El Real Madrid es famoso por tener siempre a los mejores del mundo en su elenco, también por una especie de 'obsesión' por contar con ganadores de los premios al mejor jugador de la temporada. Sin embargo, con la salida de Cristiano Ronaldo a la Juventus, el club rompe una larga racha: por primera vez en 18 años, el equipo no tendrá en su elenco un ganador del Balón de Oro.
El hecho, curioso en un club como el Real Madrid, no ocurre desde la temporada 2000/2001, cuando Figo llegó al equipo y ganó el título de mejor de la temporada, gracias a un año brillante en el gran rival de Barcelona.
Después del portugués llegaron nombre como Zidane y Ronaldo, ambos ya establecidos con el título y también ganaron el honor ya jugando con la camiseta madridista. En la temporada 2003/2004, el club tenía tres ganadores del Balón de Oro en su elenco.
En la temporada 2004/2005, el Real perdió a Figo, pero contrató al inglés Michael Owen, que ya había ganado el premio en 2001, cuando aún actuaba con la camiseta del Liverpool. Así el club mantuvo su 'trío de oro', ahora con un nuevo integrante. Sin embargo, el inglés no duró mucho, y acabó saliendo pronto en la temporada 2005/2006, después de un desempeño decepcionante en su único año en el fútbol español.
El trío entonces dio lugar a una doble. Ronaldo y Zidane jugaron juntos por última vez en 2006/2007, cuando el francés se despidió del fútbol. Para suplir la salida del Balón de Oro, el Real trajo al zaguero Fabio Cannavaro, que ganó el título tras una gran Copa del Mundo con la selección italiana.
Con Ronaldo saliendo en la temporada siguiente, Cannavaro fue el único del equipo que ganó el premio hasta la temporada 2008/2009, cuando dijo adiós al club, abriendo espacio inmediato para el doble Kaká y Cristiano Ronaldo. El brasileño jugó solo hasta 2013/2014, mientras que la estrella portuguesa se convirtió en una figura del equipo, ganando cuatro balones de oro en los últimos cinco años, convirtiéndose en una leyenda de los merengues.
Sin embargo, esta luna de miel llegó a su fin. Sin Cristiano Ronaldo, el Real Madrid comenzará la próxima temporada sin ningún ganador del Balón de Oro. Y hay pocas posibilidades para evitar que el cuadro consuma dicha racha. La primera es esperar que el medio Modric gane el premio de mejor del mundo en septiembre, ya que es fuerte candidato tras una participación brillante en la Copa del Mundo. Algo garantizado, pero remoto, sería contratar al argentino Lionel Messi, que al lado de CR7, son los únicos ganadores aún en actividad.
Después de 18 años, el Real finalmente tendrá que apostar en sus cracks 'no sellados' por el Balón de Oro y, quizás, descubrir el futuro candidato al puesto de mejor del mundo.
