Vinícius Jr, el diamante del Real Madrid que se forja con la presión y se crece ante la adversidad

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TODOS los goles de Karim Benzema en la temporada (3:51)

MADRID -- Una semana sin polémicas en torno a Vinícius Júnior es un éxito, y se ha calmado un poco la situación en los estadios y en los medios de comunicación españoles para poder analizar, en su justo contexto, lo que Vinicius supone para el actual Real Madrid: un diamante en bruto que se forja con la gran presión que se ejerce sobre él.

Porque el brasileño es el jugador que está moviendo a los blancos en ataque y, actualmente, es la gran referencia para todo lo que tenga que ver con la velocidad, el desborde y el regate.

Vinícius ha crecido mucho en los últimos 15 meses. La llegada de Ancelotti ha supuesto el impulso definitivo de un jugador que dejó dudas de su rendimiento a Zinedine Zidane y cuyo futuro, al menos para Florentino Pérez estaba claro: lo quería sí o sí en el equipo para abanderar al Real Madrid de la actualidad.

Seguramente de no haber tenido un apoyo tan fuerte como el presidencial, se hubiera puesto encima de la mesa otra hoja de ruta diferente con el brasileño. Sin embargo, el acierto de los despachos ha sido clave en la eclosión del joven de 22 años.

En estos momentos Vinícius es un oasis en el ataque del Madrid. Y es que la intermitencia de Karim Benzema ha otorgado, de forma involuntaria, un liderazgo que el brasileño ha sabido interiorizar a la perfección.

Y, si no, volvamos la mirada hacia el partido en Anfield contra el Liverpool. Sus transiciones en ataque y sus continuos desbordes, ya fueran hacia dentro o hacia el exterior, descolocaron a toda la defensa de Jürgen Klopp quien al final del partido se volvía a deshacer en halagos hacia el atacante madridista.

Vinícius es un tipo que, en las malas, ha sabido crecer. Quizá todo lo que le ha pasado este año lo ha hecho crecer a todos los niveles. Se trata de un joven que ha tenido que soportar la presión de lo que los ingleses llaman “the next big thing” desde los 18 años. Y eso no es fácil cuando juegas en un Real Madrid donde el foco mediático ya no lo monopolizaban Cristiano Ronaldo o Gareth Bale. Y más en un equipo que se quedó huérfano de liderazgo con la salida de Sergio Ramos.

Por eso Vinícius tuvo que adelantar etapas formativas para convertirse, cuanto antes, en la realidad que es hoy en día. En el campo se le ve con una personalidad innata que sólo los grandes saben sobrellevar. Y es obvio que, todavía, tiene mucho que aprender. La figura de Carlo Ancelotti ha sido imprescindible en esta explosión de auto confianza que tiene el brasileño desde hace año y medio. Porque con el italiano, Vinícius ha crecido a todos los niveles: desde la anotación hasta la colocación, pasando por las asistencias y las ayudas en defensa.

Seguramente otro perfil de jugador “pasaría” más del colectivo: “Soy una estrella, voy a lo mío”, como alguien, desde Valdebeas, cuenta que una estrella del Madrid dijo no hace mucho tiempo. Vinícius ha tenido que soportar mordiscos en el terreno de juego, trash talking de los rivales, cánticos racistas en varios estadios españoles e, incluso, que unos desalmados colgaran un muñeco con su camiseta simulando un ahorcamiento desde un puente de la M-30 madrileña.

¿Le ha afectado todo esto a Vinícius? Sí, pero para bien: ha salido reforzado, es mejor jugador que antes y su evolución sigue el camino esperado para llegar a ser la realidad que es hoy en día.