El estremecedor relato de Santiago Homenchenko que convive con una dura enfermedad de su madre

El jugador reveló: “Mamá tiene cáncer y trabajaba 10 horas limpiando casas y éramos cinco en casa. Yo juego por mi madre”. @Uruguay

El volante uruguayo de Oviedo de España, Santiago Homenchenko, reveló que el año pasado estuvo a punto dejar el fútbol y que sigue jugando por su madre que pelea contra una dura enfermedad.

Homenchenko estremeció con su relato en una nota con el programa Minuto 1 de Carve Deportiva donde comenzó hablando de fútbol diciendo que en su club lo están utilizando tanto de zaguero como de volante y que desde el Preolímpico no tiene contacto con el técnico de Uruguay, Marcelo Bielsa.

“No me va a poner buen día (risas) por ahí me manda un video. La última charla que tuve con él fue al volver del Preolímpico donde le pedí para hablar personalmente y le pedí consejos para mi futuro aquí y las cosas con las que me iba a encontrar. Fue como una charla con un amigo fuera del contexto de la Selección. No le erró en nada de lo que me dijo”.

La nota cambió de rumbo cuando Homenchenko narró que estuvo a punto de abandonar.

“Durante el paro del año pasado de la Mutual estuve a punto de dejar todo en un amistoso con Peñarol donde no me salía nada. Ahí la tuve difícil porque el tema de mi mamá cada vez empeora más, y cada vez era más la presión”.

El jugador narró las situaciones que le tocó vivir: “Por ejemplo en el Mundial Sub 20 a veces estaba sentado tomando mate y mi hermana me mandaba el formulario que le daba el médico, donde no se veían cosas buenas, y al otro día yo tenía que salir a jugar. Cuando volví a Uruguay me fui a jugar la Libertadores Sub 20 con Peñarol y otra vez estaba lejos de ella. Cuando llego a Uruguay mamá empeoraba cada vez más y me comía la cabeza. A todos les decía que estaba bien pero no me daba y en ese amistoso, donde no me salía nada, me quise ir del Campeón del Siglo pero Placeres (Pablo, preparador físico) se dio cuenta, me agarró, y me dijo que tenía que trabajar con psicóloga”.

A partir de ese momento, Homenchenko comenzó a trabajar con una profesional. “Me pasaba la vida de mi madre. Yo tenía 20 años y cobraba 27 mil pesos y tenía que ayudar en casa, mantenerme yo y empecé a trabajar con la psicóloga Grisel Marachlian, que es la mamá de Diego Rossi, y a sentirme mejor”.

El jugador de Oviedo agregó: “Tuve que ponerme la vida de mi mamá en mis hombros junto con mi familia, porque mamá no puede trabajar. Yo los jueves entrenaba al mediodía, me iba a Mercedes en auto, tomaba unos mates con ella y al otro día la traía a Montevideo en auto para la quimio (quimioterapia). Yo me iba a entrenar y ella se volvía en ómnibus”.

El jugador agregó: “Mamá sigue empeorando y yo estoy lejos en España. Y es muy difícil. Peleo todos los días con eso. Yo crecí viendo a mi madre con una enfermedad. Yo tenía 5 años y mamá, que tiene cáncer ahora en todo el cuerpo, me llevaba a la escuela y luego se iba a trabajar. Yo saco la fuerza de ver a mi madre luchar por la vida y contra una enfermedad. Cada vez que me pasa algo me acuerdo de esos momentos y es fuerte, mamá tiene cáncer y trabajaba 10 horas por día y cobraba 8 o 9 mil pesos limpiando casas, y éramos cinco en casa. Yo juego por mi madre”, dijo con la voz quebrada por la emoción.