De cara al duelo México vs. Japón, un analista nipón nos comparte cuál es el saldo que dejó el 'Vasco' en su etapa con la selección asiática.
MÉXICO -- En mayo de 2014, Javier ‘Vasco’ Aguirre anunció su salida del Español de Barcelona con el deber cumplido. Había salvado al equipo una temporada antes y lo que quería era refrescar su futuro.
Dos meses después, Javier Aguirre era anunciado como técnico de Japón, rumbo al Mundial Rusia 2018. El estratega mexicano comenzaba una nueva historia. Era la tercera vez que dirigía a un representativo nacional (dos veces lo había hecho con México) y no imaginaba que su estancia en el país del sol saliente sería breve (siete meses).
“En poco tiempo dejó buenas cosas en cuanto a su personalidad, su trabajo. Tuvo buena comunicación con los jugadores y aparte abrió la posibilidad de que varios jóvenes se mostraran y luego pudieron ir a jugar a Europa”, relata a ESPN Shunsuke Momose, analista de futbol en Japón y ex futbolista con pasado en México.
Afirma Shunsuke Momose que Javier Aguirre dejó una buena imagen en sus dirigidos, “porque le veían carácter; fíjate que lo respetaban los jugadores, la gente. Se veía que entre él y los jugadores había una confianza muy fuerte”.
Comenta que en ese tiempo muchos jugadores de la Selección Nacional hablaban muy bien de Javier Aguirre por su buen humor, porque reía, porque aparte todos querían verlo dirigir a Japón en un Mundial, ver cómo se desenvolvía el equipo, pues él aunque es mexicano venía de España y tenía mucha experiencia. La gente lo quería. Esa es la realidad de los japoneses”.
Shunsuke Momose dice que aunque Javier Aguirre estuvo envuelto en un tema de amaño de partidos como entrenador del Real Zaragoza, motivo por el que a la postre la Federación de Futbol de Japón lo despidió, afirma que “el profesor decía que no había hecho nada malo y confiábamos en él. Creo que la federación no pudo protegerlo por la presión de los patrocinadores; decían que tenían que cuidar la imagen, o tanto personal, no tanto de la Selección”.
Javier Aguirre dirigió 10 partidos y consiguió seis victorias, un empate y dos derrotas; así que para Momose no era motivo para despedirlo. “No es cosa de declaración y no sabía nada de resultado, y darle las gracias al entrenador no era justo. Creo que a la federación le faltó profesionalismo”.
En enero de 2015, un mes antes de ser cesado, Javier Aguirre había sido eliminado en la Copa Asia, en los octavos de final, Japón perdió en penaltis ante Emiratos Árabes Unidos. “En esos momentos salió el problema del Zaragoza y la federación decidió terminar su contrato”.
No obstante, eso no empañó la impresión que el japonés tenía del 'Vasco' Aguirre. “Él tenías muy buena relación con los jugadores y sabía tratarlos. Sabe cultura diferente porque obviamente en Europa hay muchísimos jugadores de muchas partes del mundo. Por eso creo que ellos estuvieron a gusto con él”.
En siete meses, Aguirre le dio oportunidad a varios jóvenes de mostrarse, como Takumi Minamino, quien juega en Mónaco; Shibasaki, quien también jugó en España. Probaba a jugadores en partidos de preparación, como ahora hace con Gilberto Mora en la Selección de México”.
“El portero Shuichi Gonda, que hace poco jugó en Hungría y es mundialista en 2014 y en 2022, habla muy bien de Javier cada vez que platicamos. Tuvo que tener una experiencia muy buena con él para que lo haga. Y dice que la selección ha tenido más impacto con Aguirre, por la comunicación, por ser un líder, por la mentalidad que tiene, porque sabe futbol y enseña. Gonda tiene buenos recuerdo de él”.
¿Quién es Shunsuke Momose?
En 1992 Shunsuke Momose llegó a México con el sueño de jugar al futbol, ya que en Japón no había todavía futbol profesional. Tenía 16 años y sus papás lo dejaron viajar al continente americano, ya que un amigo mexicano de la familia lo recibiría en su casa.
Por medio de una recomendación llegó a Toluca para buscar la oportunidad con Fernando Sánchez Caballero, quien lo integró al Mexiquense. Ahí comenzó la aventura de Momose, convirtiéndose en el primer futbolista japonés del futbol mexicano.
Aunque su idea era quedarse un año, se quedó más de 10 y no se arrepiente. Jugó también en el Oro Jalisco. De México fue a Centroamérica y también a la MLS.
“Viví en Toluca en la época de (José) Cardozo, de (Fabián) Estay, de (Hernán) Cristante, cuando Enrique Meza era el entrenador”, recuerda con agrado aquel tiempo, hoy a sus 49 años.
