Por sí solos, los quarterbacks no pueden llegar al Super Bowl, pero seamos honestos, por mucho, son el factor más grande, así que, de cara a los Playoffs de la NFL en 2020, clasifiquemos la posición más importante de los 14 equipos.
La clasificación de estos quarterbacks se hace en un orden del que quisiera que fueran el pasador de mi equipo en esta Postemporada, lo cual no necesariamente se alinea con quién tuvo un mejor desempeño en la temporada regular.
En otras palabras: qué tan buenos son ahora, no qué tan buenos fueron antes.
Para hacer esta clasificación, me baso en algunas métricas avanzadas, la principal, el QBR (rating de QB), nuestra métrica casera basada en puntos agregados que ayuda al contexto, que es importante. También me respaldaré mucho en información de NFL Next Gen Stats, de manera más notable en el porcentaje de pases completos con base a la expectativa, y datos del equipo de estudio de video de ESPN.
Incluiré las 14 más grandes fortalezas y debilidades de los quarterbacks y los reporteros de ESPN Nation también contribuyeron con lo que está en juego durante estos Playoffs para cada quarterback.

1. Patrick Mahomes, Kansas City Chiefs
Temporada en un vistazo: Todo lo que Mahomes hizo en la temporada luego de que gnó el premio como Jugador Más Valioso del Super Bowl fue fijar una marca personal en el QBR (83) y porque los Chiefs lanzan con mucha frecuencia (tuvieron el 70 por ciento de jugadas de pase cuando su probabilidad de victoria fue de entre 10 y 90 por ciento, segundo más alto en la liga de cara a la Semana 17, cuando Mahomes descansó), el pasador generó el mayor EPA (Expectativa de Puntos Agregados) para su equipo que cualquier otro jugador de la liga. Hay un debate legítimo sobre quién debe ser el Jugador Más Valioso de la NFL, si Mahomes o Aaron Rodgers, pero es una elección sencilla poner a Mahomes como número uno en estos rankings por su reciente historia con grandes desempeños en las rectas finales de las últimas tres temporadas.
Mayor fortaleza: Evitar los errores -- Aunque Mahomes produce una increíble lista de jugadas, lo ue lo hace especial es la habilidad para lograrlo sin incurrir en jugadas negativos. Su tasa de uno por ciento de intercepción es el segundo más bajo de la liga, mientras que su tres por ciento de capturas es el tercero más bajo, algo particularmente salvaje porque estuvo bajo presión en el 34 por ciento de sus jugadas de pase. También tiene una tasa de balones sueltos por arriba del promedio y Mahomes hace todo esto mientras lanza pases a una profundidad por arriba del promedio y añade el segundo EPA mayor en escapes de la presión, detrás sólo de Kyler Murray.
Mayor debilidad: Porcentaje de pases completos -- Raro, ¿no? Incluso tras ajustar los pases que Mahomes hace, en realidad ha registrado un mediocre porcentaje de pases completos sobre la expectativa (CPOE) en su carrera, siempre alrededor de la expectativa. De forma similar, su porcentaje de pases fuera del objetivo está en medio de la lista. No es que todo esto sea un motivo real de preocupación. Mahomes es tan efectivo en el resto de las habilidades de la posición que simplemente no es problema.
¿Saben cómo en una entrevista de trabajo se supone que uno debe convertir su “mayor debilidad” en fortaleza? Estoy por hacer eso con Mahomes, quien tiene el porcentaje más alto de pases lanzados en tercera oportunidad que llega o supera la línea de ganancia. En otras palabras, no se molesta en lanzar pases cortos que aumentan el porcentaje de eficiencia y no son realmente valiosos. Esto daña su porcentaje de pases completos, pero también es la decisión correcta.
Lo que está en juego para Mahomes (vía Adam Teicher, reportero de los Chiefs): La lista de quarterbacks que han ganado Super Boels consecutivos tiene siete nombres y todos están en el Salón de la Fama o seguro llegarán al recinto. De cualquier forma, Mahomes está en camino al recinto, pero dos títulos en fila impulsarían su esfuerzo.


