Selección Mexicana: Para grandes males, las mismas soluciones

El futbol mexicano está lleno de “reestructuras” y “reingenierías” que solo consisten en cambiar los nombres de personajes que ocupan cargos fundamentales en el organigrama de un esquema al que nunca se le mueve nada.

Nombres van y nombres vienen, y los resultados no varían: el fracaso es el sello de un balompié que aspira a codearse con la aristocracia, pero vive inmerso en la medianía.

En México se toman decisiones a partir del desastre, pero nunca para prevenirlo, y en el futbol no es la excepción, pues solo basta con observar cómo una vez más, tras la debacle de dos selecciones nacionales (Sub 20 y Femenil) se decide ‘sacudir’ la estructura con el despido de algunas personas, y se piensa que con la llegada de caras nuevas todo cambiará por arte de magia.

De acuerdo con Yon de Luisa, presidente de la Federación Mexicana de Futbol, con todo y que a cuatro meses del Mundial de Qatar despidió a Gerardo Torrado, ahora exdirector de Selecciones Nacionales, y a todo su equipo, el plan de que el Tri esté en el ‘Top 8’ del mundo se mantiene “firme”.

¿Cómo le van a hacer?, ¿cuál es el sustento de ese plan?, ¿en qué consiste?, ¿cuántos años de trabajo respaldan a dicho proyecto?

Nada de eso se ha explicado en ningún momento, solo se lanza al aire una ilusión, con todo y que la experiencia indica que las ilusiones duran hasta que se topan con la realidad.

En conferencia de prensa celebrada ayer en la que De Luisa anunció la enésima “reestructura” en el Tricolor, el directivo presumió algunos logros de representativos nacionales con límite de edad y de la femenil en torneos de la Concacaf, como si ese fuera un parámetro para determinar que las cosas marchan de forma positiva.

Pasa lo mismo con la Selección Mayor. De Luisa sigue encantado con Gerardo Martino y enaltece que clasificó al equipo a la Copa del Mundo, con todo y que había tres boletos y medio en la zona futbolística más pobre del planeta.

Los llamados hombres de pantalón largo no se permiten hacer una pausa y ANALIZAR más allá de los resultados. Sí, México consiguió su boleto a Qatar como segundo del Octagonal, ¿y qué más?

¿Cómo está jugando el equipo?, ¿cuál es la idea de juego?, ¿de qué manera se ha comportado ante rivales de jerarquía (Argentina o Uruguay, por ejemplo)?, ¿las convocatorias del entrenador tienen o no congruencia?, ¿por qué se perdieron tres partidos consecutivos antes Estados Unidos, incluidas dos finales?, ¿a qué se debe la falta de reacción del Tricolor en año y medio en el que arrastra un desempeño paupérrimo?

Nada. No hay análisis, no hay autocrítica, no hay reflexión, y sí prevalece el autoengaño.

Torrado se llenaba la boca afirmando que “Martino lo ha hecho muy bien” y hasta se aventuró a declarar que podrían extender cuatro años más el contrato del argentino… ¿Por qué, bajo qué argumento, así sin saber qué pasará en el Mundial? Sí, así nomás, era la ocurrencia del día y se lanzaba sin reparo alguno.

Que baste la siguiente referencia para entender que las grandes agrupaciones se renuevan a partir del éxito, no cuando están en la miseria… En 2013, luego de ganar un histórico triplete (Copa, Liga y Liga de Campeones) al mando de Jupp Heynckes, el Bayern Munich tomó la decisión de fichar a Pep Guardiola porque el club quiso añadir algo más a la obtención de títulos: identidad.

Se entiende que es mucho pedir que desde el seno de la FMF se tomen decisiones de semejante tamaño, pero al menos se esperaría que no exista complicidad y solo se contemple el fracaso, para que cuando ocurra, ahora sí vengan los cambios.

Los históricos ridículos de la Sub 20 y la Femenil, que con todo y que había cuatro boletos para sus respectivos Mundiales ni siquiera estuvieron cerca de obtenerlos, no son hechos aislados ni accidentes, son un reflejo del Tri mayor y desde luego, de la estructura de todo el futbol mexicano.

¿Ahora qué sigue?, ¿quedar fuera en Fase de Grupos en Qatar para que se cambie al entrenador, al presidente de la Federación y al nuevo director de Selecciones que llegará en 15 días?

Es una incógnita cómo le irá a México en la Copa del Mundo, pero no existen desde hace año y medio argumentos que avalen que el Tri puede llegar al ‘Top 8’, lo que equivaldría disputar el famoso quinto partido.

Lo de hoy, igual que hace muchos muchos años, es esperanzarse en que la Selección brinde una memorable actuación en el Mundial, con todo y que solo la respaldan los rezos de sus fieles aficionados.

Mi Twitter: @montesdeoca11