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Los partidos que marcaron la historia de Peñarol y River Plate

La historia de enfrentamientos entre Peñarol y River Plate está plagada de partidos que dejaron huella. A modo de ejemplo vale mencionar que el elenco del Prado jugó su primer partido del profesionalismo contra los aurinegros en el año 1932.

Ocurrió un 22 de mayo en el Estadio Centenario y el encuentro terminó 1 a 1. En filas darseneras atajaba un hombre que daría nombre al futuro estadio del club: Federico Omar Saroldi.

Peñarol formó con Capuccini, Canavessi, Mascheroni, Mainardi, Silva, V. Castro, B. Castro, Pintado, Carbone, Gaitán y Arremond.

River lo hizo con Saroldi, Galli, Ottonello, Guarnieri, Frioni, M. González, Paolo, Quagliatta, Olhagaray y Spósitto.

En julio de ese mismo año, en un encuentro contra Central, Saroldi recibió un golpe que provocaría su fallecimiento pocos días después. Como homenaje a su defensor, el club decidió renombrar al Olimpia Park con su nombre.

JR vs. Saralegui

La temporada 2007/2008 fue soñada para River Plate, que bajo la conducción de Juan Ramón Carrasco realizó una gran campaña y llegó a la definición del Clausura contra Peñarol.

Pero en el primer torneo de aquella temporada, el Apertura, River le metió seis goles a Peñarol en un recordado partido que terminó 6-3 a favor de los del Prado. El técnico de los aurinegros era Gustavo Matosas.

River jugó con Hernández, Diego Sosa, Flavio Córdoba, Martín Rodríguez, Montelongo, Vega, Ezquerra, Zambrana, Fabricio Núñez, Porta y Henry Giménez.

Peñarol, con Juan Castillo, Lemes, Alejandro González, Marcelo Méndez, Federico Pérez, Mohammed, Silva Cerón, Diego Rodríguez, el colombiano Arnulfo Valentierra, Tony Pacheco y José María Franco.

En el Clausura, ambos equipos llegaron a la definición. Peñarol ya no era dirigido por Matosas, sino por Mario Saralegui. Al finalizar el torneo ambos equipos quedaron primeros con 37 puntos, por lo que tuvieron que jugar una final para ver cual de los dos definiría el Uruguayo contra Defensor Sporting.

El 6 de junio de 2008, en un partido electrizante, donde River llegó a estar 3-1 arriba en el marcador, Peñarol terminó levantando el resultado y ganando 5 a 3.

Los carboneros formaron con Biglianti, Aguirregaray, Alcoba, Manrique, Maxi Arias, Mario Álvarez, Marcel Román, Pacheco, Estoyanoff, Carlos Bueno y Petete Correa.

El River de Carrasco salió con García, Tiscornia, Darío Flores, Sosa, Montelongo, Curbelo, Jorge Rodríguez, Robert Flores, Henry Giménez, Souza y Urretaviscaya.

Más acá en el tiempo, en el año 2012, River Plate ganó su primer torneo de la era profesional jugando ante Peñarol. Fue la Copa Preparación que se jugó en fases eliminatorias y que los darseneros conquistaron tras vencer en la final 2-1 al Aurinegro en la final disputada en la ciudad de Rivera.

La sospecha del foul de Álvez

Otro partido que marcó la historia entre Peñarol y River Plate fue el que disputaron en el Apertura de 1995. Aquel juego quedó grabado a fuego por la falta cometida por el golero de River Plate, Fernando Álvez, en el borde del área y que le permitió a Pablo Bengoechea anotar el gol que salvó a Peñarol. Si el 10 no marcaba aquel gol, el campeón era Liverpool.

Hasta el día de hoy esa jugada despierta sospechas por el pasado aurinegro de Álvez que se refirió a la acción en una entrevista con Revista 17 Deportes donde comenzó diciendo: “Yo soy socio de River tantos años o más de lo que soy de Peñarol. Nadie lo sabe. En cuanto a ese partido, el día antes Nacional jugó con Sud América, dirigido por Julio Ribas, y empató 1 a 1 cuando si ganaba salía campeón. Así que no me hagan responsable a mí de lo que no hicieron los demás”.

Álvez agregó: “River comenzó ganando 1 a 0 y yo tapé tres o cuatro mano a mano. Pero se dio la casualidad de que en la hora me cobraron esa famosa mano y convirtieron el gol”.

Cuando se le preguntó si se había dejado hacer el gol, Álvez respondió: “No, para nada. La sospecha es de los que siempre están con la manija. Bengoechea la colgó del ángulo como lo hizo meses después contra Taffarel en la Copa América, pero nadie dijo nada. La calentura fue con gente de Peñarol que me agradecía y no les podía hacer entender que fue una jugada fortuita”.