Como en una película de Hollywood, final feliz para Oleksandr Usyk. Ganó, y con él Ucrania, su tierra natal, que al menos tendrá unos instantes de, si pudiera decirse, "regocijo" en medio de la invasión militar de Rusia.
Otra vez venció David y no Goliat.
Usyk (20-0-0, 13 KO's) llevó a la práctica lo que una vez dijo The Greatest, Muhammad Ali, "vuela como una mariposa y pica como una abeja" para vencer por decisión dividida (115-113, 116-112 y 114-113) al inglés Anthony Joshua (24-3-0, 22 KO's).
De esta manera, retuvo los cinturones de campeón de peso completo de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), la Organización Mundial de Boxeo (OMB) y la Federación Internacional de Boxeo (FIB) en la esperada revancha.
En el Jeddah Superdome de Arabia Saudita, el púgil ucraniano volvió a ser mejor, esta vez por estrecho margen, a un renovado peleador inglés que aprendió bien las lecciones de su nuevo entrenador Robert García y llegó a los rounds de campeonato (10, 11 y 12) con opciones de llevarse la victoria en las tarjetas de los jueces.
Pero ahí sobrevino el huracán. El exboxeador y en el presente analista de ESPN, Timothy Bradley Jr., definió lo que ocurrió a la perfección. "Usyk fue una especie de abeja que rodeó y picó al oso".
Los números de Compubox son reveladores. Después de un desastroso noveno asalto, donde estuvo a punto de ser puesto fuera de combate, Usyk volvió a su esencia.
Usyk's gas tank got him over again, as he pulled away over last 3 rounds, landing 79 of 232 punches to 29 of 149 for AJ. Usyk's 170 landed punches were most by an AJ opponent. Usyk's 39 landed in 10th were most by Joshua opponent. pic.twitter.com/el4ax8LYi8
— CompuBox (@CompuBox) August 20, 2022
Siendo el hombre "pequeño" (6'3"/1.91 metros) hizo lo que mejor sabe hacer: boxear. Lanzó combinaciones de golpes, desde todos los ángulos, al cuerpo y la cara de su oponente para de inmediato salir de la zona de impacto con un paso atrás o desplazamientos laterales.
Con esa estrategia anuló por completo el golpeo al cuerpo que había sido la principal arma durante todo el combate de Joshua (6'6/1.98 metros), quien pareció agotar todo el combustible en la ronda 9.
Basta señalar que en el décimo round la diferencia a favor del campeón fue de 39 golpes conectados contra 10. Similar ocurrió en el siguiente capítulo: 23-10. Y en el 12mo, completó su obra con un 17-9.
Fue justa la decisión; pero tan pareja estuvo la contienda que si los jueces hubieran determinado un empate o una victoria del inglés no hubiera sido una injusticia. Aunque para no faltar a la verdad, otro desenlace hubiera ido contra la máxima del boxeo de que al campeón hay que ganarle de manera clara para arrebatarle su corona y, de paso, arruinado este final de película.
Película que no acaba porque ya Usyk tiene claro quién sigue: "Estoy seguro de que Tyson Fury no está retirado. Estoy convencido de que quiere pelear conmigo, quiero pelear con él. Si no peleo contra Tyson Fury, no peleo en absoluto".
