Un descuido condenó al Athletic Club. Robert Navarro perdió la marca por un instante, y Dan Burn, preciso y oportuno, remató de cabeza al ángulo para sellar el 2-0 de Newcastle en la cuarta fecha de la Champions League.
En Europa, cualquier desconcentración se paga caro, y un equipo vasco que había rozado el gol en un par de ocasiones al estrellar la pelota en el palo terminó pagando caro su falta de eficacia. El partido terminó con victoria de las Urracas que aprovecharon para quedarse con un triunfo clave.
El tanto de Dan Burn a los once minutos marcó el camino del partido: Athletic Club tuvo que salir a tratar de remontarla desde ese momento. La fortuna no estuvo de su lado,el empate se les negó en varias oportunidades, y una nueva desconcentración defensiva, rematada de cabeza por Joelinton, terminó por sentenciar el encuentro. Con apenas tres puntos en doce partidos, el equipo de Ernesto Valverde necesita un cambio de rumbo urgente si quiere aspirar, al menos, a meterse en la repesca.
En el monumental St James' Park, uno de los campos más impresionantes de Inglaterra, Athletic pecó de novato.
Ya les había avisado Newcastle de su peligro, con un gol anulado a Joelinton por fuera de juego, pero la falta que colgó en el minuto once Kieran Trippier y remató Burn fue la confirmación del letargo de los bilbaínos.
El envío de Trippier fue magnífico, así como la maniobra de Burn, que sorteó a sus marcas apareciendo por el exterior, ayudado por los bloqueos de sus compañeros. Imperdonable, eso sí, que Robert Navarro no lo siguiera. El central pudo rematar solo en el segundo palo y lo hizo con todo el mérito de colocar la pelota en la escuadra. Fue un cabezazo magnífico, con todas las de la ley.
Y Athletic reaccionó. Sin la fortuna de su lado. Unai Gómez, a la contra, pudo empatar. El delantero ganó por velocidad a Thiaw pero el central recuperó, le cerró el hueco y Unai sólo pudo sacar un disparo con poco ángulo que dio en la cara del poste por fuera.
En la jugada posterior, fue Adama, con un misil desde fuera del área, el que probó de nuevo la madera del arco de Nick Pope.
Sin esa pizca de suerte necesaria en escenario, partidos y competiciones de este estilo, el Athletic se mantuvo en el encuentro hasta que su endeblez defensiva le volvió a castigar. Esta vez fue Harvey Barnes el que encontró el hueco en el área para poner un centro templado que Joelinton remató a las puertas del área pequeña. Incomprensible esta vez que el brasileño estuviera sin cubrir a esa distancia.
Un disparo de Nico Serrano que salvó Pope fue la última cuerda a la que intentó agarrarse el equipo bilbaíno antes de marcharse derrotado de Newcastle.
Athletic, llegados al ecuador de la fase de grupos, tiene en su casillero los tres puntos logrados en San Mamés contra Qarabag, y le quedan por delante visitar a Slavia de Praga, recibir a Paris Saint Germain, viajar a Bérgamo contra Atalanta y acabar en casa contra el Sporting de Portugal.
Newcastle, por su parte, es sexto con nueve puntos y sólo se ha dejado puntos en la derrota contra el Barcelona.