2. Aaron Rodgers, Green Bay Packers
Temporada en vistazo: Aunque no se siente así porque Rodgers ya era una súper estrella, el 2020 fue una transformación increíble para el futuro miembro del Salón de la Fama, quien terminó en los lugares 20 y 16 en QBR en 2019 y 2018, respectivamente, y al entrar a la actual temporada a los 36 años (ahora tiene 37), no era irracional considerar que la versión elite de Rodgers había desaparecido para siempre. Esto resultó falso. Rodgers fue brillante en 2020 y ganará el premio como Jugador Más Valioso de la NFL o será candidato y con mucho merecimiento. Como lo mencioné, hay un caso legítimo de que Rodgers sea el mejor quarterback de esta temporada, pero preferiría tener a Mahomes para los Playoffs por su reciente registro multianual de sólido desempeño.
Mayor fortaleza: Evitar los errores -- Hay una similitud interesante entre Mahomes y Rodgers en este sentido. Mencioné que Mahomes era tercero y segundo en porcentaje de intercepciones y capturas; Rodgers es número uno en ambas. Green Bay tiene la mejor línea ofensiva para proteger en el juego aéreo en la liga, pero Rodgers prácticamente evita las jugadas negativas.
Otra fortaleza de Rodgers es el engaño de carrera (play action). Es primero en QBR en jugadas de engaño. Esto es un cambio para Rodgers y una gran razón por su resurgimiento en 2020. En las últimas cuatro temporadas, antes de 2020, se clasificó en el lugar 36 de quarterbacks en QBR en play action, incluido el lugar 26 en 2019. No sólo ha sido eficiente en engaños de carrera, sino que los Packers lo usan más seguido (sexto porcentaje más alto de jugadas de pase esta temporada en relación al 15 más alto la temporada pasada).
Mayor debilidad: Presión rápida defensiva -- Los Packers fueron líderes de la NFL en porcentaje de victoria de bloqueo aéreo, pero cuando el oponente sí ganó al menos un bloqueo (romper el bloqueo en 2.5 segundos o menos), Rodgers ocupó el lugar 18 en QBR (contraste con Mahomes, quien se clasificó en primer lugar cuando ese fue el caso). Una vez que se vence el bloqueo, hay dos formas en que puede desarrollarse la jugada: si Rodgers puede salir de la bolsa de protección y/o escapar de la presión, aún ha tenido mucho éxito (en esos pocos casos), pero si queda atrapado en la bolsa cuando un defensivo vence al bloqueo, tiene uno de los peores QBR de la liga. Ese es un análisis de un aspecto muy pequeño de su desempeño, pero el mismo patrón ocurre si analizamos esa categoría los últimos tres años.
Lo que está en juego para Rodgers (vía Rob Demovsky, reportero de los Packers): Rodgers ya tiene un anillo de Super Bowl y otro lo separaría de otros pasadores, entre ellos, Brett Favre, quien llegó a dos juegos por el título de la NFL, pero sólo ganó uno. Luego está el futuro de Rodgers en Green Bay. Con la selección de primera ronda del equipo en 2020, Jordan Love, en los Packers, ¿cuánto tiempo más tiene Rodgers en Green Bay?


