Tras 20 años de ausencia, Chequia regresa a una Copa del Mundo; con Patrik Schick como referente, el conjunto europeo debuta este 11 de junio ante Corea del Sur
Chequia disputará su primera Copa del Mundo en 20 años, después de conseguir su clasificación a través del repechaje de la UEFA el pasado mes de marzo. La selección europea regresa al máximo escenario del fútbol internacional y debutará este jueves 11 de junio ante Corea del Sur en el Estadio Guadalajara.
Tras una eliminatoria complicada que la obligó a disputar la repesca europea, el conjunto checo logró su boleto mundialista al derrotar a Dinamarca en el partido definitivo. Con ello, puso fin a la ausencia más prolongada de su historia en una Copa del Mundo, considerando también la etapa en la que el país formaba parte de Checoslovaquia.
La actual selección de Chequia no cuenta con las figuras que brillaron en los mejores clubes de Europa durante generaciones anteriores. Sin embargo, tiene en Patrik Schick a su principal referente. El delantero ha pasado por importantes equipos del continente y actualmente milita en el Bayer Leverkusen de Alemania. Además, ya sabe lo que es disputar grandes torneos internacionales, como la Eurocopa 2020, donde firmó actuaciones destacadas y goles memorables.
Además de Schick, el equipo cuenta con futbolistas de experiencia como Vladimír Coufal y Tomas Soucek. Aunque ambos vienen de sufrir el descenso con el West Ham United, siguen siendo piezas fundamentales dentro del esquema checo gracias a su liderazgo y recorrido internacional. Bajo los tres postes aparece Matej Kovar, guardameta que recientemente se proclamó campeón de la Eredivisie con el PSV Eindhoven.
Aun así, esta generación todavía está lejos de compararse con la que representó al país en Alemania 2006. Aquel equipo tenía como estandartes a Pavel Nedved y Tomas Rosicky, figuras consolidadas en clubes de élite como Juventus y Arsenal. Además, contaba con Jan Koller como principal referencia ofensiva, aunque una lesión sufrida durante la fase de grupos terminó por afectar seriamente las aspiraciones del conjunto.
La Copa del Mundo de 2026 representa una gran oportunidad para esta nueva generación de futbolistas checos. El objetivo será escribir una página histórica y conseguir, por primera vez como nación independiente, el boleto a una fase de eliminación directa. Un reto importante para un país que busca volver a tener protagonismo en el escenario más importante del fútbol mundial.
