Conviene aclarar desde el comienzo que los clubes brasileños siguen siendo grandes candidatos a quedarse otra vez con el título en la CONMEBOL Libertadores 2026. Sería absurdo postular otra cosa, cuando la mitad de los clasificados a cuartos de final son de esa nacionalidad y no sólo se trata de equipos con un enorme poderío económico sino que encima ya fueron ganadores del torneo. Algunos de ellos muy recientemente, como el campeón defensor, Flamengo. Pero hay algunos indicios para creer que este año puede haber una grieta en esa hegemonía.
Quienes siguieron la acción del torneo desde el comienzo coinciden en que, a diferencia de otras ediciones, no apareció todavía un equipo que se vislumbre como claro candidato al título. Más allá de que todavía pueda surgir el que dé el salto de calidad, y de que también ha ocurrido que algunos que arrancaron otras ediciones con un rendimiento avasallante después tropezaron a la hora de las eliminaciones directas, el juego se vislumbra más abierto cuando no hay una fuerza irrefrenable como Palmeiras en 2025, que obtuvo puntaje perfecto en su zona -aunque después cayó en la final contra el Fla.
Flamengo y Palmeiras, dos gigantes que no parecen tan sólidos
La solidez del dominio brasileño tiene uno de sus principales puntos de apoyo en que son muchos los equipos de ese país en condiciones de competir. Lo probó por ejemplo este año la sorprendente presencia en el certamen de Mirassol, que atravesó con éxito la fase de grupos. De todos modos, Flamengo y Palmeiras, que se repartieron cinco de las últimas siete ediciones de la Libertadores, son las principales referencias. También en el ámbito local, en el que el Verdao lidera la tabla de posiciones del Brasileirao, seguido de cerca por el Fla. En esta Libertadores, como para no perder la costumbre, siguen en carrera aunque no se muestran tan inexpugnables como en ediciones anteriores.
Por el lado del Mengao, después de haber superado con un rendimiento casi perfecto la fase de grupos -sólo no le ganó a Estudiantes en La Plata, donde igualó 1-1-, en octavos de final superó con algo de sufrimiento a Cruzeiro. Apoyado por la seguridad de Agustín Rossi en el arco, sigue desbordando de talento en ofensiva con el colombiano Jorge Carrascal, los uruguayos Giorgian de Arrascaeta y Nicolás de la Cruz y los brasileños Samuel Lino y Pedro. Pero sufrió en los últimos días la partida a Dinamo Moscú del ecuatoriano Gonzalo Plata, uno de sus nombres más importantes.
El andar de Palmeiras en la Copa fue más espinoso. Quedó segundo en su grupo detrás de Cerro Porteño, con el que perdió 1-0 en casa. Tuvo que volver a enfrentar a los paraguayos en octavos y ahí quedó claro que aquella caída no había sido casualidad, porque en el encuentro de ida en Brasil igualaron 1-1 y todo quedó por definirse en Asunción. Ahí irrumpió la guapeza del capitán Gustavo Gómez, que en su Paraguay natal marcó el 1-0 que significó la sufrida clasificación a cuartos. Con Ramón Sosa, compatriota de Gómez, los argentinos Alexander Barboza, Agustín Giay y José Flaco López, el colombiano Jhon Arias y los uruguayos Joaquín Piquerez y Emiliano Martínez, que se suman a una estrella de nivel mundial como el brasileño Vitor Roque, el equipo paulista intimida por sus individualidades, aunque en lo colectivo hasta ahora dio señales de ser un equipo al que se le puede ganar.
Fluminense, campeón en 2023 tras vencer en la final a Boca, y Corinthians, que en 2012 logró su único título ante el mismo rival, son los otros dos brasileños clasificados a cuartos. Parecen a priori un escalón por debajo de Flamengo y Palmeiras, pero tienen también planteles de lujo como para pensar que este puede ser su año.
¿Los brasileños ya no asustan en casa?