3. Russell Wilson, Seattle Seahawks
Temporada en un vistazo: Antes de 2020, los escépticos del movimiento “Let Russ Cook” expresaron preocupaciones de que una mayor dependencia de Wilson resultaría en peores resultados para los Seahawks. Esa opinión estaba infundada en teoría y Wilson la hizo evidentemente falsa en 2020. En un ambiente con mayor número de pases, Wilson registró el QBR más alto de su carrera (aunque no es más alto en términos de clasificación) desde su temporada como novato. Uno podría argumentar que el porcentaje mayor de jugadas de pase contribuyó a la caída de Wilson en la eficiencia en la segunda mitad de la temporada, pero incluso si ese fuera el caso, valió la pena. El EPA ofensivo de los Seahawks por jugada fue de 0.12, el más alto en la era de Wilson.
Mayor fortaleza: Pases profundos -- Hay un argumento razonable de que Josh Allen ocupe el tercer lugar en estos rankings, pero la ventaja del hermoso y preciso juego de pases profundos de Wilson lo pone por encima de Allen, en mi opinión. El porcentaje de pases completos de Wilson sobre la expectativa en pases de 20 o más yardas fue de más de ocho puntos porcentuales. En otras palabras, por los envíos profundos que Wilson hizo, esperaríamos que un quarterback promedio completara el 31 por ciento de ellos, pero en realidad completó el 39 por ciento. Combinado con el hecho de que Wilson intentó esos pases profundos en la sexta tasa más alta en la liga, el resultado es que terminó segundo en yardas aéreas completas sobre la expectativa en pases profundos con +225.
Mayor debilidad: Tomar capturas -- Wilson invita a la presión, lo cual en sí mismo no es realmente un problema, porque es adepto a convertir nada en algo (o nada en algo increíble), pero lo que sí es un problema es el porcentaje de capturas de Wilson arriba del siete por ciento, lo cual afecta su QBR anual. Es un contraste con Mahomes, quien también invita a la presión, pero constantemente evita las capturas.
Lo que está en juego para Wilson (vía Brady Henderson, reportero de Seahawks): Un segundo Super Bowl cementaría a Wilson como miembro del Salón de la Fama y a diferencia del primero, nadie podría minimizar los logros de Wilson, quien ha sido criticado como administrador en un equipo con una de las mejores defensivas de la historia. Incluso, llegar lejos en Playoffs podría aliviar algo de la frustración que Wilson ha generado con salidas rápidas de Postemporada en sus últimos cuatro viajes a la Postemporada.


Temporada en un vistazo: Cuéntenme entre los escépticos sobre Allen y que estábamos muy equivocados. En realidad, me equivoqué dos veces: creí que sería un fracaso al salir de la universidad en Wyoming y también que estaba destinado a la mediocridad o a fallar después de la tempoada pasada. No fue así. Allen se convirtió en un quarterback estrella legítimo en su tercera temporada (lanzó 37 pases de touchdown y sólo sufrió 10 intercepciones) y es lo suficientemente bueno para llevar a su equipo al Super Bowl. En su máximo nivel, la ofensiva de los Bills es simplemente temible.
Mayor fortaleza: Es increíble el número de áreas en las que Allen quedó entre los mejores 10: QBR contra las cargas o en jugadas sin paquetes de carga, contra la presión o sin presión, contra coberturas individuales, de zona, usando play action, en tercera oportunidad, pero quiero destacar un área de mejoría notable: precisión. Se consideró un punto débil de Allen hace unos años, pero en 2020 fue líder de la liga en porcentaje de pases completos sobre la expectativa y yardas por aire completos sobre la expectativa. Su tasa de pases fuera del blanco está en medio del grupo de quarterbacks, pero eso está muy lejos de su clasificación como la peor en la liga en esa misma métrica hace un año.
Mayor debilidad: Invitar a la presión -- Pese a jugar detrás de una sólida línea ofensiva, Allen fue presionado en el porcentaje más alto de la liga en esta temporada. Mantuvo el balón en las manos en el segundo promedio más largo de la liga y ese es un claro indicador de por qué ocurre la presión. Aunque Allen fue bueno incluso bajo presión, cualquier quarterback empeora bajo presión.
Lo que está en juego para Allen (vía Marcel Louis-Jacques, reportero de los Bills): Cambiar la narrativa. No sólo sobre él sino sobre Buffalo, que es un aco de boxeo desde 1993. Darle un Super Bowl a una ciudad que de manera infame perdió cuatro en fila sería un resultado increíble (y quizá impredecible) para un quarterback del que pocos creyeron que se desarrollaría como un titular sólido en la NFL, ya sin mencjonar un candidato al premio como Jugador Más Valioso de la NFL. Allen puede cambiar de forma definitiva la percepción sobre él y los Bills llegando lejos en Playoffs, especialmente con el recuerdo aún fresco en la memoria de la gente de la derrota de la temporada pasada ante Houston en la Ronda de Comodines.


