¿Qué lecciones dejó la Roma vs Real Madrid rumbo al Clásico?

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Otra noche milagrosa en La Champions para el Real Madrid (1:00)

Los dirigidos por Mourinho naufragaron en la primera hora del partido y pese a la victoria hay circunstancias que llevan repitiendo durante años.


El Real Madrid venció a la Roma con una goleada histórica en Champions League que dejó varias conclusiones para el equipo de José Mourinho a tan sólo diez días del Clásico ante el Barcelona. Los blancos tuvieron un inicio preocupante, pero levantaron un 3-1 en la segunda mitad gracias a los cambios y al protagonismo final de Endrick, Carlos Espí y Arda Güler.

El conjunto merengue naufragó en los primeros 60 minutos, otra vez con el mismo plan que en las últimas temporadas: un centro del campo formado por la pareja Aurelien Tchouameni y Federico Valverde y un ataque monopolizado por la dupla Vinicius Júnior y Kylian Mbappé.

Una fuente consultada por ESPN antes del partido entre la Roma y el Real Madrid explica que Mourinho optó por alinear el once más físico posible para frenar la intensidad del equipo de Gian Piero Gasperini, renunciando así a mayor posesión de balón y confiando en los cambios de la segunda parte, cuando la Roma bajase el ritmo.

Sin embargo, y pese a la victoria, el partido de este miércoles dejó varias lecciones que se llevan repitiendo durante años en el Real Madrid.

La sociedad Vini-Mbappé es insostenible

El Real Madrid sigue sin ser un equipo fiable con Vinícius y Mbappé como líderes del proyecto. Aún no han mostrado conexión sobre el campo, continúan solapándose en las mismas zonas de ataque, no defienden lo necesario y sus goles son insuficientes para que el club blanco gane títulos. Contra la Roma se volvió a ver el mismo guion, representado en la figura de Vinicius. No desbordó en todo el choque y se marchó sustituido en el minuto 57 tras una pérdida que propició el 2-1 de los italianos. Sin asistencia ni gol en sus registros. Mbappé sí logró anotar en la primera parte, pero su anarquía sobre el verde hace que formar pareja con Vinícius sea un factor insostenible en este Real Madrid.

Valverde tiene que jugar en banda

Fede Valverde arrancó el partido contra la Roma en el doble pivote junto a Tchouameni, y pasó inadvertido hasta el minuto 60. Thibaut Courtois intentó el doble de pases que el uruguayo en la primera parte y fue invisible en la creación de juego, volviendo a mostrar todas sus carencias. Hasta que Mourinho le envió al lateral derecho.

Desde la banda, donde el propio Mou comentó a principios de curso que no jugaría, se ve al mejor Valverde. Con metros por delante y campo para correr, avivando sus fortalezas: la velocidad, el despliegue físico y la capacidad para aparecer por sorpresa con su golpeo formidable. Fede tiene que jugar mucho más en banda, ya sea como lateral derecho o como extremo diestro.

Diomande debe ser el extremo izquierdo titular

Vinicius Júnior está perdiendo el sitio en este Real Madrid. Su rendimiento no mejora y ya estamos a mediados de octubre. Su actuación en el Olímpico de Roma volvió a ser negativa para los suyos, regalando un gol y sin aportar en ataque. La sanción en LaLiga de cuatro partidos le relega a un segundo plano, con el riesgo de perder la titularidad por el desempeño de Yan Diomande.

El extremo marfileño ha emergido como una de las grandes noticias del Madrid este curso, ganándose el hueco poco a poco y demostrando su talento. Contra el Villarreal ya marcó el gol que le dio a los blancos los tres puntos y ante la Roma firmó un encuentro notable, con regates prodigiosos y compromiso defensivo. Ahora mismo tiene que ser el extremo izquierdo titular de Mourinho.

Arda Güler merece ser indiscutible

Arda Güler fue suplente contra la Roma y el Real Madrid se resintió. No hubo nadie para ayudar a los centrales y a Courtois a la hora de sacar el balón, y los delanteros blancos apenas tuvieron ocasiones de gol sin un lanzador. Mourinho justifica su suplencia por la prioridad física que le dio al partido, pero Arda Güler tiene que ser indiscutible en este equipo.

Su entrada al campo cambió el choque, apoderándose del cuero y entregando dos asistencias decisivas: a Endrick y Rüdiger en dos saques de esquina. Aunque sea por el vínculo de su zurda con el gol, Arda merece jugar de titular siempre en este tramo de la temporada.

Más minutos para Endrick y Espí

Hasta el encuentro contra la Roma Endrick sólo acumulaba cinco minutos de juego este curso. Y el brasileño cambió un partido muy complicado para darle tres puntos clave en Champions al Real Madrid. Mourinho le sacó para jugar de extremo diestro y Endrick hizo de todo: desbordó sin parar como un extremo y cabeceó un córner como delantero centro. Derribó la puerta.

El caso de Carlos Espí se repite cada semana. Cada vez que juega aporta y suma ya tres goles en tan sólo 38 minutos de juego. Todos ellos, decisivos para que el Madrid gane sus partidos. Su perfil de delantero naturaliza el ataque de su equipo, corpulento, alto y rematador, potenciando también las cualidades de los extremos merengues.