Dio doping positivo, casi deja el tenis y ganó su primer título a los 30 años: la historia del nuevo campeón ATP

A veces es necesario retroceder para tomar impulso, algo que experimentó en las últimas temporadas el polaco Kamil Majchrzak (78°), quien dio doping positivo en 2022, casi deja el tenis y este domingo ganó su primer título ATP a los 30 años al derrotar al australiano Alex de Miñaur (7°) por 6-3, 2-6 y 7-6 (5) en la final de 's-Hertogenbosch.

Suspendido durante 13 meses al presentar restos de esteroides anabólicos en una prueba, el nacido en Piotrkow Trybunalski no vería actividad profesional de octubre de 2022 a enero de 2024, aceptando la pena impuesta por la Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA por sus siglas en inglés) pese a demostrar que un lote de bebidas nutricionales a base de hierbas estaba contaminado y había sido involuntariamente.

"Toda mi vida había girado en torno al tenis. De repente, no sabía si volvería a jugar. Fue devastador. Sin duda he cambiado como persona, pero sigo creyendo que tengo algunos miedos y sigo asustado porque no quiero volver a pasar por esto. El trauma aún me acompaña, pero lo estoy superando bien", había manifestado el participante en los Juegos Olímpicos de Tokio 2021 en una entrevista acerca del complicado proceso que atravesó para retornar al circuito masculino.

Sin embargo, aquel que sostiene que el drop es su golpe favorito, las canchas rápidas su superficie preferida y Wimbledon su torneo predilecto se apoyaría en sus seres queridos, principalmente en su esposa, volviendo con una increíble proclamación en el M15 de Monastir, Túnez, para recibir la convocatoria para Copa Davis, alzar cinco trofeos a nivel Challenger y recuperar su lugar entre los 100 mejores del ranking mundial.

"Esto es muy emotivo para mí, no voy a mentir. Voy a intentar no llorar. Me gustaría agradecerle a mi equipo, también al equipo en Polonia y en Alemania. Mi familia está en Polonia. Sin ellos empujándome cada día hasta el límite en los buenos y malos momentos de mi vida problablemente hubiese abandonado hace mucho tiempo", expresaría al borde de las lágrimas el verdugo del finlandés Otto Virtanen (158°), del australiano James McCabe (233°), del canadiense Felix Auger-Aliassime (4°) y del ruso Daniil Medvedev (8°) en las rondas previas al pie de cancha.

Posteriormente, el tercer embajador de su país en coronarse en el máximo nivel, tras Wojciech Fibak y Hubert Hurkacz, el cual se aseguró escalar hasta el 47° peldaño del ordenamiento, su mejor ubicación histórica, concluyó: "Estoy muy agradecido por cada uno que está en mi equipo y en mi vida. No podría pedir mejor personas alrededor mío. Estoy muy agradecido por tenerlos, muchas gracias por tood lo que hacen por mí".