La directiva del equipo felino tiene en la mira a jugadores que militan en la MLS y el futbol brasileño
Después de concretarse la salida de Ángel Correa rumbo a River Plate, la directiva de Tigres ya analiza opciones para reforzar su ataque de cara al Apertura 2026 y tiene sobre la mesa tres nombres que militan en distintas ligas del continente.
De acuerdo con información de ESPN, los candidatos que siguen los universitarios son Petar Musa, delantero croata del FC Dallas; Dejan Joveljic, atacante serbio del Sporting Kansas City, y John Kennedy, brasileño que pertenece al Fluminense. Los tres perfiles encajan en la búsqueda de un centrodelantero con capacidad goleadora para ocupar el lugar que deja Correa.
Musa, de 28 años, ha sido uno de los atacantes más productivos de la MLS desde su llegada al FC Dallas. El croata, que estuvo en el Mundial 2026, destaca por su presencia física, juego aéreo y capacidad para finalizar dentro del área, características que Tigres considera importantes para fortalecer su ofensiva.
Joveljic, por su parte, también conoce bien la MLS tras su paso por LA Galaxy y ahora con Sporting Kansas City. El serbio se caracteriza por su movilidad y olfato goleador, mientras que Jhon Kennedy es un atacante con mayor explosividad y desequilibrio, además, ya tuvo un paso previo por la Liga MX al jugar con Pachuca.
La búsqueda del nuevo delantero comenzó después de que River Plate hiciera oficial el fichaje de Ángel Correa, quien dejó de pertenecer a Tigres y únicamente está pendiente de superar los exámenes médicos antes de firmar su contrato con el conjunto argentino.
A través de un comunicado, el club de Buenos Aires confirmó que alcanzó un acuerdo definitivo con la institución regiomontana.
“River Plate acordó con el Club Tigres UANL la transferencia definitiva del jugador Ángel Correa. En las próximas horas, el delantero se realizará la revisión médica correspondiente para poder firmar su contrato y convertirse en jugador de la Institución”, informó el conjunto Millonario.
La negociación atravesó momentos de tensión durante los últimos días. Desde Argentina se aseguraba que Tigres había modificado las condiciones pactadas, mientras que el club mexicano rechazó esa versión. El principal desacuerdo giró en torno al monto de la operación, ya que River pretendía ejecutar la cláusula de rescisión de 15 millones de dólares, mientras que los felinos buscaban incorporar bonos que elevaran el valor total hasta los 17 millones.