5. Lamar Jackson, Baltimore Ravens
Temporada en un vistazo: Este es el lugar correcto para Jackson, pero también me atemoriza clasificarlo tan bajo, porque aunque los problemas de Jackson al inicio de la temporada limitaron a la ofensiva de Baltimore, el Jugador Más Valioso de la NFL de la temporada pasada está en ritmo y su ventaja, como lo hizo aparente su campaña en 2019, es tan alta como la de Mahomes en su nivel más alto. Incluso, si quitamos las carreras diseñadas y los escapes de la presión, Jackson terminó la temporada con cuatro juegos consecutivos con un QBR superior a 80 sólo en pases y jugadas de capturas.
Mayor fortaleza: Sus piernas -- Ningún quarterback agregó más expectativa de puntos en jugadas diseñadas por carrera en esta temporada que Jackson, pero pongamos en perspectiva lo valiosode sus carreras. El promedio de 0.05 de expectativa de puntos agregados por cada carrera de Derrick Henry con 40 por ciento de éxito. Los Ravens promedian 0.21 de expectativa de puntos agregados en carreras diseñadas para Jackson con 57 por ciento de éxito. En otras palabras, incluso los nerds de las analíticas dirán que correr es bueno, siempre y cuando el balón esté en las manos de Jackson.
Mayor debilidad: Balones sueltos -- Su porcentaje de 7.1 de balones sueltos (con pases, capturas, escapes de la presión o carreras diseñadas como denominador) es uno de los más altos entre quarterbacks de la liga. Quizá sea algo injusto por su estilo de juego, pero la mayoría de sus balones sueltos sucedieron en capturas, al recibir el balón del centro o en entregas de balón al corredor. Jackson aún es un jugador muy productivo, pero los balones sueltos son un riesgo que se corre con él.
Lo que está en juego para Jackson (vía Jamison Hensley, reportero de Ravens): Jackson ha ganado más juegos de temporada regular (30) que cualquier otro quarterback desde que tomó el control de la ofensiva de los Ravens a mediados de la temporada 2018, pero tiene marca de 0-2 en Playoffs con cinco pérdidas de balón. Una victoria pondrá fin a la narrativa de que Jackson no puede ganar cuando más importa. Una derrota sólo hará más intensa esa crítica.


6. Tom Brady, Tampa Bay Buccaneers
Temporada en un vistazo: De cara a la temporada, Brady y los Buccaneers enfrentaron dos importantes preguntas: ¿fue su pobre 2019 una señal del final para Brady y cómo se adaptaría a la ofensiva de Bruce Arians? Las respuestas a ambas preguntas fueron benéficas para ambas partes. Brady regresó y se clasificó décimo en QBR y pudo ser productivo con todos los pases verticales en su nueva ofensiva. En un alto volumen de envíos, Brady también se clasificó décimo en QBR en rutas verticales.
Mayor fortaleza: Localizar blancos en rutas hacia adentro -- Con medidas de Next Gen Stats, Brady registró 0.47 de EPA por jugada, mucho más eficiente en rutas hacia afuera o rutas de poste no horizontales. El problema es que la fuerza no se maximiza por la ofensiva de Arians. Por ejemplo, pese a tener el segundo mejor QBR en rutas cruzadas, Brady lanzó pases a ellas a uno de los porcentajes más bajos de la liga y casi a la mitad de lo que Rodgers lo hizo.
Mayor debilidad: Manejar la presión -- El QBR de Brady cayó hasta el segundo peor de la liga, por delante sólo de Joe Burrow, cuando estaba bajo presión, pero es un problema menor de lo que quizá parezca al considerar que Brady enfrentó presión sólo el 17 por ciento del tiempo, el segundo porcentaje más bajo de la liga.
Lo que está en juego para Brady (vía Jenna Laine, reportera de los Buccaneers): Brady ya ha ganado seis Super Bowls, pero todos con los New England Patriots, con el mismo coach, Bill Belichick, y siempre como local en la Ronda de Comodines. Nunca lo ha hecho con una ofensiva que se arriesgue tanto en lo profundo y sin el beneficio del trabajo en un receso de temporada. No se equivoquen, ir a Tampa Bay fue un gran riesgo. De cualquier forma, Brady guió a los Buccaneers a tener apenas su cuarta temporada con al menos 11 victorias en su historia.


