La conferencia respaldó la razón por la que los Wolverines tuvieron dos oportunidades para intentar el pase Ave María de la victoria
ANN ARBOR -- Bryce Underwood vio cómo su pase salía del campo y creyó saber lo que eso significaba para los N° 16 Michigan Wolverines.
"Definitivamente pensé que el partido había terminado porque el reloj marcaba cero", declaró.
Lo mismo pensaron los Western Michigan Broncos y muchas de las personas que veían el encuentro.
Tras recibir una segunda oportunidad gracias a una polémica decisión arbitral tras la revisión de video, Underwood y los Wolverines la aprovecharon. JJ Buchanan atrapó un pase milagroso de 47 yardas lanzado por Underwood en esa nueva oportunidad, logrando el touchdown que definió el juego; así, los Wolverines lograron una ajustada victoria 13-12 sobre los Broncos el sábado por la noche, en el debut del entrenador en jefe Kyle Whittingham con Michigan.
En lo que parecía ser la última jugada del partido, Underwood lanzó un pase Ave María que sobrevoló la zona de anotación y cayó en manos de un defensivo de los Broncos. Las repeticiones en televisión parecían mostrar que el reloj llegaba a cero mientras el balón aún estaba en el aire, pero los árbitros determinaron que quedaba un segundo de juego.
La Big Ten ratificó la decisión de la revisión en un comunicado emitido dos horas después del partido, donde se publicó también la grabación de la jugada tal como fue revisada por los árbitros, mostrando que el reloj del partido marcaba un segundo cuando Micah Davis, de Western Michigan, tocó el balón.
"Se determinó que el jugador N° 18 de Western Michigan inició su salto desde una posición establecida fuera del campo [pie izquierdo] y entró en contacto con el balón cuando quedaba un segundo en el reloj", señaló la Big Ten, citando la regla que detiene el reloj con ese contacto.
El comisionado de la Mid-American Conference, Jon Steinbrecher, informó que tanto la conferencia como la universidad se pusieron en contacto con la oficina de la Big Ten para solicitar aclaraciones sobre la revisión, recibiendo una explicación acompañada de video y audio que confirmaban la decisión. Steinbrecher agradeció a la Big Ten su pronta respuesta.
Esa decisión dio una nueva oportunidad a Michigan.
"Estábamos coqueteando con el desastre; habría sido una derrota épica", comentó Whittingham.
De hecho, a los aficionados de Michigan les vinieron a la mente recuerdos de la derrota sufrida en el partido inaugural de la temporada 2007 contra los Appalachian State Mountaineers, cuando los Wolverines perdieron a pesar de ser favoritos por 33 puntos. Se esperaba que ganaran por 27 puntos y medio a los Broncos, pero tuvieron que vivir el momento de ver a Western Michigan celebrar la victoria en el Michigan Stadium antes de que la decisión tras la revisión de video hiciera posible la anotación de la victoria.
Los aficionados de Michigan invadieron el campo tras la victoria, pero el equipo no estaba precisamente de humor para celebrar.
"Siento un nudo en el estómago; así es como describo lo que sentí en ese partido", sentenció Dom Nichols, ala defensiva de Michigan.
Whittingham comentó que creía que quedaba un segundo en el reloj, mientras que el entrenador en jefe de los Broncos, Lance Taylor, dijo que no había visto la repetición antes de hablar con la prensa.
Underwood aprovechó una nueva oportunidad para ganar el partido y redimirse de una mala actuación cuando Buchanan saltó para atrapar el balón y aterrizó con él en la zona de anotación.
"Lo habíamos practicado tres o cuatro veces durante el último mes", señaló Underwood, quien añadió que fue "una bendición" que se añadiera un segundo más al reloj.
Whittingham fue contratado para estabilizar un programa que se tambaleaba tras el despido y el arresto de Sherrone Moore, quien ocupó el cargo durante solo dos temporadas después de la etapa de Jim Harbaugh, la cual incluyó un título nacional en el 2023, así como un escándalo de espionaje y sanciones de la NCAA por infracciones en el reclutamiento.
No ha habido mucho drama fuera del campo, pero este comienzo difícilmente puede considerarse alentador.
"Fue un momento que realmente no queríamos vivir", dijo Nichols.
Michigan tendrá que mejorar rápidamente para competir la próxima semana en casa contra los N° 10 Oklahoma Sooners.
"Si no jugamos mucho mejor, el resultado no será nada agradable", sentenció Whittingham.
