Cambio de vida: fue capitán y jugó contra Los Pumas en el Mundial 2023, pero ahora se gana la vida como camionero

Chris Vui, jugando para Samoa ante Los Pumas en el Mundial 2023. Getty

Chris Vui, excapitán de Samoa y protagonista del Mundial de Rugby 2023, atraviesa una realidad muy diferente a la que vivía como profesional. Tras recibir una sanción de cuatro años por un resultado positivo en un control antidopaje, el segunda línea dejó el rugby y hoy trabaja como camionero en Inglaterra para mantener a su familia.

Vui, quien disputó más de 100 partidos con Bristol Bears, desapareció del rugby profesional durante la Copa del Mundo de Francia, luego de que World Rugby lo suspendiera el 27 de septiembre de 2023. El control, realizado fuera de competición en agosto de ese año, detectó niveles elevados de 19-norandrosterona, un metabolito asociado a la nandrolona, una sustancia prohibida. En julio pasado, el Tribunal de Arbitraje Deportivo ratificó la sanción, que lo mantendrá alejado de las canchas hasta junio de 2027.

En una entrevista con el Daily Mail, el exjugador contó que comienza sus jornadas a las 3:30 de la madrugada y realiza turnos de hasta 12 horas al volante. “Cuando eres deportista profesional, te lo dan todo hecho. Es una vida privilegiada y, cuando de repente te quitan todos esos privilegios, te encuentras en el mundo real. He tenido que dejar a un lado el orgullo y buscar un trabajo para mantener a mi familia”, explicó.

Vui siempre negó haber consumido conscientemente una sustancia prohibida y aseguró que quedó en estado de shock cuando el entrenador de Samoa, Seilala Mapusua, le comunicó el positivo, un día antes del partido ante Japón en el Mundial. El forward cree que el origen pudo estar en suplementos que le recomendaron durante una concentración, aunque reconoció que no puede identificar con certeza cómo llegó la sustancia a su organismo. También señaló que una prueba posterior, realizada durante la Copa del Mundo en Francia, había dado negativo.

El impacto de la sanción, según relató, fue devastador: acababa de firmar un contrato de cuatro años con Bristol, tenía una hipoteca y responsabilidades familiares, además de afrontar costosos gastos legales. “Sufrí depresión y ansiedad en público, ya que nadie sabía dónde estaba”, confesó. Incluso reconoció haber atravesado momentos en los que se preguntaba si la vida merecía la pena. Ahora, Vui confirmó que apelará el fallo del TAS mientras intenta reconstruir su vida lejos del rugby profesional.