El fútbol es un lugar. Además de un deporte y un negocio, es un espacio de pertenencia. Lo demuestra Platense, que lleva su impronta barrial por toda Sudamérica. Y lo descubrió Serhii Ryzhak (38 años), quien llegó a la Argentina en el verano de 2025 luego de dejar atrás una Ucrania atravesada por la guerra. Junto a su familia se instaló en el barrio de Saavedra, en el norte de Buenos Aires. Caminando por sus calles empezó a encontrarse con las mismas imágenes: banderas y murales con calamares pintados de marrón y blanco, símbolos de un Platense campeón.
Un año después, Platense disputa la primera Copa Libertadores de su historia y se prepara para jugar la ida de los cuartos de final ante Fluminense en el Maracaná. El partido se disfruta en vivo por Disney+ (solo para Sudamérica). Serhii también estará allí. Como estuvo en Montevideo, en San Pablo, en Coquimbo y en tantos otros lugares donde construyó, a través del fútbol, una nueva pertenencia lejos de su hogar. ESPN.com habló con él sobre su vida, su pasión por el fútbol y sobre cómo Platense, una sociedad civil de un barrio porteño, terminó convirtiéndose en una parte central de su identidad.
¿Cuándo escuchaste hablar de Platense por primera vez?
Me mudé a Argentina hace poco más de un año y me instalé en el barrio de Saavedra, sobre la calle Ramallo. Mientras recorría la zona, vi grafitis y banderas que celebraban a Platense como campeón argentino de 2025. Al principio no podía creerlo. Solo conocía a unos pocos equipos y supuse que los campeones solían ser River Plate o Boca Juniors. Pero después de buscar información en la web confirmé que Platense se había consagrado campeón, por primera vez, apenas un par de semanas antes de mi llegada. Luego encontré su estadio y descubrí que estaba a solo un kilómetro de mi casa. Miré el calendario y fui al primer partido que jugaba Platense. Resultó ser el encuentro inaugural del nuevo campeonato y, antes del inicio, hubo un increíble show de drones, con fuegos artificiales y efectos de humo. En ese mismo momento entendí que Platense era el club de mi barrio y sentí que era importante acompañarlo. Como decimos en la cultura futbolera: apoyá a tu equipo local.
¿Cómo llegaste a la Argentina y qué encontraste en Saavedra?
Me mudé a Argentina al comienzo del verano de 2025. Soy ucraniano, pero debido a la guerra de Rusia contra Ucrania, los ataques contra civiles y la destrucción continua de nuestra cultura, no puedo regresar a mi hogar de forma segura. Tengo una empresa de tecnología en el sector web3 y un canal de YouTube dedicado a las criptomonedas. Pronto lanzaré un canal similar en español. Llegué con mi familia, junto a mi esposa y nuestro hijo de cuatro años. Nos gusta mucho Saavedra. Es muy seguro y tiene una enorme cantidad de plazas y espacios de juego. La gente aquí es sincera y siempre está dispuesta a conversar o ayudar. En una de esas charlas descubrí que muchos argentinos tienen raíces ucranianas: abuelos o bisabuelos que emigraron al país hace cien años. De alguna manera, esa conexión me hace sentir aún más unido a Argentina.
¿Qué papel ocupa el fútbol en tu vida?
El fútbol siempre fue el deporte número uno en mi vida. Fui hincha y asistí a muchos partidos de Dinamo Kiev. Además, tengo un pasatiempo: visitar la mayor cantidad posible de canchas. Hasta ahora he estado en 90 estadios y espero llegar a los 100 este año. Argentina me ayuda mucho en ese objetivo porque la cantidad de canchas aquí es enorme y hay más días con fútbol que sin fútbol. La única desventaja es que todavía los hinchas no pueden ir de visitante en el campeonato local. Por eso estoy especialmente contento de que Platense siga en la Copa Libertadores y la Copa Argentina, donde no existe esa restricción.
¿Cuál fue tu mejor experiencia siguiendo a Platense?
Probablemente el recuerdo más especial sea el primer partido internacional en la Copa Libertadores y nuestro viaje a Montevideo. Viajé en ferry la mañana del encuentro. Todo el barco estaba repleto de hinchas de Platense. Cantamos durante todo el trayecto y fue entonces cuando conocí a muchos hinchas que hoy considero amigos. Para ellos era algo muy extraño. No podían entender cómo un ucraniano, que no habla español, estaba viajando para acompañar a su equipo a Uruguay. El partido fue inolvidable porque terminó en victoria (NdR: 2-1 ante Peñarol). Al día siguiente, todo el plantel de Platense viajó en el mismo ferry. ¿Qué mejor manera de describir a un club familiar que esa? Fue realmente asombroso.
Cuando tenés que explicarle a alguien en tu país qué significa Platense para vos, ¿qué le decís?
Después de experiencias como esas, empecé a contarles a mis amigos ucranianos que Platense es mucho más que un club de fútbol. Es mucho más que ir a la cancha. Es tradición, honor y experiencia. Es algo que te atrapa y te hace organizar tu vida alrededor de los partidos del club. Cuando algunos amigos me preguntan en broma: “¿Boca o River?”, respondo con total seguridad: “¡Platense!”.
¿Cómo vivís este momento histórico de Platense? ¿Soñás con ganar la Copa Libertadores?
Platense está atravesando el mejor momento de su historia y estoy muy feliz de formar parte de este período. Por supuesto, ya tengo mis pasajes de avión para viajar a Río de Janeiro. Además, se dio la casualidad de que seis de mis amigos de Ucrania vendrán a visitarme, así que iremos juntos al Maracaná. Seis “calamares” ucranianos están listos para darlo todo en este momento tan especial. ¿Si sueño con la final? Sinceramente, no pienso demasiado en eso. Estoy disfrutando cada partido de los tres torneos que juega Platense. Pero ya viví una victoria en Montevideo (NdR: allí se jugará la final el 28 de noviembre) y sería muy feliz de poder repetirla.
Serhii llegó a Saavedra para reconstruir una vida lejos de su país. Encontró algo más: una comunidad, un grupo de amigos y un club con el que identificarse. Un lugar propio. Ahora, acompaña a Platense en su sueño de seguir haciendo historia en la Copa Libertadores. Desde la tribuna, del Maracaná o donde toque jugar. Como un hincha más del calamar.
