Caimanes se quedó con una victoria agónica 2-1 sobre Tigres en el estadio Edgar Rentería de Barranquilla, en el primer juego de la final de la Liga de Beisbol Profesional Colombiana, en un partido marcado por el dominio del pitcheo y un desenlace electrizante que encendió a la afición local.
El compromiso fue cerrado desde el primer inning. Nabil Crismatt abrió por Caimanes y tuvo una actuación sólida durante cinco entradas, manteniendo el juego sin carreras y mostrando gran control desde la lomita, apoyado por una defensa efectiva que respondió en momentos clave.
Tras la salida de Crismatt, el bullpen conformado por Martínez, Gervacio y Guzmán sostuvo el equilibrio del partido, en un auténtico duelo de lanzadores que mantuvo el marcador en cero durante gran parte del encuentro.
La tensión aumentó en la parte alta del noveno episodio, cuando Daniel Vellojin conectó un cuadrangular solitario para darle la ventaja momentánea a Tigres. Sin embargo, la reacción de Caimanes fue inmediata y contundente.
En la parte baja del noveno, Carlos Arroyo se vistió de héroe al conectar un cuadrangular con un hombre en base, volteando el marcador y sellando el triunfo 2-1 para los locales. Su batazo decisivo le valió ser elegido como el Jugador Más Valioso del Partido (VBP).
Con esta victoria, Caimanes celebra un triunfo clave en casa y deja claro que la final se jugará hasta el último out.
