El futbolista de Cartaginés contó a ESPN cómo vivió la noticia y dedicó la convocatoria a quienes lo acompañaron cuando todavía era un sueño
Manuel Morán no pudo dormir. Hablaba con su esposa y los dos terminaban llorando. Esta vez no había una preocupación que les quitara el sueño, sino una noticia que habían esperado durante años.
Panamá lo había llamado.
“Ese día no podía dormir. Hablaba con mi mujer y los dos llorábamos de felicidad, porque la verdad es un gran logro”, contó el futbolista de Cartaginés en entrevista con ESPN.
Antes de que apareciera su nombre en la convocatoria de Thomas Christiansen, Morán ya había recibido el contacto. Tuvo unos días para guardar la emoción en casa. Después llegó el anuncio público y el teléfono se llenó de felicitaciones.
Estaba viajando con su equipo cuando la noticia comenzó a circular. Familiares, amigos y personas que lo habían acompañado durante su carrera querían compartir ese momento. Al llegar, pudo sentarse a responder.
Detrás de cada mensaje había un pedazo del camino recorrido.
El sueño también era del barrio
Vestirse de Panamá no era una ilusión reciente ni una consecuencia de su buena temporada. Morán la llevaba desde niño y la compartía con sus amigos del barrio.
“Siempre vestir la camiseta de Panamá ha sido un sueño de niño”, explicó.
Por eso no interpreta el llamado como un golpe de suerte. Lo agradece desde su fe, pero también lo reconoce como el resultado de años de trabajo, de mantenerse en competencia y de insistir.
La Federación Panameña de Fútbol lo incluyó entre los 25 elegidos para enfrentar a Curazao en los cuartos de final de la Liga de Naciones. Una oportunidad de trasladar su presente en Cartaginés a un escenario internacional con su país.
“Ahora viene lo bueno: ir y demostrar por qué le han dado a uno la oportunidad y hacer valer el llamado”, afirmó.
La felicidad no le quitó de vista el siguiente paso. Cartaginés, la oportunidad que agradece Morán llegó al conjunto brumoso después de su etapa en Pérez Zeledón. Su incorporación a Cartaginés se produjo en julio de 2026 y encontró en el equipo de Amarini Villatoro una plataforma para potenciar su juego.
Él no necesita que se lo recuerden. Durante la conversación vuelve una y otra vez sobre las mismas personas: el entrenador, sus compañeros, la dirigencia y quienes confiaron en llevarlo a Cartago.
“Fue una buena vitrina para mí mi llegada al Cartaginés. Por eso le agradezco siempre al profe Amarini, a su cuerpo técnico, a don Leo y a la familia Vargas”.
Cuando le hablan de sus asistencias, tampoco se queda con todo el mérito.
“Ellos son los que hacen los goles cuando les hago el pase o genero alguna jugada”, respondió sobre sus compañeros.
Su aporte ya apareció en noches importantes, como la semifinal de la Copa Centroamericana ante Olimpia, en cuya ida dio una asistencia. Cartaginés superó esa serie y disputará su primera final del torneo frente a Alajuelense, el 2 y 6 de diciembre.
Pero Morán quiere algo más que una buena campaña personal.
“El objetivo es hacer historia aquí en Cartaginés. Y la historia siempre se escribe siendo campeón”.
Un amigo lo espera en Panamá
Entre las felicitaciones apareció la de José Fajardo, con quien creció futbolísticamente. Todavía tenía pendiente responderle y se permitió bromear con lo que su amigo podía estar pensando.
“Debe estar diciéndome que estoy agrandado, que no le quiero escribir”, soltó.
La escena le puso una sonrisa al relato. Después de tanta emoción, también habrá un rostro conocido cuando se integre a la Selección.
Morán quiere compartir este momento con su esposa, su familia y quienes estuvieron pendientes de él mucho antes del anuncio.
“Quiero compartirlo con ellos también. Haciendo las cosas bien es que los voy a hacer felices, como ellos lo hacen conmigo”.
Esta vez le tocó recibir una alegría. Durante tanto tiempo fue él quien buscó el pase para que otro celebrara. Ahora, el fútbol le devolvió una.
