a uno de sus enemigos o dar el golpe antes y apuntar a contratarlo.
El contrapunto en este momento es que el entrenador español disfruta de un estilo de vida muy atractivo: tiempo de calidad con su familia en su pueblo mediterráneo, la posibilidad de poder mantener un equilibrio entre su deseo casi obsesivo de mantener su estado físico, una dieta sana y seguir siendo competitivo, con momentos de una intensa actividad en el fútbol que le permite poner toda su energía en un proyecto sin el desgaste diario, semanal o mensual que sufren los entrenadores de los principales clubes.
Independientemente de cómo su equipo español – que depende mucho del exigido mediocampo de Barcelona conformado por Gavi, Sergio Busquets y Pedri – juegue contra Costa Rica, Alemania y Japón en la fase de grupos en Qatar, el hecho es que hay una oportunidad con una “red protectora” muy atractiva para ganar un trofeo en junio contra Croacia, Italia o los anfitriones, Países Bajos, en la UEFA Nations League el próximo año.
Es fácil imaginar a Luis Enrique renovando su contrato hasta ese momento o por un tiempo más, pero nombrado los clubes a los que se le permitiría ir sin compensación si estos le llegasen a ofrecer una chance de hacerse cargo como entrenador. ¿Qué significa esto? Simplificando, cualquier club interesando en sus servicios, ya sea inmediatamente o para la temporada 2023-24, tendrá que comenzar a dar pelea para estar entre los candidatos a partir de este momento.
Las últimas palabras sobre este tema, por parte del presidente de la Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, no fueron muy alentadoras. Pareció que estaba preparando el terreno para imponer su voluntad – o su ego – en una situación tal como lo hizo con Julen Lopetegui días antes de que España arrancara a jugar en Rusia durante el Mundial 2018.
Rubiales dijo en un show radial: "[Luis Enrique] puede quedarse o no. Puede ser su decisión o de la Federación Española. Es parte del fútbol y él comprenderá si termina siendo nuestra decisión, tal como nosotros comprenderemos si es una decisión que termina tomando él”.
Ahora bien, no soy agente ni abogado laboral, pero las palabras de Rubiales parecen estar lejos de dar a entender que ellos quieren que se quede y que es transcendental hacerle saber lo importante que es su presencia para ellos y que intentarán encontrar una manera de persuadirlo.
También podría ser que Pep Guardiola se esté preparando para ajustarse el cinturón de seguridad de cara a un recorrido extendido con Manchester City ahora que se ha dado cuenta de que podría estar a punto de disfrutar de una segunda experiencia al estilo Messi gracias a Erling Haaland.
Aunque Lionel Messi y Haaland no se parecen físicamente y tienen estilos de juego completamente diferentes, lo que los une es su capacidad sobrenatural de robarles los partidos a sus rivales. ¿Por qué vas a querer bajarte de una ola que sabes que será la mejor para surfear? Sin embargo, si Guardiola piensa en cumplir uno de sus sueños, de ser el entrenador de Brasil (o incluso Inglaterra) para ganar con ellos el Mundial de 2026, no hay nadie mejor para seguir con la misma línea de trabajo que Luis Enrique.
Actitud, mentalidad, filosofía de fútbol más un deseo infalible de promover y confiar en los talentos sin importar su edad: son muchas cosas las que vinculan a Guardiola y Luis Enrique, antiguos compañeros de equipo en Barça.
¿Quién sabe quién comprará Liverpool, en cuánto tiempo, o cómo se siente Jurgen Klopp acerca del potencial cambio de guardia? Pero cuando Klopp finalmente elija tomarse su tan discutido año sabático para recorrer el mundo con su esposa, Ulla, Luis Enrique también volverá a ser un candidato atractivo.
Entrenar a España ha sido una parte importante de su recuperación después del dolor por la trágica perdida familiar que sufrió, cuando partió su hija, Xana, en 2019. Su deseo de regresar y volcar todo su talento y energía volcánica fue imposible de ignorar. Hay un hecho indiscutible: él es un entrenador extremadamente bueno, muy inteligente, innovador y alguien que no descansa hasta encontrar los pequeños márgenes de mejora para poder hacer un estilo de fútbol realmente excitante.
