"Tenemos que jugar al tenis, no al ping pong": el histórico entrenador de Nadal evaluó su trabajo con Swiatek

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Zheng se quedó con un partido insólito ante Swiatek (3:54)

Pese a algunas consagraciones aisladas, la polaca Iga Swiatek (9ª) ha estado lejos de hallar su mejor nivel en las últimas temporadas, optando por contratar al entrenador español Francisco Roig en pos de recuperar aquella versión que la instaló entre las tenistas más destacadas del mundo y una de las máximas favoritas a alzar el trofeo en cada competencia.

El comienzo del vínculo laboral

En búsqueda de recobrar la solidez que la caracterizaba, la nacida en Varsovia, de 25 años, acudió en abril pasado al histórico coach del manacorí Rafael Nadal, el cual construyó una dupla inolvidable con su tío Toni Nadal de 2005 a 2022, compartiendo también épocas con Carlos Moyá y Marc López, luego de romper relaciones primero con su compatriota Tomasz Wiktorowski y más tarde con el belga Wim Fissette a causa de los malos resultados.

"Desde el principio no pude hacer muchos cambios porque comenzamos a trabajar juntos en un momento difícil para ella. Su confianza no estaba en su mejor momento. Le dije que, al entrar en la parte más importante de su temporada de polvo de ladrillo, no había tiempo para hacer cambios en su juego", confesó el barcelonés, de 58, acerca de sus primeros meses de trabajo con la ex número 1 del ranking femenino, en declaraciones a Radio Zet.

En sintonía, el ex capitán del equipo de su país de Copa Davis reveló la charla privada que mantuvo con la seis veces campeona de Grand Slam para pulir los detalles: "Después de Wimbledon sería el momento oportuno. Quería decirle a Iga lo que realmente pensaba y cuáles eran mis observaciones. Le pregunté: 'Si de verdad quieres hacerlo creo que puedo ayudarte, pero tienes que estar abierta al cambio'. Y ella estuvo completamente dispuesta".

"Tenemos que jugar al tenis, no al ping pong"

Posteriormente, aquel que también supo guiar los destinos de Feliciano López, Matteo Berrettini y Emma Raducanu, entre otros, dio detalles acerca del trabajo en cuestión: "Nos mudamos a Barcelona. Tuvimos quince sesiones de entrenamiento muy intensas. Sobre todo quería cambiar la forma de jugar de Iga. No todo tiene que suceder tan rápido. Tenemos que jugar al tenis, no al ping pong. Iga es conocida por su excelente juego de pies. Tiene muy buenos golpes".

"Necesitábamos un nuevo estilo de juego. Movimientos diferentes, un swing diferente. Aceleración diferente. En realidad, todo tenía que ser un poco diferente, incluida la tranquilidad en el juego. Por eso le dije a Iga que después de Wimbledon teníamos mucho trabajo técnico por delante", agregó el dueño de nueve títulos en la modalidad de dobles, todos sobre polvo de ladrillo.

"Le sugerí que, dado que está en buena forma física y se mueve bien por la pista, intentemos jugar de una manera que permita que la pelota permanezca un poco más de tiempo en el aire. Quería que usara más su derecha, complementando su revés. En el revés quería que le diera más efecto y que tuviera más tiempo entre un golpe y el siguiente. Porque si se juega muy rápido todo sucede mucho más rápido. Esto puede generar más estrés y no necesariamente funciona en el partido", valoró.

La complicada tarea de clasificar a las WTA Finals

Por último, Roig se refirió a la complicada tarea de clasificar a las WTA Finals, considerando que Swiatek marcha novena en la Race con 4.119 puntos, 564 menos que la checa Karolina Muchova (8ª), la última jugadora que ingresa directo al torneo que reúne a las ocho mejores de la temporada en Indian Wells del 08 al 15 de noviembre en esta oportunidad.

"Queremos seguir mejorando pero es un proceso. Creo que vamos por buen camino. Aún queda mucho camino por recorrer, pero sí, las WTA Finals es nuestro objetivo. Sin embargo, si no lo logramos no será el fin del mundo. Tendremos un poco más de tiempo para prepararnos lo mejor posible para la próxima temporada. Queremos intentar conseguir los mejores resultados posibles sin pensar en las WTA Finals", cerró.