El 7 de junio del 2000, el equipo de Bianchi perdía 3-0 ante América en el partido de vuelta de las semifinales de Libertadores y podía quedar eliminado, pero Walter Samuel fue el salvador y su tanto se sumó a la lista de las anotaciones más significativas del Xeneize.
Boca visitó a América el 7 de junio del 2000 por las semifinales de la Copa Libertadores. El equipo de Bianchi había ganado 4-1 en La Bombonera y viajó a México con una holgada ventaja. Los locales no se dieron por vencidos, marcaron 3 tantos en la vuelta e igualaron la serie, pero la aparición salvadora de Walter Samuel sobre el cierre del partido le dio la clasificación a la visita. Este gol del central se sumó a la lista de los festejos agónicos más importantes en la historia de Boca, los cuales repasaremos a continuación.
1) Gustavo Torres a Newell’s (Liguilla 1985/1986): El primer recuerdo se ubica hace exactamente 34 años. El Boca de Mario Nicasio Zanabria visitó a la Lepra para disputar el partido de vuelta de la final de la Liguilla 1985/86, mini certamen que le daba al ganador la posibilidad de jugar la Copa Libertadores de 1986. La ida de la serie final, jugada en La Bombonera, terminó con triunfo para los rosarinos por 2-0. En el segundo cotejo todo parecía liquidado cuando Sialle marcó el 1-0 para Newell’s y dejó el global 3-0, pero el Xeneize no bajó los brazos. Con los goles de Graciani, por duplicado, la ilusión boquense se hizo gigante y la hazaña finalmente se concretó en los 10 minutos finales. Gustavo Torres, el Tuta, fue el héroe de aquel 15 de junio convirtiendo un doblete: a los 80 puso el 3-1 y, en el suspiro final, a los 90, selló el 4-1 que le dio el triunfo a los de Zanabria. El partido, que fue épico desde lo futbolístico, también tuvo un condimento extra: hubo 6 expulsados durante los 90 minutos.
2) Hugo Guerra a River (Apertura 1996): Hugo Romeo Guerra, centrodelantero uruguayo, no disputó muchos partidos con la camiseta de Boca. Entre amistosos y encuentros oficiales, el 9 solamente se puso la casaca Xeneize en 16 oportunidades, aunque eso le bastó para poner su nombre en la historia grande de los Superclásicos y quedar para siempre en la memoria de los hinchas. El 29 de septiembre de 1996, el Boca de Bilardo se enfrentó a River en un partido emocionante. Luego de los goles de Pompei, Salas, Cedrés y Sorín, el marcador estaba 2-2 y parecía que todo iba a terminar así, pero quedaba lugar para una emoción más: Guerra, en su tercer encuentro en el conjunto de la Ribera, conectó un tiro libre que fue ejecutado desde la zona de los palcos de La Bombonera y convirtió el 3-2 definitivo. Si bien este tanto es recordado por haber sido en un clásico y por la emotividad del mismo, también se ganó un lugar de privilegio por la ejecución poca ortodoxa del delantero, quien, ante la marca exhaustiva de Ayala, tuvo que optar por marcar el gol con su nuca, inmortalizando el tan famoso ‘nucazo de Guerra’.
3) Walter Samuel a América de México (Copa Libertadores 2000): Walter Samuel fue el autor de uno de los goles agónicos más gritados por el pueblo Xeneize en las últimas dos décadas. Su frentazo ante América en el partido de vuelta de las semifinales de la Libertadores del 2000 tiene un valor simbólico muy grande. Boca se impuso en la ida por 4-1 y viajó a México con el deseo meterse en la final para levantar el trofeo sudamericano tras 22 años de sequía, pero el 3-0 parcial de Las Águilas parecía que iba a arruinar la fiesta. Sin embargo, la figura del central con el número 6 en la espalda fue la luz al final del túnel. Samuel se elevó más que todos en un córner ejecutado a los 83 y estampó el cabezazo que puso cifras definitivas y le dio el pase a la final al Xeneize. Más adelante, Boca le ganaría a Palmeiras por penales en la final y gritaría campeón.
4) Martín Palermo a Libertad (Copa Libertadores 2007): el Boca de Miguel Ángel Russo disputó los cuartos de final de la Libertadores 2007 ante Libertad de Paraguay. El primer partido en La Bombonera la presentó un marco complicado al local: a los 62, Juan Román Riquelme falló un penal que fue tapado por Bava y a los 82 la visita sorprendió a todos cuando se puso en ventaja con un gol de Martínez, con ayuda de Caranta, de tiro libre. Cuando se moría el partido y Russo ya ideaba la estrategia para dar vuelta el partido en Paraguay, el Titán Martín Palermo apareció y convirtió la igualdad a los 90 minutos para darle a su equipo el envión anímico que necesitaban. En la vuelta, Boca se impuso por 2-0 con goles de Palacio y Riquelme para acceder a las semifinales de la Copa que terminaría ganando ante Gremio.
5) Diego Latorre a River (Copa Libertadores 1991): Boca y River disputaron el primer partido del grupo 1 de la Libertadores 1991 en lo que fue uno de los mejores clásicos de la historia. A los 11 minutos el Millonario ya ganaba 2-0 con goles de Borrelli y Zapata, pero Latorre, quien iba a ser el protagonista de la noche, descontó a los 28, aunque un nuevo tanto de Borrelli puso las cosas 3-1 en la primera etapa. En el complemento, los dirigidos por el Maestro Tabárez igualaron el partido gracias a Blas Giunta, a los 56, y Marchesini, a los 71. La frutilla del postre llegó a los 87, cuando Diego Latorre pescó una pelota que quedó boyando en el área Millonaria y ejecutó una volea con su pierna derecha para convertir el 4-3 final y desatar la locura en el estadio. Ese año, River quedó eliminado en la fase de grupos y Boca fue derrotado por Colo Colo en las semifinales.
