Jujuy vivió una fiesta con Los Pumas: más de 20 mil personas y una pasión que no se apagó

Más de 20 mil personas colmaron el estadio 23 de Agosto para acompañar a Los Pumas en su presentación ante Australia. Desde mucho antes de que comenzara el partido, las calles cercanas al escenario se fueron llenando de familias y grupos de amigos que llegaron con la ilusión de ver en vivo a muchos de sus grandes ídolos. La presencia del seleccionado argentino convirtió la jornada en una verdadera fiesta para el rugby jujeño y para toda la región.

Desde temprano se pudieron ver camisetas de distintos clubes de Jujuy, pero también de varias provincias del Norte argentino. Salteños, tucumanos y santiagueños se sumaron a la convocatoria para vivir una experiencia que no aparece todos los días en la agenda deportiva de la región. La posibilidad de tener a Los Pumas tan cerca generó un entusiasmo especial y se notó en cada rincón del estadio.

La hospitalidad también fue protagonista. Un grupo de alrededor de 50 australianos, todos vestidos de amarillo, se hizo notar entre el público y rápidamente se convirtió en parte del espectáculo. Lejos de cualquier rivalidad, los hinchas argentinos se acercaron para sacarse fotos con ellos, compartir el momento y disfrutar juntos de una jornada que tuvo al rugby como punto de encuentro. Antes del partido, además, el Fan Fest fue una fiesta de principio a fin y sumó todavía más color a la previa.

Dentro de la cancha, hubo jugadores que recibieron un cariño especial. Pablo Matera fue el más aplaudido por el público, seguido de cerca por Matías Moroni, dos nombres que generaron una reacción inmediata cada vez que aparecieron en acción. Para muchos de los presentes, tenerlos a pocos metros representó la posibilidad de ver en vivo a jugadores que habitualmente siguen por televisión.

El resultado, esta vez, no pudo acompañar la fiesta. Sin embargo, el público jujeño no dejó de alentar y siguió empujando a Los Pumas hasta el último minuto, incluso cuando la derrota ya era inevitable. Una vez terminado el encuentro, muchos hinchas decidieron quedarse en el estadio para intentar conseguir un autógrafo o una foto con los jugadores, que dieron la vuelta al campo y se acercaron a los alambrados para saludar.

Y la espera no terminó ahí. Algunos fanáticos permanecieron durante horas después del partido para intentar volver a encontrarse con los integrantes del seleccionado. Esa reacción mostró algo que se percibió durante toda la jornada: en Jujuy no es habitual tener tan cerca a los jugadores de Los Pumas, y por eso la presencia del equipo generó un fanatismo muy especial. El marcador quedó en segundo plano ante una experiencia que para miles de jujeños quedará como uno de esos días que se recuerdan durante mucho tiempo.