Italia no pudo con Francia y perdió por 33-8 en Lille, en el partido correspondiente a la fecha 3 del Seis Naciones 2026. Un encuentro que hasta los 70 minutos estuvo 19-8, que la Azzurra peleó con sus armas y que terminó con un tanteador engañoso, según la mirada de Gonzalo Quesada.
En diálogo con la prensa, el head coach argentino destacó que el desarrollo del juego tuvo un punto de quiebre cuando su equipo se quedó con 13 jugadores, por la tarjeta amarilla a Louis Lynagh y por la lesión de Ange Capuozzo. Allí, Les Bleus encontraron espacios y marcaron por Gael Drean y Emilien Gailleton para decorar el resultado.
"Aunque hasta ese momento había sido un partido cerrado, defendimos muy bien, incluso en las pelotas en el suelo. Hablé con Galthié (entrenador de Francia) y él también se mostró sorprendido por nuestra actitud. Recibimos un try con una patada cruzada mientras estábamos en inferioridad numérica: es una pena, porque el resultado no refleja realmente lo que hicimos en el partido", dijo Quesada.
Con él coincidió su capitán, Michele Lamaro, quien analizó: "Hubo situaciones muy buenas en las que demostramos estar al nivel de un grandísimo equipo como Francia, pero lamentablemente cometimos errores que ellos aprovecharon de manera muy voraz. Eso nos costó 14 puntos en el primer tiempo. En el segundo tiempo no fuimos muy precisos en el line-out ni en darle balones limpios a los tres cuartos. Queda un poco de amargura por la jugada final, porque no logramos concretar: contra equipos así, crear tres o cuatro oportunidades es el máximo y tenés que convertir al menos el 80%. Eso fue lo que nos faltó, a pesar de que elevamos la vara. Tenemos que aprender a aprovechar las ocasiones que generamos: hicimos media hora de gran intensidad en el segundo tiempo. Contra este tipo de rivales, hay que capitalizar lo que se construye".
