Roberto Matosas, sobre Amadeo Carrizo: "Nadie hacía lo que para él era una costumbre"

CONMEBOL

Este viernes falleció a los 93 años el ídolo de River Plate, Amadeo Carrizo, golero que ocupó el arco millonario durante más de 20 años.Roberto Matosas, que compartió cancha con Carrizo entre 1964 y 1968, habló con Deportes 930 de radio Montecarlo sobre sus recuerdos del legendario golero.

“Amadeo fue un emblema, un ídolo que trascendió generaciones. Un revolucionario del arco y, sobre todo, un riverplatense de ley. Rompió barreras, empujó límites y creó otra dimensión. Cuando llegué a River, me sorprendió mucho la manera en la que entrenaba, nada que ver con los entrenamientos que hace un arquero normal, él lo hacía solo, con la pelota, haciendo jueguitos. Fue el hombre que reinventó la figura de arquero. Un jugador de campo, nunca se sintió encorsetado por la línea del área. Tenía buen manejo de los pies, se convertía en director de orquesta desde el fondo”, comentó Matosas.

El zaguero de aquel River de los 60 también dijo que “nadie hacía lo que para él era una costumbre” y que una de sus grandes virtudes era que “leía las jugadas un instante antes porque estaba varias décadas delante de su época”.

Matosas también destacó que Carrizo “daba una gran tranquilidad en los córner”. “Eran todas de él, pero las agarraba, nada de puño”, comentó.

El exjugador uruguayo también dijo que Carrizo “inventó al portero-jugador”. “Antes, los equipos jugaban con diez jugadores y un arquero. A partir de Carrizo, y luego con (Ubaldo) Fillol y (Hugo) Gatti, el fútbol se juega con once jugadores, uno de los cuales puede tomar la pelota con la mano. Lo que vemos en el fútbol actual de la gran participación que tienen los porteros para salir jugando, lo hacía Carrizo en los años 60”, explicó.