Con los Chargers iniciando en 0-5 por primera vez desde 2003, el entrenador Jim Harbaugh declaró que él y los dueños están "juntos en esta lucha".
LOS ÁNGELES -- En medio del primer inicio de temporada de 0-5 para la franquicia desde 2003, el entrenador de Los Angeles Chargers, Jim Harbaugh, declaró el lunes que él y el grupo propietario del equipo están "juntos en esta lucha" para revertir la situación.
Al preguntársele si siente presión por parte de los propietarios, Harbaugh respondió: "John Spanos, Dean Spanos, Susie Spanos, toda la familia Spanos. Estamos hombro con hombro en esta lucha".
Enfatizó que está totalmente decidido a cambiar el rumbo y devolver a la franquicia a la senda del triunfo. Los Chargers han flaqueado tras llegar a esta temporada después de dos campañas consecutivas con un récord de 11-6.
Su experiencia como jugador profesional de la NFL durante 14 años le otorga a Harbaugh el conocimiento de lo que se vive en el vestuario durante una mala racha. En su última temporada como jugador, militó en los entonces San Diego Chargers, equipo que terminó con un registro de 1-15 tras comenzar con 0-5.
La forma en que gestiona un vestuario en circunstancias similares se resume en un mensaje sencillo:
"Seguir luchando. Seguir siendo un líder. Seguir siendo un competidor. Seguir creyendo como lo has hecho, e incluso más", afirmó.
Quizás Harbaugh, en su etapa de jugador, habría sabido cómo sortear esta situación, pero para Harbaugh como entrenador, este es terreno desconocido.
Contando desde la temporada pasada, los Chargers han perdido ocho partidos consecutivos. Es la racha de derrotas más larga en la carrera de Harbaugh como entrenador en jefe, ya sea a nivel universitario o profesional, según datos de ESPN Research.
No está recurriendo a nada extraordinario para cambiar la dinámica.
"Creo que una de las cosas para las que todos vinimos a este mundo es para afrontar tanto el éxito como la derrota, y hacerlo con la misma pasión y entusiasmo", dijo Harbaugh. "Y para demostrar eso: que perteneces aquí. Que la situación se puede revertir. Existe una forma ganadora de jugar al fútbol americano, y eso es lo que estamos haciendo como equipo".
Para Harbaugh, la confianza en cambiar el rumbo de la temporada reside en el grupo de jugadores que tiene a su disposición. Sin embargo, las lesiones siguen afectando a los Chargers, específicamente en la línea ofensiva y en el cuerpo de receptores abiertos.
El tackle Joe Alt sigue sometiéndose a pruebas por su lesión en el cuello, mientras que el guardia izquierdo Kayode Awosika (peroné) está "sanando y rehabilitándose para volver lo antes posible", según dijo Harbaugh. Cuatro novatos fueron titulares en la línea contra los Denver Broncos el domingo.
El receptor abierto Ladd McConkey se equipó para jugar tras perderse todos los entrenamientos de la semana anterior debido a una lesión en el pie. No obstante, no jugó y permaneció en la banda uniformado, pero sin el casco. Harbaugh comentó que McConkey estaba reservado para una "situación de emergencia" y que se le irá integrando a los entrenamientos esta semana. El receptor Tre' Harris sufrió una lesión en los isquiotibiales durante el partido y su estado se evaluará semana a semana. Esto significa que todos los receptores titulares y suplentes lidian con molestias físicas: McConkey, Quentin Johnston (pecho), Harris y Brenen Thompson (cuádriceps).
Harbaugh asumió la culpa de la derrota de los Chargers por 23-17 ante los Broncos, atribuyéndola a una decisión tomada en una situación de cuarta oportunidad y una yarda por avanzar durante el último cuarto. Seguía disgustado por ello y ofreció disculpas el lunes.
"Realmente tengo la misma sensación que anoche tras el partido, cuando hablé con todos ustedes. Sigo pensando que esas dos decisiones en cuarta oportunidad —especialmente una de ellas— no le dieron a nuestro equipo las mejores posibilidades de ganar el partido", dijo Harbaugh. "Me arrepiento de ello. Incluso pido disculpas por eso. No suelo pedir perdón a menos que crea que me he equivocado en algo, y sinceramente creo que así fue".
La decisión resultó costosa, ya que los Broncos anotaron cinco jugadas después para empatar el partido y arrebatarles el impulso. Posteriormente, el mariscal de campo Justin Herbert perdió el balón en las dos siguientes posesiones de los Chargers, antes de que una captura pusiera fin al partido en su última serie ofensiva. Mientras tanto, los Broncos anotaron en tres series consecutivas para asegurar la victoria. Herbert suma siete intercepciones —una cifra que iguala el máximo de la liga— y ha protagonizado jugadas y lanzamientos impropios de su nivel habitual. También sufrió un balón suelto costoso en el último cuarto contra Denver.
Harbaugh respaldó a su mariscal de campo y destacó a los jugadores que le transmiten confianza en que la temporada aún puede salvarse.
"La forma en que [Herbert] compite es algo que pocos jugadores poseen. Hace todo lo posible cada semana para ayudarnos a ganar, y aplaudo a quienes actúan así", declaró Harbaugh. "A nuestros jugadores que compitieron [el domingo], a los que no se rinden y a los que están decididos a revertir el rumbo de esta temporada".
Los Angeles necesitará esa actitud y más este domingo, cuando se enfrente a domicilio a los invictos Kansas City Chiefs, buscando evitar un récord de 0-6.
