¡Historia pura en Colombia! En una definición infartante, el equipo nacional venció por penales a Italia y se quedó con el tercer puesto del Mundial Femenino Sub-20 de Polonia.
El conjunto dirigido por Carlos Paniagua cerró una campaña inolvidable en Europa. Supo sufrir, ganó de manera agónica dos partidos y al final celebró un tercer puesto que ya está en los libros de historia del país.
Tras superar la fase de grupos en tercer lugar, Colombia dejó en el camino a Polonia y Nigeria con dos goles sobre la hora. Así llegó a las semifinales, donde volvió a medirse a Corea del Sur, que había goleado 3-0 días atrás.
El resultado se repitió, con las coreanas siendo ampliamente superiores en el desarrollo del juego.
Tras quedar fuera del camino por el título, a Colombia solo le quedó un objetivo más: superar el cuarto puesto que habían conseguido en 2010 en su primera participación.
Sí, lo consiguieron. Claro está, no sin sufrir antes.
El último escollo en Polonia fue Italia, que quedó eliminada a manos de España en semifinales.
En un partido extremadamente tenso e igualado, sudamericanas y europeas acabaron empatadas 1-1 al cabo de los 120 minutos que se disputaron.
Todo tuvo que definirse en los doce pasos, donde Luisa Agudelo demostró ser decisiva: tapó dos penales y le dio un bronce que no será olvidado en el fútbol femenino de Colombia.
Así, Colombia cerró su mejor participación histórica en un Mundial Femenino Sub-20, superando el cuarto puesto de 2010 y por fin ingresando al podio de mejores equipos del mundo en la categoría.
Un antes y un después para la Selección Colombia.