7. Ryan Tannehill, Tennessee Titans
Temporada en un vistazo: Tannehill ha respondido a los escépticos en términos de sus perspectivas a largo plazo como quarterback de alto nivel. Terminó cuarto en 'QBR'. Juega en un esquema de mucha acción y juego que ayuda a su eficiencia. Si filtramos las jugadas de acción, Tannehill cae al octavo lugar en 'QBR'.
Mayor fortaleza: Precisión. Tannehill fue el rey de la 'CPOE' hace una temporada, con su juego aéreo. No ha alcanzado los mismos escalones de la métrica esta temporada, todavía está por encima del promedio, pero un número me llamó la atención: su tasa de desvíos, según lo medido por el equipo de seguimiento de video de ESPN. Su tasa de 12.5% fuera del objetivo es la tercera más baja de la liga solo detrás de Teddy Bridgewater y Rodgers.
Mayor debilidad: Afrontar el bombardeo y ser presionado. Cayó al 16° en 'QBR' y al 22° cuando es presionado, por lo que está claro que el coordinador defensivo de los Ravens, Wink Martindale, buscará interrumpir a Tannehill en el enfrentamiento de comodines. Tannehill ha avanzado mucho en un área relacionada, ya que su tasa de capturas es del 4.6%, por debajo del 9.4% la temporada pasada cuando tenía una mejor línea de protección de pases.
Lo que está en juego para Tannehill (a través del reportero de los Titans, Turron Davenport): Cambió su carrera la temporada pasada en Tennessee. Ahora es el momento de dar el siguiente paso. Debe demostrar que puede llevar a su equipo a lo más profundo de la postemporada, y eso consolidará su estatus como mariscal de campo de élite de la NFL.


8. Drew Brees, New Orleans Saints
Temporada en un vistazo: Incluso a los 41 años, Brees tuvo otra temporada notable, terminando sexto en 'QBR', a pesar de un juego de pases cortos un poco menos eficiente de lo habitual. Se perdió una gran parte de la temporada con costillas rotas y un pulmón colapsado, y Taysom Hill fue mucho menos efectivo (QBR de 59 en comparación con el 74 de Brees) en su lugar. Brees tuvo su peor juego de la temporada al regresar, una derrota en casa ante los Chiefs, pero jugó bien en los dos últimos juegos.
Mayor fortaleza: Evitar errores. Empecé a escribir su "juego de pases corto y rápido" por costumbre, pero cuanto más de cerca lo miraba, más claro estaba que no era una fortaleza tan grande como lo había sido para Brees en el pasado. El mariscal de campo de los Saints tuvo solo un 'CPOE' de más 1% en pases de 0-9 yardas aéreas. Las cinco rutas que lanzó con más frecuencia que los promedios de la liga obtuvieron una producción aproximadamente promedio esta temporada. Y su QBR en pases de menos de 2.5 segundos fue de 70, por debajo de su promedio general y cerca del mínimo de su carrera. En cambio, su fuerte QBR en general se vio impulsado principalmente por las bajas tasas de captura e intercepción.
Mayor debilidad: El pase profundo, igual que en años anteriores. Brees intentó solo 18 pases de más de 20 yardas campo abajo durante toda la temporada, por lo que los oponentes saben que básicamente no es una opción en la ofensiva de los Saints cuando está como mariscal de campo. Esto no es nuevo y los Saints han tenido mucho éxito incluso siendo este el caso. Pero significa que su precisión en el juego corto y la limitación de errores son requisitos absolutos.
Lo que está en juego para Brees (a través del reportero de los Saints, Mike Triplett): Tal vez sea exagerado decir que el legado de Brees está en juego, ya que él ya se ha consolidado como uno de los mejores jugadores en la historia de la NFL. Pero un segundo anillo de Super Bowl podría asegurar su lugar entre el nivel más elitista de 'GOAT'. Después de 20 temporadas en la NFL, hay fuertes indicios de que esta será su última carrera. Brees cumplirá 42 años el 15 de enero.