En el pasado me dijo: "Para mi estilo, la idea más importante es la de 'ataque'. Cuando elegimos un equipo con mi staff, lo que primero miramos es lo que nos pueden ofrecer los jugadores en el ataque. El segundo concepto es la 'presión'. Mis equipos atacan de una manera determinada, bien posicionados para poder presionar y recuperar la pelota si la perdemos.
"La tercera idea crucial es la 'ambición'. En ese sentido mi equipo tiene que jugar con la misma actitud sin importar a quién esté enfrentando, dónde esté jugando o cómo esté el marcador. Atacamos y defendemos en todos los partidos por igual. Por lo tanto, tengo una filosofía de ataque que asume riesgos, que les pide a los jugadores que se adueñen del partido y que sean decisivos en un enfrentamiento”.
Si está leyendo esto, seguramente estará chasqueando lengua. No quiere que ninguna de estas cuestiones se meta en el camino de España y su actuación en Qatar el próximo mes, lo que nos lleva nuevamente al anuncio de su escuadrón.
Ha pasado un año desde que alguien de los medios de prensa de Madrid se burló de la inclusión del jugador de 17 años, Gavi, al plantel de la Nations League para enfrentar a Italia, los campeones europeos. Escuché algunos periodistas hablando después de la conferencia de prensa del entrenador, y ellos literalmente creían que el director técnico de España estaba hablando de sumar a un niño con muy pocas apariciones en el primer equipo de Barcelona sólo por terquedad y a fin de provocar a los medios 'anti-Lucho'.
Pero se equivocaron, y a lo grande. Ahora, Gavi tiene en su haber 12 apariciones con el seleccionado nacional y es un integrante central de cara a la campaña de España en el Mundial. ¿Podrá haber algo equivalente a eso en esta oportunidad?
Después tenemos a Ramos. Hubo un tiempo en el que el capitán de Madrid se había obsesionado un poco con las estadísticas, sumando más de 180 partidos internacionales y acumulando choques invictos. Luis Enrique había pensado el mundo de Ramos como defensor, como capitán, como futbolista profesional. Los hombres como ellos no son de repartir elogios, pero esto ha sido lo más cercano.
Ramos le dijo a Luis Enrique de cara al partido de clasificación al Mundial contra Kosovo en marzo de 2021 que él se encontraba bien y en condiciones de entrar como sustituto. Jugó los últimos cuatro minutos del triunfo por 3-1, regresó al club de los lesionados, se perdió unas cuantas semanas con Madrid y Luis Enrique sintió que se había quitado la venda de los ojos; el defensor no ha vuelto a jugar con España desde entonces.
Ahora está en buenas condiciones físicas y jugando bien con PSG, mientras que La Roja cuenta con una superfluidad de defensores centrales izquierdos, pero no con el jugador derecho que necesitan para formar sociedad. Antes de que PSG enfrentase a Juventus recientemente en un partido de Champions League, Ramos reconoció, "todos saben lo que significa para mi jugar con mi país. Siento que estoy bien y preparado, pero depende del entrenador”.
¿Luis Enrique podrá perdonar a Ramos, volver a convocarlo o incluso volver a colocarle la banda de capitán? Quizá pueda ser demasiado, pero hay que aclarar algo: no existen las zonas grises para estos dos hombres con personalidades tan fuertes.
Sigan de cerca esta historia. En la Euro 2020, España anotó dos veces cinco, concedió el gol en contra del torneo, ganó de manera dramática por penales y perdió uno. En la última Nations League superó a los campeones europeos y sacudió a los campeones del mundo. Luis Enrique nunca ha estado y nunca estará alejado de la controversia, la intensidad o el entretenimiento. Sus jugadores lo adoran y están ultra comprometidos, lo que significa que, si este torneo es su último con España entonces, ganen, pierdan o empaten, lo seguro es que serán choques a pura pasión.
