Los de Hansi Flick sufrieron su primera derrota de la temporada a solo cinco días del primer Clásico del curso ante Real Madrid.
El Paris Saint-Germain de Luis Enrique venció por 4-2 a Barcelona a solo cinco días del primer Clásico de la temporada contra Real Madrid y dio por finalizada la racha perfecta de los de Hansi Flick, que llegaban al encuentro con 11 victorias en 11 partidos disputados.
La derrota tiene pocos efectos para la clasificación pero sirve a Flick para sacar algunas conclusiones tanto de cara a la visita del equipo merengue al Camp Nou del domingo como para su camino hacia la ansiada Champions League.
1. Barça aún no es el mejor
Se había hablado mucho tras el arranque de temporada sobre si Barcelona ya era el mejor equipo del mundo y PSG zanjó el debate.
El rival a batir sigue siendo el bicampeón de Europa, que está a otro nivel, pero a Barça le puede venir bien para darse cuenta de que queda camino por recorrer y que debe seguir evolucionando para llegar a reinar en el continente.
2. La pareja Rodri-Pedri es imprescindible
Flick decidió dar 60 minutos a Pedri y sustituirlo por Rodri en la última media hora. A pesar de que Marc Bernal, sustituto del Balón de Oro 2024, no estuvo mal, quedó claro que nadie puede reemplazar a la pareja que forman los dos titulares habituales en la base de la jugada.
Con Dani Olmo lesionado y dando entrada a Fermín López, centrocampista con alma de atacante, Barcelona perdió la batalla del centro del campo que había vaticinado Pedri, esta vez sin Rodri a su lado. El equipo necesita a los dos internacionales de España para ocupar de manera correcta los espacios, para cortar transiciones, para salir de la presión cuando los rivales ahogan y para decidir cuándo frenar y cuándo acelerar. No tienen sustitutos.
3. Joan García da un salto de nivel
La temporada de debut de Joan García fue muy buena, pero no tuvo ninguna noche brillante en Champions que le valiera al equipo para superar rondas. Tampoco su actuación estelar se tradujo en una victoria, pero sus paradas mantuvieron con vida a Barça durante el partido.
A pesar de recibir 4 goles, estuvo brillante y no solo paró lo parable, sino que también hizo milagros en París.
4. La consagración de Xavi Espart
Ya había demostrado Xavi Espart, formado como centrocampista y reconvertido a lateral, que estaba listo para ser importante en este Barça. Flick ya lo dejó claro tras su debut hace un año: "Cuando veo a Xavi jugar me gusta mucho su confianza con la pelota, me recuerda a [Philipp] Lahm, ya que puede jugar de '6' o de '2'; me gusta verlo con el balón y sin él".
El joven canterano de Barcelona había rendido a gran nivel por el carril izquierdo en este arranque de curso pero, obligado en París a jugar por la derecha por las bajas, deslumbró a todos en su partido de consagración al máximo nivel: le ganó la mayoría de los duelos a Khvicha Kvaratskhelia, exhibió una personalidad atronadora y selló su partidazo con un gran gol.
5. La debilidad de la defensa de Barcelona
Flick entiende así el fútbol y este año parece haber redoblado su apuesta por el ritmo, el vértigo y la agresividad. Pero cuando no consigue recuperar arriba, Barça sufre mucho y prueba de ello fue la facilidad de PSG para crear peligro. Los de Luis Enrique dieron dos palos y pudieron rematar a portería hasta en 15 ocasiones, algunas de ellas muy claras, en un partido donde Barça evidenció que le sigue faltando nivel y jerarquía atrás.
El Barcelona de Flick es superior a sus rivales cuando tiene el balón pero sufre cuando se lo quitan. Su ataque, pese a que no llegó un nueve verano, sigue sumando goles. Sin embargo, en defensa, donde tampoco llegaron refuerzos, tiene todavía mucho margen de mejora. El Clásico contra el Real Madrid de Kylian Mbappé y compañía será otra prueba de fuego.
