El Estadio cumple 60 años y recibirá su tercera inauguración mundialista. El inmueble evolucionó para cumplir con las exigencias de la época y eventos
El Estadio Banorte fue la carta de presentación de México para pelear por la sede de la Copa del Mundo 1970. El proyecto que concibió Emilio Azcárraga Milmo, como el estadio de futbol más grande del país, cumple 60 años y en 13 días recibirá por tercera ocasión el juego inaugural del Mundial de la FIFA.
Antes de la patada inaugural aquel 29 de mayo de 1966, fueron cuatro años de obras, donde el presupuesto se duplicó, se registraron más de 12 muertes de trabajadores, hallazgos arqueológicos, centenares de trabajadores que sacaron 180 mil toneladas de roca volcánica para construir la masa de concreto que se erige 50 metros sobre el suelo de Santa Úrsula Coapa.
Ahora, seis décadas después, el inmueble se alista para recibir una tercera Copa del Mundo. Con 19 partidos mundialistas es el estadio que más partidos de esa índole ha recibido y cuando concluya el Mundial 2026 llegará a 24 juegos, como ningún otro estadio en el mundo.
Cuánto costó la construcción del Estadio Banorte
El proyecto original tuvo un presupuesto de 90 millones de pesos, 70 millones estarían destinados para la compra del terreno y construcción, 20 millones más para gastos administrativos y promoción para la venta de palcos y plateas que sería el instrumento para levantar 100 millones de pesos de financiamiento. Las cuentas de los dueños dejaría 10 millones de pesos de ganancia. La realidad echó abajo las proyecciones.
Al final, las cuentas llegaron a 150 millones de pesos y un crédito que se terminó de pagar 14 años después de la inauguración.
Primera remodelación por Juegos Olímpicos
Apenas dos años después de su inauguración, el Estadio Banorte se sometió a la primera cirugía mayor con la colocación de la techumbre volada que significó un reto de ingeniería para la época. Una fuente con conocimiento de la operación del estadio confió a ESPN que el inmueble solo se concibió para recibir partidos de futbol y debido al alto presupuesto se consideró etapas constructivas para el financiamiento de las obras.
"Es el gran primer movimiento porque afectó la fisonomía del estadio, la comodidad dentro del inmueble y fue el cerrojazo de la obra, fue un reto de ingeniería", comentó la fuente.
El techo fue la gran innovación para los Juegos Olímpicos de México 1968, dejando la fisonomía reconocible para todos los aficionados.
Mundial 1986 y el primer compromiso con FIFA
Dos años antes de la Copa del Mundo 1986, el inmueble se sometió a otra remodelación que incluyó la construcción de palcos para autoridades de la FIFA, zona de prensa, barda perimetral y la numeración de lugares para tener control de los aficionados que ingresaron a los partidos.
El Estadio Azteca llegó a su máxima capacidad, con un aforo de 115 mil aficionados.
La final entre Argentina y Alemania en el Estadio Banorte fue el partido número 19 de Copa del Mundo, un número que ningún otro inmueble acumula.
Estadio Banorte se abre a la tecnología y eventos internacionales
El Estadio Banorte introdujo por primera vez pantallas gigantes para la entrada del nuevo siglo. A partir de 1999, comenzó la modernización del inmueble, además de las pantallas, se pusieron butacas en todas las áreas para que todos los aficionados estuvieran sentados.
El aforo del estadio sufre su primera disminución, al quedar en 105 mil asientos.
En 2012 se anexaron palcos en la zona norte del estadio y en 2016 otra modificación para recibir los juegos oficiales de la NFL, donde se transformó la fisonomía original del Azteca con suites y zonas de palcos, además de una valla perimetral de cristal en la zona alta de las gradas.
"El estadio no está diseñado para eventos que no sean futbol, porque no tiene un tunel grande para entrada de camiones, trailers, etc", comenta un exdirectivo del estadio.
En sus mejores años, el Estadio Banorte organizaba 100 eventos al año, desde reuniones privadas de un centenar de personas hasta eventos multitudinarios como conciertos, reuniones religiosas, patronales y partidos de futbol. Al menos una tercera parte de los eventos eran masivos.
La última remodelación para el Mundial 2026
La remodelación del Estadio Banorte seguirá después de la Copa del Mundo 2026. El costo de las obras llegó a 235 millones de dólares, después de un crédito por 26.8 millones de dólares para pagar el impuesto al valor agregado (IVA) que aumenta la cuenta total, según un reporte de Grupo Ollamani a la Bolsa Mexicana de Valores.
Ollamani hizo una primera inversión con recursos propios de 86.8 millones de dólares (mil 511 millones de pesos) para iniciar las obras de remodelación.
Posteriormente, firmó un crédito por 120.3 millones de dólares (dos mil 100 millones de pesos) a pagar los próximos 12 años; además, celebraron acuerdos de patrocinio y naming del recinto con Banorte.
Además, Ollamani deberá pagar 62.4 millones de dólares a FIFA para liberar los lugares de los propietarios de los palcos y plateas del Estadio Banorte.