Ir a jugar a Brasil siempre representó una carga extra en la Copa Libertadores. Se hablaba de la inusual extensión de los campos de juego (“estancias”), del largo del césped que consumía el físico, del fervor ruidoso de los hinchas y también del calor según la zona del país en que se disputaran los partidos. Algunos resultados parecen probar que surgieron antídotos como para equilibrar la balanza en uno de los factores que supieron alimentar la superioridad brasileña.
En la fase de grupos se vieron algunos resultados, como el ya mencionado triunfo de Cerro Porteño ante Palmeiras, que mostraron debilidades de los equipos brasileños como locales: Cruzeiro perdió 2-1 contra Universidad Católica en Minas Gerais; Independiente Rivadavia, que jugaba por primera vez el torneo, superó también por 2-1 a Fluminense en el Maracaná -y después le empató sin goles en el choque de ida de octavos de final-; y Platense venció 2-0 a Corinthians en San Pablo.
Los cuatro rebeldes que buscan la gloria en la Libertadores
Estudiantes de La Plata es uno de los más firmes oponentes que tienen los equipos brasileños en cuartos de final. Por el presente que lo muestra como un conjunto sólido, con recursos en todas las líneas, y también por una mística ganadora que no se compra con plata. De los que quedan en carrera, con cuatro títulos, es junto a Flamengo el más ganador del torneo, y su última consagración fue en 2009 precisamente en Brasil, con una victoria 2-1 luego de haber estado en desventaja frente a Cruzeiro. Ante Corinthians, tendrá un duelo que no arranca con favoritismo claro.
Tampoco se puede descartar a Independiente del Valle, que atraviesa una temporada histórica y será el rival de Flamengo. Amo y señor del fútbol ecuatoriano, donde lidera la tabla de posiciones con más de 20 puntos de ventaja sobre su escolta, completó recientemente una racha inédita en Ecuador de 16 victorias consecutivas entre todas las competencias, que incluyeron 11 de la liga local. Este año se cumple una década de su única final de la Libertadores, cuando cayó ante Nacional de Medellín, y sueña con llegar otra vez a la instancia decisiva.
Otro ecuatoriano, Liga de Quito, que en 2008 consiguió con la conducción de Edgardo Bauza el que hasta ahora es el único título de la Libertadores para su país, buscará la hazaña frente al poderoso Palmeiras. Por último Platense, con Martín Palermo como entrenador, atraviesa un momento de ensueño en su primera participación en el torneo. El choque ante Fluminense, al que se clasificó tras superar a Coquimbo por penales en octavos, es parte de una fiesta en continuado que vive desde su título en el Apertura 2025, Contrasta, eso sí, con un momento difícil en el fútbol local, al punto de haber motivado la salida de Walter Zunino como DT a comienzos de agosto.
Cifras del dominio brasileño en la Libertadores
Ninguna señal de debilidad quita la enorme superioridad que han mostrado los equipos brasileños en la máxima cita continental en los últimos años. Por caso, llevan siete títulos consecutivos en la Libertadores, donde el último intruso fue River en 2018, cuando superó a Boca en una inédita final argentina. Si se va un poco más allá, desde 2010 hasta hoy los brasileños ganaron 12 de las 16 Libertadores disputadas.
En este torneo, se clasificaron a octavos los seis que lo iniciaron. Ese mismo número perfecto se dio en las dos ediciones anteriores. El último brasileño que no logró entrar a octavos de final fue en 2023 Corinthians, que de todos modos quedó tercero y con el consuelo de continuar su participación en la Copa Sudamericana, donde llegó hasta las semifinales.
Más allá de las debilidades consignadas antes, para cuartos de final quedaron todavía cuatro equipos. Todos enfrentarán a clubes extranjeros y está abierta así la posibilidad de que haya cuatro semifinalistas del mismo país. En unos pocos meses se sabrá entonces si la torta se empieza a repartir un poco o la alegría es, otra vez, sólo brasileña.
