El Estadio Nacional que acogió a Costa Rica con dudas y luego se convirtió en su fortaleza

Randall Brenes marcó uno de los goles en el primer juego que se realizó en La Joya de La Sabana contra China

El nuevo Estadio Nacional de Costa Rica está cumpliendo diez años desde que abrió las puertas en un compromiso amistoso entre la selección tica y su similar de China que terminó con un empate a dos goles.

Ese partido marcó un antes y un después en lo que fue la casa de la selección tica que antes en toda esa década utilizó como casa el Estadio Ricardo Saprissa o el Alejandro Morera Soto, sin embargo tras una extrema remodelación, el nuevo reducto quedó con las mejores condiciones para recibir cualquier tipo de partidos u otros eventos y que mejor forma de estrenarlo que con un partido de fútbol.

Los ticos recibieron a China en una noche del viernes 26 de marzo de 2011 en un partido donde el que el equipo centroamericano era dirigido por Ricardo Lavolpe que envió a la cancha un once inicial conformado por Esteban Alvarado, Dave Myrie, Gilberto Martínez, Dennis Marshall, Michael Umaña, Celso Borges, Michael Barrantes, Bryan Oviedo, Cristian Bolaños, Randall Brenes y Álvaro Saborío.

Los centroamericanos empezaron ganando con un tanto de Alvaro Saborío al minuto 35, quien se encargó de marcar el primer tanto en este nuevo recinto y luego Randall Brenes aumentó la cuenta, sin embargo en el segundo tiempo el marcador se emparejó, dejando alegrías y también un poco de decepción ya que todos querían la victoria.

“Había bastante expectativa por ver a la selección en el nuevo estadio, China se plantó en la cancha, ellos estaban jugando un poco mejor que nosotros y en un contragolpe llegó el gol de Álvaro Saborío y empezamos a manejar más el partido, posteriormente pude marcar el 2-0, en el segundo tiempo se realizaron unos cambios de Ricardo Lavolpe, el partido se nos complicó y terminó siendo un partido parecido al de España donde prácticamente nos dedicamos a defender y nos terminaron empatando”, indicó Randall Brenes.

Ahora el exjugador de Cartaginés recuerda estos días con mucho cariño, pues Costa Rica oficialmente tenía su nueva casa y se trataba de un estadio impecable con una capacidad de 33 mil personas, con una cancha en un perfecto estado y con condiciones inmejorables.

Sin embargo hubo mucha crítica en esos dos primeros años de uso de este inmueble pues los resultados de la selección no estaban siendo los mejores tras empatar contra El Salvador y perder con México en el inicio de la cuadrangular eliminatoria rumbo a Brasil 2014, no obstante, los responsables de comandar la escuadra patria sostuvieron que lo mejor era mantenerse en el Estadio Nacional y terminó dando resultados positivos pues los ticos ganaron sus cinco compromisos en el Hexagonal en esa eliminatoria y después en la siguiente eliminatoria se mantuvo como esa fortaleza para clasificar a Rusia 2018.

“Nos costó mucho acoplarnos a lo que fue el estadio porque la selección jugaba en el Ricardo Saprissa, en ese momento era un estadio extraño para todos con una gramilla como la que no había en el futbol nacional, actualmente hay cuatro gramillas que se pueden asemejar mucho y creo que la transición del Saprissa al Estadio Nacional nos costó mucho en esa primera fase con Ricardo Lavolpe, incluso con Ronald González y Jorge Luis Pinto”, contó Randall Brenes.

El exseleccionado reconoce que el tiempo dio la razón y ahora los ticos depositan mucha de su confianza en el papel que juega La Joya de La Sabana.

“Conforme fueron pasando los partidos, era un estadio donde cualquiera podía venir a proponer pero la decisión fue acertada y hoy es una fortaleza para la selección”, finalizó.

Costa Rica celebra los diez años de la casa de su combinado patrio, donde aparte de espectáculos asociados al fútbol también se han desarrollado velas boxísticas, conciertos y eventos de deportes de motores.