Batistuta volvió a jugar, marcó un doblete y emocionó a Fiorentina

Gabriel Batistuta volvió a ponerse los botines y a jugar un partido de fútbol a los 57 años. El histórico goleador argentino fue una de las grandes figuras de la celebración por los 100 años de Fiorentina y tuvo una actuación que difícilmente olvidará: marcó dos goles en el estadio Artemio Franchi y volvió a disfrutar de una cancha después de varios años atravesados por problemas físicos.

Bati fue protagonista de un partido de leyendas organizado por el conjunto italiano. En uno de sus goles recibió la asistencia de Franck Ribéry, y definió de una manera muy particular: picó la pelota, una especialidad que tantas veces utilizó durante su carrera.

El exdelantero terminó emocionado por el momento y explicó por qué decidió participar pese a no encontrarse en su mejor condición física.

“Realmente no estaba en forma, pero no podía no venir a la fiesta de los 100 años de Fiorentina. Sé lo que esto significa para la ciudad y para los hinchas. Tenía que venir”, expresó Batistuta.

Y agregó: “Formo parte de estos 100 años, así que quería estar”.

El regreso de Batigol

La vueltas a las canchas tuvo un significado todavía mayor por todo lo que Batistuta atravesó durante los últimos años. El histórico goleador argentino pasó por varias cirugías debido a los problemas que arrastraba en sus tobillos, derivados de su extensa carrera como futbolista.

En septiembre de 2019 se sometió a una operación en el tobillo izquierdo en Suiza. En aquel momento, Batistuta había explicado con crudeza el objetivo de aquella intervención.

“Espero no tener dolor cuando estoy sentado y después poder caminar, esquiar o jugar un poco al golf. La intención es sacar el dolor. Son secuelas de fútbol. Fue así, di todo lo que tenía, no me queda nada”, había contado.

El argentino también realizó durante cuatro años un tratamiento para intentar aliviar los dolores que sufría en su pierna derecha.

Por eso, volver a verlo dentro de una cancha, corriendo, marcando goles y celebrando junto a los hinchas de Fiorentina tuvo un valor especial.

Una fiesta llena de leyendas

Batistuta no fue la única figura histórica presente en la celebración del centenario de Fiorentina. El evento reunió a varios nombres importantes del fútbol como Roberto Baggio.

Pero todas las miradas volvieron a posarse sobre Batistuta. El exdelantero demostró que sigue siendo uno de los máximos ídolos de Fiorentina y una de las figuras más importantes de la historia del club. En Florencia dejó una huella imborrable y se convirtió en uno de los grandes símbolos de la institución.

El escenario tampoco fue casualidad.

Batistuta marcó sus dos goles en el arco que tantas veces había elegido durante su etapa como futbolista en el Artemio Franchi. Incluso explicó el motivo de su elección.

“Gané el sorteo y elegí ir hacia esa portería porque la siento familiar”, contó entre risas.

A los 57 años, después de haber atravesado años de dolores y operaciones, el Batigol volvió a celebrar un gol en Florencia.

Esta vez no hubo títulos ni puntos en juego, pero para Bati y para los hinchas de Fiorentina, fue mucho más que un partido de leyendas.