Índice de preocupación de Playoffs: ¿Debemos inquietarnos por Russell Wilson, Tom Brady y Lamar Jackson?

Cuando Tom Brady batalla, todos lo sentimos. Cuando Lamar Jackson no puede completar pases, sus ‘haters’ salen de sus escondites.

Ciertos jugadores de la NFL son imanes de atención, especialmente si su desempeño baja de nivel a estándares mortales. ¿Es eso justo? No, pero con los Playoffs de la NFL a la vuelta de la esquina, necesitamos saber si los jugadores que tienen problemas podrán recuperarse y llevar a sus equipos a jugar en enero y a llegar lejos en Playoffs.

Echemos un vistazo a cinco jugadores que no han producido al nivel que nos tienen acostumbrados o cuyo desempeño ha caído desde su nivel elite al principio de la actual temporada: Brady, Jackson, Russell Wilson, Josh Jacobs y T.Y. Hilton.

Todas las estadísticas y calificaciones son de Pro Football Focus.


QB Tom Brady, Tampa Bay Buccaneers

Aún con la derrota en la Semana 1 ante los Saints, el equipo que aparentemente le tiene tomada la medida a los Bucs esta temporada, Brady ha lucido como una pieza perfecta para la ofensiva del coach Bruce Arians y aunque los resultados no fueron tan buenos en la segunda mitad de la campaña, hay motivos para ver el vaso medio lleno.

En ese complicado periodo, Brady no pudo conectar pases largos, algo que es un sello del esquema de Arians. En sus primeros cuatro juegos, el rating de pasador de Brady en pases de 20 o más yardas fue de 114.5, el octavo mejor de la liga, y pudo ser el primero de no ser por tres pases que le dejaron caer sus receptores. Su calificación en el juego aéreo profundo quedó empatado con Russell Wilson como el mejor de la liga en ese periodo.

Hubo algunas señales de peligro luego del juego ante los Bears, en el que Brady puso un gran huevo de ganso en la columna de pases completos profundos, pero siguió ese duelo con dos actuaciones en las que completó cuatro de nueve pases. De cualquier forma, sus siguientes cuatro partidos fueron un desastre al completar sólo un pase profundo de 23 lanzados. La ofensiva de Tampa Bay sufrió a raíz de ello, porque esta es una ofensiva que basa su éxito en ese tipo de jugadas. No es esa clase de sistema quirúrgico de la última etapa de Brady con los Patriots.

Aún así, consideramos que el juego aéreo profundo tiende a fluctuar año con año e incluso juego a juego. Brady respondió al completar cuatro pases profundos ante Kansas City para 152 yardas y probablemente su nivel esté ubicado entre su mal periodo de cuatro juegos y su gran actuación en cuatro partidos al inicio de la temporada, así que lo más probable es que Brady esté bien el resto del camino.

QB Russell Wilson, Seattle Seahawks

Lueto de un impresionante inicio de temporada que le hizo montar números dignos del Jugador Más Valioso, Wilson se ha enfríado considerablemente. Hasta la Semana 8, su calificación de 95.0 hubiera roto la marca para la más calificación más alta de PFF para un uarterback. Lanzó con precisión, evitó la pérdida de balones y capitalizó en pases profundos una y otra vez, pero un complicado periodo ha opacado ese éxito tempranero.

La calificación de 63.5 de Wilson desde la Semana 9 lo tiene sólo delante de dos novatos y tres suplentes entre quarterbacks con 100 o más jugadas en ese lapso. Mñas preocupantes es qeue los problemas de Wilson parecen ser de fundamentos. Cuando se quitan pases pantalla y pases en engaños de carrera, su calificación aún queda en la parte baja de la liga. En pases desde atrás en la bolsa de protección desde la Semana 9, su tasa de capturas ha aumentado por tres puntos porcentuales, su porcentaje en jugadas con valor de pérdida de balón saltó un 1.4 por ciento y su porcentaje ajustado de pases completos cayó 6.2 puntos porcentuales.

Wilson tendrá que hacer algunas grandes jugadas como quarterback de bolsa en juegos cerrados de Playoffs, momentos en los que no siempre podrá apoyarse en los conceptos mencionados periféricos. Ciertamente es capaz, pero su desempeño en las últimas semanas no ha sido lo suficientemente bueno para que los Seahawks ganen partidos contra rivales de calidad.

QB Lamar Jackson, Baltimore Ravens

Cuando todo parece perdido, cuando parece que no hay esperanza y has sido descartado, jugar ante la defensiva de los Dallas Cowboys es una gran cura para tus males. Los Ravens y Jackson tenían marca de 6-5 y estaban afuera de Playoffs de cara a la Semana 13 y los Cowboys visitaron Baltimore para hacer que retomaran el camino ganador.

Baltimore ahora tiene marca de 9-5 con sus posibilidades de llegar a Playoffs aumentadas, pero de todas formas, el camino para llegar a la Postemporada será algo complicado. Los Ravens son peores en muchas áreas en comparación al equipo que eran en 2019, con el descenso más notable en la eficiencia en el juego aéreo. Específicamente, los Ravens y Jackson no han sido grandiosos contra coberturas individuales en la actual temporada. Ante cualquier otro tipo de defensiva de zona, las calificaciones del quarterback han sido similatres (81.4 en 2019 y 79.7 este año), pero contra coberturas personales, su calificación cayó de 90.2 a 70.5.

