Nacional vs. Junior: La épica final que ya se vivió hace 22 años

El fútbol tiene una memoria particular. A veces tarda años en repetirse, pero cuando lo hace, lo hace con una precisión que eriza la piel. Lo que está viviendo Nacional en esta final de la Liga BetPlay 2026 ante Junior no es nuevo. Ya pasó antes. Y el desenlace de aquella vez todavía recorre las tribunas del Atanasio Girardot cada vez que alguien lo recuerda.

Era el Torneo Finalización de 2004 y la gran final la disputaban Tiburones y Verdolagas. El partido de ida se jugó el 15 de diciembre en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, donde Junior hizo respetar su localía y se hizo rápidamente con el control del partido sin darle opciones a su rival. Al minuto 17 abrió la cuenta con un centro de Hayder Palacio a Leonardo Rojano, quien de primera la mandó a guardar. Ya sobre la media hora del segundo tiempo Palacio hizo el segundo y cinco minutos después el capitán Roberto Peñaloza cerró la goleada tras un tiro libre. Para muchos, la serie estaba sentenciada y poco podía hacer Nacional para darle vuelta y ganar el título.

Pero el Atanasio tenía otros planes. El 19 de diciembre, con el estadio a reventar, Nacional salió a atacar desde el arranque. Al minuto 16 Edixon Perea abrió el marcador y encendió la mecha. Cinco minutos después, al 21, Aquivaldo Mosquera anotó el segundo y el global era 2-3 para Junior. El estadio empezaba a creer. Al minuto 39 Martín Arzuaga descontó para el tiburón y enfrió momentáneamente el ambiente, pero Nacional no paró. Al 59, Mosquera volvió a aparecer para hacer el 3-1 en el partido y el global quedaba 3-4 para Junior, faltaba solo un gol para igualar. Los nervios eran palpables. Al 63 Carlos Díaz anotó el cuarto para hacer el 4-1 parcial y el global se igualaba 4-4. El estadio comenzó a delirar. Al 68 Héctor Hurtado puso el 5-1 en el marcador del partido y el global era 5-4 para Nacional. El Atanasio estalló. Era fiesta total. Los hinchas cantaban el "Nacional campeón", se abrazaban, lloraban. El título parecía una realidad.

Pero al minuto 88', cuando todo parecía resuelto, un argentino aguó la fiesta. Walter Ribonetto anotó para Junior y empató el global 5-5. El Atanasio quedó en silencio de golpe. De la euforia al abismo en segundos. Los jugadores no sabían cómo reaccionar, la hinchada tampoco. El golpe emocional fue devastador.

Los penaltis se desarrollaron con una tensión insoportable. Junior comenzó pateando y Martín Arzuaga no falló. Para Nacional empató Mauricio el Chicho Serna. El segundo cobro del tiburón fue de Hayder Palacio, que tampoco falló. Por Nacional convirtieron Humberto Mendoza, Aquivaldo Mosquera, Jorge Rojas y Oswaldo Mackenzie, pero el penal fallado por Juan Carlos Ramírez bastó para que los barranquilleros alzaran el título. Todos los pateadores de Junior anotaron y en el último cobro Martín Arzuaga convirtió, despertó la fiesta a miles de kilómetros en Barranquilla y silenció el Atanasio.

Han pasado 22 años. Los equipos son otros, los jugadores son otros y el fútbol colombiano es otro. Pero el guión es casi idéntico: mismo marcador en la ida, mismo dominio tiburón, misma cancha para la vuelta, misma presión sobre el verde de la montaña. La diferencia es que esta vez Nacional quiere que la historia termine diferente. El lunes en el Atanasio Girardot, con 44 mil hinchas empujando, el verde tendrá su oportunidad de reescribir ese final.