Colombia parte rumbo al Mundial castigando errores defensivos de Costa Rica

Andrey Soto marcó su primer gol con la Tricolor en una noche donde los jóvenes dejaron señales positivas, pero la jerarquía colombiana terminó inclinando la balanza

Costa Rica cayó 3-1 ante Colombia en el estadio Nemesio Camacho El Campín, pero el resultado fue mucho más complejo que una simple derrota ante un rival mundialista.

La Tricolor llegó a Bogotá golpeada por una semana difícil, marcada por ausencias, polémicas disciplinarias y una convocatoria repleta de jóvenes que buscan abrirse espacio dentro del proceso de Fernando Batista. Del otro lado esperaba una selección colombiana que convirtió el amistoso en una auténtica despedida antes de partir rumbo al Mundial 2026.

El ambiente fue espectacular.

Más de 35 mil aficionados llenaron las graderías del Campín para acompañar a un equipo que disputará la Copa del Mundo frente a Portugal, Congo y Uzbekistán. Desde el pitazo inicial, los cafeteros dejaron claro que querían manejar el ritmo del encuentro y asumir el protagonismo.

Costa Rica respondió con intensidad.

Los ticos intentaron competir desde la presión, la velocidad y el despliegue físico para intentar equilibrar las diferencias ante futbolistas de la talla de Luis Díaz, Davinson Sánchez y Richard Ríos.

Sin embargo, la diferencia apareció donde suelen definirse este tipo de partidos: en los detalles.

Al minuto 17, Davinson Sánchez aprovechó una desatención defensiva para ganar por alto dentro del área y abrir el marcador con un sólido cabezazo tras un preciso tiro de esquina ejecutado por Luis Díaz.

La anotación fortaleció a Colombia y obligó a Costa Rica a modificar rápidamente el libreto.

Poco después llegó el segundo golpe.

Una pérdida en salida terminó siendo aprovechada por Jorge Carrascal, quien atacó el espacio con velocidad antes de asistir a Luis Díaz. El extremo colombiano no perdonó y venció a Patrick Sequeira para ampliar la ventaja local.

Por momentos pareció que el partido se encaminaba hacia una goleada.

Pero la respuesta costarricense fue positiva.

Lejos de derrumbarse, La Sele encontró personalidad para competir. Orlando Galo tomó protagonismo en la mitad de la cancha, Josimar Alcócer comenzó a encontrar espacios entre líneas y Manfred Ugalde volvió a mostrarse como uno de los referentes ofensivos del equipo.

Carlos Mora también elevó su nivel conforme avanzaron los minutos y se convirtió en uno de los futbolistas más desequilibrantes de la noche para los dirigidos por Batista.

La recompensa llegó en la segunda mitad.

Mora construyó una gran jugada por el costado, envió un centro al área y Alcócer tuvo la inteligencia para descargar la pelota hacia Andrey Soto, quien apareció libre para definir y marcar su primer gol con la Selección Nacional.

El descuento cambió el ánimo del encuentro.

Costa Rica encontró confianza, adelantó líneas y durante varios minutos logró equilibrar el trámite frente a una Colombia que bajó intensidad y comenzó a administrar energías.

Incluso los ticos tuvieron algunas aproximaciones que hicieron pensar en un eventual empate.

Sin embargo, la Sele sigue siendo un equipo en construcción.

Por momentos se observaron buenas asociaciones, personalidad y ganas de competir, pero también aparecieron dificultades en la toma de decisiones, la generación de juego y los automatismos que todavía intenta consolidar Fernando Batista.

Mientras Costa Rica buscaba la igualdad, Colombia terminó resolviendo el partido con la calidad individual de sus figuras.

Al minuto 80, James Rodríguez filtró una pelota profunda para Luis Suárez. El delantero ganó el duelo individual y definió ante Patrick Sequeira para sentenciar el 3-1 definitivo.

La anotación terminó apagando cualquier reacción costarricense.

Al cierre del compromiso, los aficionados colombianos celebraron una noche perfecta antes de partir rumbo al Mundial, mientras Costa Rica volvió a recibir un golpe que confirma que la reconstrucción tras la eliminación mundialista todavía está lejos de completarse.

La Tricolor ahora cambiará rápidamente de página.

El próximo reto será Inglaterra, el 10 de junio en Orlando, un examen aún más exigente para un grupo joven que sigue buscando respuestas y que, pese a la derrota, dejó algunas señales positivas en Bogotá.