6) Hugo Perotti a Ferro (Metropolitano 1981): el 2 de agosto de 1981 y a falta de 3 fechas para que termine el campeonato, Boca recibió al equipo de Caballito en La Bombonera en un partido decisivo para ver quién se llevaba el torneo. Con un estadio repleto, el conjunto de Marzolini, que tuvo a Maradona en cancha, libró una batalla contra el Verdolaga que se definió en los minutos finales. A 10 minutos para el cierre, Diego Armando Maradona tomó la pelota en mitad de cancha, avanzó y asistió de manera excelsa con su zurda mágica a Hugo Perotti, quien corrió con pelota dominada y, ante la salida del arquero Barisio, convirtió el único gol del encuentro con un toque suave que entró pidiendo permiso. El delirio en las tribunas boquenses acompañó la celebración de Perotti y, detrás del arco donde el 11 de Boca había marcado el gol, se produjo una de las avalanchas más recordadas en la historia del fútbol. Ese triunfo fue clave en la recta final Xeneize del Metropolitano 1981, título que finalmente obtendrían Maradona y compañía.
7) Juan Román Riquelme a Arsenal (Apertura 2008): mientras Boca y San Lorenzo se disputaban el torneo local, el Xeneize visitó el Viaducto para seguir en la primera posición del fútbol argentino. El partido fue pelead, aburrido y parecía que se impondría el 0-0, pero el 10 de Boca frotó la lámpara y, con un gran tiro libre, marcó el 1-0 final a los 90. Esa victoria fue importante ya que le permitió al equipo de Ischia mantener la punta del torneo a falta de 5 fechas para el final, aunque ese Apertura 2008 se definió en el inolvidable triangular entre Boca-San Lorenzo-Tigre, instancia en la que el Xeneize se quedó con el torneo para la alegría de sus fanáticos.
8) Carlos Tevez a River (Libertadores 2004): Luego del 1-0 que había logrado el equipo de Bianchi en la ida gracias al gol de Schiavi, Boca y River definieron a uno de los finalistas de la Copa Libertadores 2004 en El Monumental, estadio que estaba repleto, pero solamente de hinchas Millonarios. Si bien era una semifinal, el clima que se vivía era de partido decisivo y un ambiente caliente rodeó los dos partidos de la serie. La pelea de Gallardo con Abbondanzieri, el polémico penal no cobrado a Boca sobre el final y las expulsiones del Muñeco, Garcé y Cascini habían quedado en el pasado, pero tanto Millonarios como Xeneizes estaban preparados para llevar adelante un nuevo enfrentamiento con el cuchillo entre los dientes. El primer tiempo en Núñez finalizó 0-0 y lo mejor se vio en los segundos 45 minutos. Apenas 60 segundos del pitido que marcó el comienzo del complemento, Fabián Vargas se fue expulsado en la visita y a los 51, Lucho González convirtió el 1-0. Los minutos seguían corriendo en el reloj y a los 84 sucedió una secuencia muy recordada por todos los futboleros: luego del ‘ese señor, que no sé cómo se llama, me está insultando’ de Guillermo Barros Schelotto, se produjo el descontrol y Baldassi echó a Sambueza y Rojas en River Plate. A los 89, tras un desborde del juvenil Franco Cángele, Carlitos Tevez remató dentro del área y superó la resistencia de Germán Lux para convertir el 1-1 que le daba la clasificación a Boca. El festejo del Apache, haciendo la Gallinita, quedó en la historia, aunque le costó la tarjeta roja. A pesar de la algarabía boquense, Nasutti marcó el 2-1 unos minutos después del gol de Tevez y el partido se definió desde los doce pasos, momento en el que Abbondanzieri se lució, le tapó un penal a Maxi López y Villarreal selló la victoria con el quinto penal.
BONUS TRACK: el Boca de Guillermo, un especialista en la materia. Si hablamos de goles sobre la hora, la versión 2018 de Boca Juniors fue uno de los grandes expertos en el área. En ese entonces, los dirigidos por Guillermo Barros Schelotto peleaban el torneo local en busca del bicampeonato y también, en paralelo, eran uno de los participantes de la Copa Libertadores. Durante el primer semestre, en el que se definió al ganador del título local, el Xeneize tuvo una seguidilla increíble de partidos en los que convirtió en el tiempo añadido. El primer tanto sobre el cierre fue el 10 de marzo ante Tigre en La Bombonera, partido que el local ganó con gol de Jara a los 90. 8 días después, Walter Bou anotó, también a los 90, el 1-1 entre Boca y Atlético Tucumán. El 1 de abril, los Xeneizes recibieron a Talleres en uno de los partidos decisivos del torneo. Esa tarde, el equipo de Guillermo volvió a convertir un gol agónico por tercera fecha consecutiva de la mano de Pablo Pérez, quien puso el 2-1 definitivo. El último partido en el que Boca anotó en los minutos finales se disputó el 10 de abril, día en el que el conjunto de los mellizos visitó a Palmeiras por Copa Libertadores. Los brasileños se pusieron en ventaja a los 89 con gol de Keno, pero Carlos Tevez, el revulsivo que llegó desde el banco, igualó las acciones un minuto después, a los 90.