9. Baker Mayfield, Cleveland Browns
Temporada en un vistazo: Mayfield estuvo en una situación amigable para el mariscal de campo esta temporada, con una línea ofensiva fuerte, un juego terrestre estelar y una dosis decente de acción de juego. Pero se merece crédito, porque si bien esos factores elevan el piso para un mariscal de campo, él ayudó a los Browns por derecho propio, terminando noveno en QBR y décimo en CPOE.
Mayor fortaleza: Acción. Mayfield registró el segundo QBR más alto al usar el juego de acción esta temporada. También ocupó el tercer lugar en QBR cuando estaba fuera del bolsillo. Al entrenador Kevin Stefanski, quien dio positivo por COVID-19 y no estará con el equipo el domingo, le gusta usar tanto la acción del juego como los lanzamientos, por lo que los Browns obtuvieron su parte justa de producción de estos componentes ofensivos.
Mayor debilidad: Jugar desde atrás. Cuando la probabilidad de victoria de Cleveland cayó por debajo del 20%, el QBR de Mayfield cayó al puesto 30 en la liga. Presumiblemente, la falta de una amenaza del juego terrestre (y, por lo tanto, la eliminación en gran medida de la acción del juego) es un factor allí, aunque esperaba encontrar a Mayfield luchando en tercera y larga y cuarta y larga como resultado, pero en realidad ese no fue el caso.
Lo que está en juego para Mayfield (a través del reportero de los Browns, Jake Trotter): En una tercera temporada fundamental, Mayfield se ha posicionado como la respuesta a largo plazo de Cleveland como mariscal de campo luego de dos décadas de perpetua agitación en la posición. Pero si también lleva al equipo a una victoria en los playoffs, ¡en Pittsburgh! - Los Browns tendrán que buscar una extensión a largo plazo para la ex selección general No. 1.


10. Philip Rivers, Indianapolis Colts
La temporada en un vistazo: Finalmente jugando detrás de una línea ofensiva decente, Rivers se recuperó (en términos de producción) de su campaña final relativamente pobre con los Chargers en 2019. QBR, que clasificó a Rivers en el puesto 19, le gusta más que la ofensiva aérea general de Indianápolis. (que ocupó el décimo lugar en la EPA por jugada) porque los Colts tenían el segundo porcentaje más alto de yardas YAC entre todos los equipos, solo detrás de Washington.
Mayor fortaleza: Superar el 'blitz'. Rivers se deshace de la pelota rápidamente (2.5 segundos en promedio) y, por lo tanto, los oponentes tienen pocas posibilidades de llegar a él con sus blitzes. Tiene el quinto índice de capturas más bajo y, mejor aún, el cuarto QBR más alto cuando los oponentes envían corredores adicionales.
Mayor debilidad: Cobertura de la zona de golpes. Una razón podría ser un esquema. Por ejemplo, los Colts ejecutan un montón de pantallas (representan el 12% de sus intentos de pase) y los pases de pantalla funcionan un poco peor contra la zona que contra el hombre.
Lo que está en juego para Rivers (a través del reportero de los Colts, Mike Wells): El mariscal de campo veterano no ha descartado jugar una temporada número 18 en la NFL, pero esa podría no ser su elección cuando se trata de quedarse en Indianápolis si va a Buffalo y juega mal. Rivers, quien firmó un contrato de un año con el equipo en marzo pasado, estaba en camino de tener solo la tercera temporada de intercepción de un solo dígito de su carrera hasta que lanzó selecciones en cada uno de los dos últimos juegos de la temporada. Los Colts no pueden arriesgarse a traerlo de regreso si tiene otra actuación inestable el sábado.

11. Jared Goff, Los Angeles Rams
12. Ben Roethlisberger, Pittsburgh Steelers
