Alejandro Davidovich Fokina se clasificó para las semifinales del Masters 1000 de Shanghái por una vía más rápida que la habitual y en circunstancias inusuales. Tras solo 22 minutos de juego y con el español ganando 4-1 en el primer set, Arthur Géa se vio obligado a retirarse por problemas en el cuádriceps derecho y zona cercana a la cadera.
De esta forma, el español continúa su racha en China y confirma el buen momento que atraviesa desde su reciente título en Chengdú.
En el pos partido, el 26° del ranking mundial declaró de dónde sacó las fuerzas para este gran momento después de un parate que se prolongó desde Umag (mediados de julio) hasta la gira asiática (fines de septiembre): "Mentalmente fue muy difícil. Obviamente quería jugar este circuito americano. Vi a otros llegar a las rondas finales mientras yo estaba en casa mirando. Tuve mucho tiempo en casa, dos meses. Estuve pensando en cómo mejorar. Me preguntaba, junto con mi esposa y mi equipo: si aún me quedan diez años de carrera, ¿qué quiero demostrarme a mí mismo y qué quiero demostrar a los demás? Ahora quiero expresarme, jugar como quiero jugar, mostrarle al mundo quién soy".
"Me siento muy bien. A nivel físico sabíamos que habíamos hecho muy buen trabajo; venía desde Wimbledon jugando bien y no perdí esa confianza en mí mismo. Ahora mismo estoy con muchas ganas de seguir adelante, de darlo todo", reconoció.
Esta clasificación le abre las puertas a otra semifinal de M1000, la cuarta de su carrera, donde se enfrentará al ganador del partido entre Alexander Zverev y Alex de Miñaur.