Un problema es que Jackson usa sus piernas mucho menos en esas situaciones. Ha corrido para alejarse de la presión sólo ocho veces para 57 yardas cuando sus receptors están bajo marcas personales, mientras que corrió 17 ocasiones bajo presión para unas impresionantes 220 yardas la temporada pasada. Jackson puede mantener el balón un poco más de tiempo antes de ver si hay más jugadas que hacer por tierra ante coberturas individuales.

También se beneficiaría de que el plan de juego le dé más conceptos en el juego aéreo profundo. Su promedio de profundidad al receptor blanco cayó 1.4 yardas en comparación a 2019. Los Ravens deberían darle a Jackson rutas más largas para crear pases más explosivos y si nadie está abierto, dejarlo usar sus piernas.

Probablemente se recupere de todo esto, pero, ¿ya es demasiado tarde para ello en 2020?

WR T.Y. Hilton, Indianapolis Colts

Los Colts están de lleno en la pelea por el título de la AFC Sur, pero aún con el éxito que han tenido como equipo, su ofensiva ha sido regular la mayor parte del año.

Aunque el quarterback veterano Philip Rivers ha mejorado la eficiencia ofensiva de los Colts, el equipo aún se clasifica en el lugar 15 de la liga en yardas por jugada, así que mover el balón con más efectividad y más explosividad es uno de los puntos a arreglar.

De cara a la Semana 14, el equipo se clasificó 22 en intentos de pases profundos, pese a tener al veloz Hilton, cuyos pases en su dirección disminuyeron considerablemente, porque Rivers adoptó su famosa estrategia de “lanzar el balón al corredor en cada jugada”.

Es posible que la ofensiva de Rivers simplemente no se arriesgue a lanzar profundo para complacer a un jugador como Hilton. Es posible también que las piernas del veterano receptor se hayan agotado. Su calificación en pases de 20 o más yardas esta temporada fue de 71.8 luego de 13 semanas, la cual sería la más baja calificación en una temporada en su carrera y cinco puntos más baja que su calificación de la temporada pasada. Para un jugador que nunca cayó más abajo de 89.0 en sus primeras siete temporadas, esta calificación en 2020 es un poco preocupante.

El prematuro retiro de Andrew Luck no ayudó, pero Hilton aún así registró una marca de 91.3 en la misma categoría en 2017 con Jacoby Brissett como pasador.

Tener a Hilton como blanco en el juego profundo simplemente no ha funcionado para Rivers en 2020, ya que sólo el 33 por ciento de esos envíos han sido atrapados y sí, Hilton es el líder del equipo en pases profundos lanzados en su dirección, pero la eficiencia de esas rutas ha palidecido en comparación a años anteriores: Hilton tiene 114 yardas en 12 pases profundos lanzados a él, mientras que Marcus Johnson tiene 138 yardas en ocho pases profundos lanzados a él y Zach Pascal suma 96 yardas en nueve pases de este tipo.

RB Josh Jacobs, Las Vegas Raiders

La dominante temporada de novato de Jacobs quizá haya provocado que tuviera un mediocre segundo año, pero los bajos números sugieren que la recuperación de su desempeño está en el horizonte.

Jacobs irrumpió con un promedio de 4.7 yardas por carrera en 249 carreras la temporada pasada, pero ese promedió cayó a 3.8 en 2020. Más que eso, rompió tacleadas a granel en su primer año en la NFL al promediar 0.28 de tacleadas falladas forzadas por carrera para ser el primero entre corredores con al menos 60 carreras.

La calificación como corredor de Jacobs fue de 86.9, sólo detrás de la marca de 90.3 de Nick Chubb entre todos los corredores en 2019.

El corredor de los Raiders cayó un poco a 80.6 este año, pero eso aún lo coloca en el noveno sitio en la liga. Dicho eso, Jacobs no rompe tacleadas como lo hizo la campaña pasada (su 0.19 de tacleadas fallas forzadaspor carrera está empatado en el lugar 19 entre los corredores con al menos 60 carreras), pero su ligera baja quizá se deba al cambio en el esquema de los Raiders en 2020.

Mientras los Raiders se mudaron de Oakland a Las Vegas, también dejaron atrás su uso de la zona externa en el juego terrestre. La temporada pasada, a Jacobs se le dieron 100 carreras en jugadas en zona externa, donde pudo preparar bloqueos y usar su rapidez lateral para frenar repentinamente y hacer cortes. Este año, Jacobs corre más por zonas interiores que en cualquier otro concepto y su calificación en esas carreras es sólo de 69.7

Jacobs aún está en ritmo para tener una gran carrera en la NFL, así que nadie debería estar demasiado preocupado por su caída en la categoría de yardas por carrera. Aún cumple con su trabajo, pero podría serle muy útil usar un par de carreras en zonas externas.