Tantas cosas pasaron en estos 20 años en la vida futbolística de Ángel Di María, de las buenas y también de las malas. Su explosión en Europa, los títulos y hasta los sin sabores que lo tuvieron varias veces en el ojo de la tormenta, y llevaron a ese desahogo tan grande con las conquista con la Selección Argentina. Sin embargo, el zurdo volvió por más a su Rosario natal, y este jueves comenzó el nuevo sueño con Central en la CONMEBOL Libertadores 2026, ese torneo que no disputaba desde 2006.
Aquella noche, el Canalla caía con Atlético Nacional en el Gigante de Arroyito por 2 a 1 y quedaba eliminado en fase de grupos. En esta edición, el camino se inició en el mismo estadio ante un complicado Independiente del Valle.
Durante el primer tiempo, a Di María le costó entrar en juego desde el comienzo, ya que el rival le cerró muy bien los espacios, pero era cuestión de tiempo para que su habilidad empiece a marcar la diferencia.
La primera que tuvo fue un remate tres dedos que fue a las manos de Aldair Quintana. Y luego llegó lo mejor: con una apilada de derecha a izquierda, dejó varios rivales en el camino y asistió a Vicente Pizarro, quien le dio desviado cuando Fideo le pedía el pase al medio del área para definir.
En el complemento siguió creciendo el juego del rosarino. Desde sus pies llegaron centros perfectos, especialmente desde el corner, pero Central ganaba de arriba una y otra vez, y no lograba meter el 1 a 0.
El dominio local se hizo cada vez mayor luego de la roja para Junior Sornoza, pero Di María, que jugó los 90 minutos, ya no tenía la potencia en cada gambeta, e intentaba lanzar con centros lejanos. Fue un gran partido de Fideo, pero la gran figura de la noche fue el colombiano Quintana, el arquero de Independiente del Valle.
La palabra de Fideo
Tras el encuentro, Angel Di María dialogó con la prensa en el campo de juego e hizo su análisis: "El primer partido siempre es difícil, la ansiedad que genera el volver a jugar una Copa Libertadores para el club. Hicimos todo lo que pudimos para ganarlo, tuvimos un montón de ocasiones, pero no pudimos meterla y lamentablemente termina en un empate".
Por su parte, al analizar su juego, Fideo fue claro: "Me sentí bien. Venía bastante sin jugar por una molestia que vengo teniendo. El equipo hizo todo lo posible y eso es lo que te termina dejando mal. Creamos mucho y no pudimos convertir. Ellos vinieron a hacer su partido, llevarse un punto y lo consiguieron", concluyó.
