Esta generación de la Selección Colombia está ante su primera situación límite en Eliminatorias

Falcao y James, emblemas de Colombia EFE

CÓRDOBA (Enviado especial) - La Selección Colombia está en una situación límite. La filosofía y la psicología se han ocupado de este asunto, en el que las respuestas de los individuos es imposible de prever. Cada uno busca las soluciones que puede y como puede. Por eso es tan angustiante. La incertidumbre de la resolución es parte de la dificultad misma de la cuestión.

Ese es el estado anímico del equipo nacional. La inesperada y dolorosa derrota contra Perú complicó todo. Por primera vez, esta generación que devolvió al fútbol colombiano a los primeros planos está ante la posibilidad concreta de quedar eliminada de una Copa del Mundo. Ninguno de estos prestigiosos futbolistas se preparó para esto y sin embargo aquí están, en el borde del precipicio y con la necesidad absoluta de hechar mano de todas sus virtudes.

Si algo tiene este plantel son referentes. David Ospina, Juan Guillermo Cuadrado, Radamel Falcao García y James Rodríguez son capitanes no solo por edad y experiencia, sino también por jerarquía internacional. Los cuatro son figuras mundiales, tienen un recorrido que solo merece elogios y han dado la talla en la Tricolor desde hace más de una década.

El Tigre es el único que vivió en carne propia un fracaso en Eliminatorias. Su debut internacional fue en 2007, a los 19 años, y formó parte del proceso clasificatorio a Sudáfrica 2010. La campaña colombiana fue mala pero en algunos pasajes permitió la ilusión. De hecho, estaba en el quinto puesto al término de la fecha 15, es decir la misma instancia de la actualidad. El joven Falcao jugó 10 partidos y convirtió un gol. Con Jorge Luis Pinto y Eduardo Lara como técnicos, aquella fue la última Selección que falló en su objetivo de llegar al Mundial.

Luego, irrumpió la generación más ganadora de la historia, debates al margen. Ospina y Cuadrado tuvieron su bautismo internacional en la Copa América 2011 y James apareció como un prodigio en las Eliminatorias rumbo a Brasil 2014. En ese proceso, José Pekerman logró potenciar la calidad del futbolista colombiano, algo que jamás estuvo en duda, y dotar al equipo de una conciencia colectiva indispensable. Bajo esos conceptos se desarrolló este grupo.

Si los cuatro líderes jamás estuvieron en una situación límite como esta, mucho menos el resto de los pilares del equipo. Yerry Mina y Dávinson Sánchez eran juveniles en 2014 y se acoplaron con naturalidad al grupo para reemplazar a Mario Yepes y a Cristian Zapata. Algo similar ocurrió con Wilmar Barrios, quien se puso los zapatos de Carlos Sánchez. Luis Muriel y Duván Zapata también llegaron a un conjunto sólido y seguro de sí mismo. ¿El punto en común? Todos estos jugadores son figuras del fútbol europeo.

En esa experiencia y jerarquía debe apoyarse Colombia para afrontar esta situación límite. Es cierto, no hay recetas, tal como lo dice la psicología, pero esto es fútbol y se sabe que la fortaleza mental es tan importante para ganar partidos como el talento y la inteligencia táctica. Para revitalizar el estado anímico, la Tricolor debe volver a verse como un equipo capaz de todo.

Esta generación eliminó de un Mundial a Uruguay en el Maracaná y le empató a Inglaterra en el último minuto. Le ganó a Brasil en una Copa América y complicó a la mejor Argentina de los últimos años. No está obligada a nada y debe demostrar nada. Es cierto, jamás estuvo a punto de sufrir el dolor de vivir una Copa del Mundo desde afuera, pero si no lo hizo fue porque tuvo el talento y la capacidad para clasificar con autoridad y sin padecimientos.